Una visión integral sobre la experiencia pedagógica en el Bachillerato Tecnológico Bivalente a Distancia del IPN

Experiencias de bachillerato a distancia

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Una visión integral sobre la experiencia pedagógica en el Bachillerato Tecnológico Bivalente a Distancia del IPN

Resumen

Este escrito, describe la experiencia que he adquirido al interrelacionarme con algunas de las figuras que intervienen en el bachillerato a distancia del Instituto Politécnico Nacional: el diseño didáctico de las unidades de aprendizaje (planeación); estudiante (receptor-aprendizaje), profesor-asesor (facilitador del contenido) y profesor-tutor (acompañamiento a los estudiantes).

Palabras clave: diseño didáctico, asesor, tutor.

 

Abstract

This article summarizes the author’s experience and her relationships with other professionals in the on line high school. It presents the educational design of the learning units (planning), student (receptor/learning), on line tutor (help with content) and on line counselor (student follow up).

Key Words: educational design, counselor, tutor.

 

Introducción
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) a través de la Unidad Politécnica para la Educación Virtual (UPEV), está trabajando en un proyecto para la formación de nuevos profesionistas en el nivel medio superior por medio del Bachillerato Tecnológico Bivalente a Distancia.
Este bachillerato ofrece tres carreras técnicas:

  • Técnico Químico Farmacéutico
  • Técnico en Administración de Recursos Humanos
  • Técnico en Desarrollo de Software

Cada día mi experiencia y conocimiento se consolidan, lo que provoca en mí una grata satisfacción porque significa que los esfuerzos han valido la pena. Generar aprendizaje a distancia no es asunto sencillo: debe poseerse una sensibilidad especial; la práctica diaria de la empatía y no olvidar que desde el ángulo que uno participe, siempre será para impactar a seres humanos que se conjuntan y conviven en un ambiente virtual.

 

Detrás de la plataforma: el diseño didáctico

Todo en la vida significa un reto; en nuestro caso lo enfrentamos  desde el escritorio, a través de la computadora, al  trabajar en colaboración con los profesores-autores y con la celda de producción –integrada por comunicólogos, correctores de estilo, diseñadores gráficos y programadores–, porque  hay que imaginar  cómo se va a mostrar la información en la plataforma educativa para  generar  aprendizaje.

El diseño didáctico requiere no únicamente de planificar, organizar, revisar contenidos, actividades de aprendizaje, entre otras cosas, sino también analizar cómo el estudiante se apropiará del objeto de estudio y cómo impactará en su proceso de aprendizaje.

Esta fase ha sido muy interesante, ya que se distingue a quién va dirigido el contenido. Inicialmente se había pensado que los estudiantes a distancia serían jóvenes recién salidos de la educación básica, sin embargo, los resultados fueron otros. En la primera generación  se comprobó que la edad promedio era de 30 años en adelante. Con esa información, se reestructuraron las metodologías de aprendizaje, las actividades y el lenguaje que se utilizaba en el contenido de las unidades de aprendizaje.

Por lo tanto, la diversidad del universo hace que  planear el diseño didáctico de los materiales educativos resulte una tarea compleja, pues  evidentemente  un solo  método  no funcionará  para todos los estudiantes. Ahora se están elaborando las unidades de aprendizaje para las especialidades  Desarrollo de Software, Químico Farmacéutico y Administración de Recursos Humanos. Se está trabajando para que las unidades de aprendizaje sean elaboradas pensando en el tipo de personas específico a quien va dirigido, y así ir paulatinamente implementando una educación autónoma que forme profesionales  competentes.

 

Frente a la computadora: el estudiante

El destinatario de toda la labor educativa es el estudiante, sujeto a formar o educar. En cuanto al estudiante a distancia, por lo general,  es una persona  adulta  física  y mentalmente  que ha vivido muchas experiencias, las cuales le han servido para determinar qué es lo que quiere de la vida. Cuando decide qué estudiar, nuevamente sabe lo que quiere y busca;  sin embargo, desconoce de qué forma automotivarse para estudiar una carrera en forma autónoma.

Ser estudiante a distancia, requiere diversas habilidades y conocimientos que posibiliten adecuarse a un entorno virtual e  ir adquiriendo conceptos y formas de estudio innovadoras conforme va avanzando  en la modalidad. El hecho de enfrentarse con nuevas formas de saber-hacer, obliga a desarrollar mucha disciplina y autonomía, cualidades que pueden ser difíciles de adquirir en una primera instancia debido a la forma tradicional como casi todos los estudiantes han aprendido. Es decir, han estado sujetos al pendiente de un maestro que de manera presencial les explicó todas las dudas que les surgieron en el momento.

Los estudiantes a distancia enfrentan diversos desafíos, entre ellos están:

  • Familiarizarse con el entorno de las tecnologías de la información y las comunicaciones.
  • Autonomía en el aprendizaje, y
  • Organización en los tiempos de estudio.

La autonomía se alcanza cuando el estudiante es capaz de pensar por sí mismo con sentido crítico, considerando otros muchos puntos de vista. La esencia de la autonomía es que las personas lleguen a ser capaces de tomar sus propias decisiones, considerando la mejor acción a seguir.

Los estudiantes del bachillerato a distancia del IPN han ido generando poco a poco esa autonomía, difícil de lograr por la forma como habían aprendido: sólo a memorizar.

Tal vez el desafío que  este bachillerato tiene  es justamente que los estudiantes puedan romper los paradigmas del aprendizaje presentes en sus vidas hasta entonces, logrando la autonomía y la metacognición, objetivos fundamentales del modelo pedagógico en que está sustentado.

 

El asesor: enlace entre la plataforma educativa, los
contenidos  y el estudiante

Los asesores son un punto medular para la educación a distancia, son ellos quienes hacen el enlace humano con la computadora, los contenidos y los estudiantes.

Para ser asesor a distancia en el IPN y que pueda impulsar al estudiante,  se requieren las siguientes características:

  • Ser creativo y crítico,
  • Tener conocimientos en el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones,
  • Ser tolerante en la forma de trabajo y en el trato con los estudiantes,
  • Tener una buena capacidad para comunicarse en  forma escrita, y
  • Contar con la disposición para aprender.

El contacto que el asesor establezca es de suma importancia, ya que puede determinar que un estudiante permanezca o deserte. Su presencia constante, atento a los mensajes de los estudiantes puede reemplazar la distancia física.   
La UPEV  ha implementado, por su parte,  cursos para preparar a los asesores a distancia. El objetivo es preparar a los profesores  en el uso de la plataforma, así como introducirlos en la educación a distancia de tal forma que ellos también experimenten y vivan ser estudiantes  a distancia.

 

El tutor: acompañamiento emocional para el estudiante

Desde hace muchos años, en el modelo educativo del IPN  se implementó la figura del tutor, quien hasta hace dos años sólo beneficiaba a la educación presencial; dada su relevancia actualmente también funciona  a distancia.

Básicamente,  la función principal del tutor a distancia es acompañar al estudiante en sus estudios del bachillerato, proporcionarle apoyo e impulsarlo a fin de que sea sujeto autónomo en el aprendizaje.

Para llevar este cargo, los profesores requieren de una transformación  en la cultura y práctica docente diaria –así como la del asesor– para realizar  actividades tales como:

  • Darle seguimiento a los estudiantes,
  •  Verificar el acceso a la plataforma de los estudiantes,
  • Auxiliarlos en caso de tener técnicos en la plataforma, y
  •  Atender cuestiones administrativas y de gestión.

La formación docente de tutores que se realiza –a través de la UPEV– debe ser  un  proceso permanente que desarrolle en ellos  las habilidades para guiar a los estudiantes en sus procesos de estudio, de investigación, y, sobre todo,  en la  sistematización y construcción de conocimientos: así como para identificar problemas fuera del ámbito académico que influyen en su desempeño académico. Todo esto, implica una redefinición de la práctica docente, que considere las diferencias individuales en los estilos de aprendizaje y la relación tutor-estudiante.

 

Conclusión

La intervención en la educación a distancia demanda una alfabetización digital para el diseño didáctico, para los estudiantes, para los asesores y  tutores.

Aquí se describieron, de forma general, las figuras que intervienen en la educación a  distancia. El diseño didáctico debe estar en permanente contacto con los resultados que arrojan los estudiantes al cursar una unidad de aprendizaje para revalorar la metodología y las estrategias  utilizadas y renovarlas, si fuera el caso. Los asesores y tutores deben estar en constante comunicación para que en conjunto puedan orientar el aprendizaje del estudiante y éste a su vez logre ser autónomo y competente.

 

Autor

Cristina Sierra Sánchez, Unidad Politécnica de Educación Virtual, IPN, crisisanchez@hotmail.com