Una experiencia de éxito: el Modelo de Bachillerato Híbrido (B@UNAM)

Experiencias de bachillerato a distancia

Una experiencia de éxito: el Modelo de Bachillerato Híbrido (B@UNAM)

Ma. Susana Sabath Heller
susana_sabath@cuaed.unam.mx
Ernesto García Palacios
ernesto_garcia@cuaed.unam.mx
María del Rosario González Roldán
rosario_gonzalez@cuaed.unam.mx
Dirección de Bachillerato a Distancia,
Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia, UNAM

Resumen

En octubre de 2015 se graduó la primera generación de bachillerato, impartido en la ciudad de México bajo un modelo híbrido, en el cual se combinan las clases presenciales y en línea. En este artículo, se comparte la experiencia de esta opción novedosa, desarrollada por la UNAM, y puesta en operación, a nivel piloto, en colaboración con la Secretaría de Educación del Distrito Federal (SEDU) en el conocido barrio de Tepito de la ciudad de México, con resultados altamente satisfactorios; para ello, se presenta un acercamiento al concepto de educación híbrida, una síntesis del contexto en que se llevó a cabo, las características del Modelo, la experiencia en su aplicación, así como sus resultados e impacto.

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Una preparatoria en el Barrio de Tepito

La primera aplicación de este bachillerato fue en el barrio de Tepito, en instalaciones de La Fortaleza, predio que en 2007 fue expropiado a la delincuencia por el gobierno de la ciudad; está ubicado en la Delegación Cuauhtémoc, una de las cinco delegaciones de la ciudad de México con menos planteles de Educación Media Superior públicas, a fin de brindar a sus residentes la oportunidad de estudiar, elevar el nivel académico de su población y con ello impactar en su calidad de vida. Lleva el nombre de Preparatoria José Guadalupe Posada en honor al célebre artista grabador, quien murió en Tepito en 1913.

En el artículo, recientemente publicado en esta revista “Reducción de vulnerabilidades y construcción de resiliencia educativa. El caso Preparatoria José Guadalupe Posada en el barrio de Tepito” (Ruíz, Peláez y Madrigal, 2015), sus autores, quienes formaron parte del equipo de trabajo que operó la preparatoria por parte de la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal (SEDU-GDF), exponen “la alineación entre el modelo educativo que se instrumentó en la Preparatoria José Guadalupe Posada, el concepto del desarrollo humano y los factores que inciden en el mismo: la vulnerabilidad y la resiliencia. En el artículo se destaca que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en su informe 2014, afirma que mientras más prevenida esté una persona, mayor capacidad tendrá para reducir su vulnerabilidad, hacer frente a las crisis y recuperarse, capacidad que se ha denominado Resiliencia humana. Dicho modelo busca atender los retos de la Educación Media Superior en la Ciudad de México: cobertura, calidad y equidad; igualmente se plantea la construcción de la resiliencia educativa, producto de una educación integral, que demanda de los estudiantes la puesta en práctica de habilidades y competencias que los benefician a ellos y al entorno del barrio de Tepito” (p.24).

El artículo citado es prolijo en la descripción del perfil académico y sociológico de los alumnos de esta preparatoria, jóvenes del barrio de Tepito en situación de vulnerabilidad y exclusión, quienes a través de la Preparatoria José Guadalupe Posada, adquirieron herramientas que les permiten, hoy, como egresados, construir resiliencia y reducir la vulnerabilidad, con una clara incidencia en su comunidad.

En este artículo se abordarán aspectos como el concepto de educación híbrida o mixta, así como las razones que nos permiten calificar este proceso educativo de exitoso.

El Modelo híbrido

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y, más específicamente, el surgimiento de Internet y la Web, han adquirido una gran relevancia, tanto en el medio empresarial como en el campo de la educación, en los que surge y evoluciona vertiginosamente el aprendizaje en línea, virtual o e-learning, desarrollo tecnológico, sobre el cual se construyen, día a día, diferentes modelos y esquemas de formación.

El e-learning, entendido como “el uso de tecnologías basadas en Internet para proporcionar un amplio abanico de soluciones que aúnan adquisición de conocimiento y habilidades o capacidades” (Rosenberg, 2000) tuvo un gran auge a partir de la década de los noventa. Sin embargo, la falta de costumbre y la carencia de competencias necesarias para el manejo del modelo, en ocasiones han dificultado su éxito. Podría parecer que en la actualidad y, en especial, las nuevas generaciones tienen competencias tecnológicas muy desarrolladas, pero la gran mayoría utiliza las redes como herramientas de comunicación y no se han dado cuenta del potencial que tienen con fines de aprendizaje.

En este sentido, las plataformas que Internet ofrece, abren camino para generar escenarios nuevos, tendientes a crear sinergias entre los aspectos educativos formales, no formales e informales, entre los cuales se encuentra el Modelo Híbrido o Blended learning, que enlaza la virtualidad y la presencialidad. Driscoll (2002) considera este Modelo como una estrategia que permite introducirse gradualmente al aprendizaje virtual y, hace más fácil aceptar el cambio.

Graham, C. R. (2006) presenta el aprendizaje híbrido como la convergencia de dos ambientes de conocimiento. Por un lado, están los ambientes tradicionales cara a cara, que se han aplicado durante siglos, por otro, se tienen los ambientes de aprendizaje virtuales, que han empezado a crecer de manera exponencial. Expresa Graham que, en el pasado, estos dos ambientes de aprendizaje han permanecido separados porque constituyen diferentes combinaciones de métodos y medios; sin embargo, actualmente y estudiando ambos ambientes, se abre la posibilidad de combinarlos y aprovecharlos sin necesidad de renunciar a ninguno de ellos. Dziuban, Hartman, y Moskal (2004) consideran que esta combinación optimiza ambos ambientes; Michael Brennan (2004) lo define como combinación de una amplia gama de medios de aprendizaje diseñados con objeto de dar solución a problemas específicos y destaca que la forma en que se combinen ambas modalidades dependerá del curso en cuestión. Por su parte González Mariño, concibe el híbrido como un modelo que combina lo mejor del aprendizaje presencial con lo mejor del aprendizaje virtual, para potenciar sus fortalezas; constituye entonces un modelo de aprendizaje que permite el desarrollo de habilidades que se complementan:

MODALIDAD PRESENCIAL MODALIDAD VIRTUAL
Comunicación verbal y escrita, interacción, trabajo en equipo y colaborativo, socialización de experiencias, búsqueda de fuentes de información en depositarios de materiales impresos como bibliotecas. Autogestión, autorregulación, uso de la computadora y de internet, participación en redes para el aprendizaje, recepción y envío de documentos y mensajes, búsqueda de fuentes de información a través del uso de la tecnología.

Con esta innovación no se trata sólo de agregar tecnología, sino de sustituir algunas actividades con otras apoyadas con tecnología (Rosas, 2005). Los ambientes híbridos van más allá del complemento de lo presencial con la virtualidad y del complemento de la virtualidad con lo presencial. Se trata de la integración de ambas modalidades, con características que permiten expandir los espacios y tiempos: presenciales, virtuales, autónomos y con los tiempos sincrónicos y asincrónicos, en el diseño, desarrollo, seguimiento y evaluación del ambiente de aprendizaje. La situación de aprendizaje, compuesta de actividades educativas, se desarrolla en tres ámbitos: presenciales, virtuales y autónomos los cuales se articulan estratégicamente para el enriquecimiento del proceso educativo. Estas actividades conforman la secuencia de instrucción, que debe ser planeada, acompañada, valorada y evaluada (Osorio, 2009).

Con respecto a las actividades educativas, diversos autores como Seely, Collins y Duguid y Díaz Barriga, hacen planteamientos sobre la importancia que cobran en su diseño, las aproximaciones a la práctica cotidiana y al uso de las herramientas en contextos situados, reales y específicos con los que tendrá que relacionarse el estudiante, razón por la que se ha considerado útil aplicar los nuevos conocimientos en contextos cotidianos de acuerdo con Jonassen (2000) y Brown, Collins, Duguid (1989). Según Jonassen, la inclusión de los contextos cotidianos es un aspecto que influye en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, dado que la actividad no puede ser bien entendida o analizada fuera del contexto en el cual ocurre.

Pero, ¿cómo se complementa lo presencial y lo virtual? Una primera respuesta puede ser “lo virtual como complemento de lo presencial” y una segunda “lo presencial como complemento de lo virtual”. Esta diferencia que puede percibirse como sutil, es determinante de la propuesta híbrida (Graham 2006); cuando se dice que lo virtual complementa lo presencial, se puede entender que el ambiente de aprendizaje se diseña desde la modalidad presencial y lo virtual constituye la posibilidad de apoyar o complementar. En la segunda, cuando lo presencial complementa lo virtual, se puede entender que el ambiente de aprendizaje se diseña en modalidad virtual y se incluyen algunos momentos presenciales, como apoyo y refuerzo de las acciones virtuales (Osorio, 2009). En las dos posibilidades anteriores, lo que complementa podría desaparecer del ambiente de aprendizaje y no impediría su desarrollo, puesto que es un apoyo y no es sustancial a la propuesta educativa.

La tercera posibilidad representa un reto, lo virtual y lo presencial como parte de un mismo ambiente de aprendizaje, donde ambos tienen la misma importancia y, por lo tanto, no puede suprimirse ninguno de los dos. Es importante aclarar que no se pueden establecer porcentajes de uno y otro, lo importante es lograr que las actividades de lo presencial y lo virtual conformen una secuencia, para lo cual no existe una fórmula; ello depende de las características de cada asignatura, de los objetivos de aprendizaje, de la audiencia y de los recursos tecnológicos con que se cuente, sin olvidar que es necesaria la integración de ambos escenarios, en la que es indispensable que las actividades se articulen entre sí, que cobren sentido unas y otras y que:

a) Se fortalezca el proceso de construcción de conocimiento.
b) Se favorezcan las actividades vinculadas a problemas y datos reales.
c) Se promueva la búsqueda y análisis de información de diversas fuentes.

Un análisis exhaustivo sobre este modelo, llevó a considerarlo como una alternativa atractiva para la Educación Media Superior, por lo que la UNAM1 decidió hacer el primer intento en el país de diseñar un bachillerato con Modelo híbrido. En este orden, por su costo y características académicas como son su estructura curricular, su metodología y las habilidades que desarrollan las dos modalidades, la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal en coordinación con la UNAM se propusieron ofrecer el bachillerato en su modalidad híbrida, en la Preparatoria José Guadalupe Posada.

Una modalidad novedosa

Es novedoso, por ser la primera ocasión que en la ciudad de México se imparte un bachillerato en modalidad híbrida; su plan de estudios es una adaptación del diseño del Bachillerato a Distancia (B@UNAM) cuyo plan de estudios es innovador en su enfoque curricular multidisciplinario, como puede observarse en el red curricular que se presenta en la figura 1, que contiene elementos del constructivismo, el conectivismo y el modelo cognitivo conductual incluyendo actividades basadas en contextos reales y cercanos para los alumnos.

Figura 1. Mapa curricular de B@UNAM

fig1

Es novedoso, por los materiales de aprendizaje, mismos que fueron elaborados exprofeso y meticulosamente diseñados por asesores especialistas en cada una de las materias y revisados por personal especializado de la UNAM; entre estos, los llamados “Planificadores” de los cursos, que establecen las secuencias instruccionales a seguir en cada uno de los ambientes de aprendizaje, presencial, virtual y autónomo.

Es novedoso, por su forma de operación, se imparte una materia a la vez, con duración de 4 semanas; el alumno asiste diariamente a dos horas de clases presenciales y dos horas en el aula de cómputo, lo que dio un buen resultado para la afirmación de su autorregulación; dos veces por semana participan, de forma obligatoria, en la actividad denominada Enriquecimiento académico, espacio de tres horas, en el cual se presentan a los alumnos películas, conferencias, experimentos u otras actividades, relativas a los temas de la asignatura en curso, a fin de promover la discusión y argumentación, así como la vinculación con la realidad.

Es novedoso, porque a lo largo de cada asignatura los alumnos desarrollan un proyecto social para lograr el derrame de aprendizajes a la comunidad, a través del cual se fortalecen habilidades, entre otras el desarrollo léxico, elaboración de representaciones gráficas, elaboración de ensayos, investigación, búsqueda, selección y evaluación de materiales en investigación documental.

Es novedoso, por una supervisión permanente y acompañamiento a los alumnos, por la formación de asesores y tutores (Villatoro y Vadillo, 2009) y por su gestión escolar de la cual se hizo cargo la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal, así como de las actividades deportivas y culturales.

Es novedoso, dado que en el B@UNAM los asesores y tutores además de contar con grado académico mínimo de licenciado en el campo de la materia a su cargo, deben participar en un proceso de certificación de 120 horas. Para la modalidad híbrida fue requisito a asesores y tutores estar certificados por el bachillerato y además tomar un curso adicional y someterse a una entrevista, dado que en esta modalidad, cambia su función, para aplicar metodologías que combinan los ambientes virtual, presencial y autónomo. Es importante mencionar que los asesores estuvieron contratados para estar cuatro horas diarias en la Preparatoria, aunque solo dos horas fueran para su trabajo frente a grupo, lo que permitió la puntualidad del asesor, quien llegaba una hora antes de empezar su clase y se quedaba una hora más para la asesoría directa con alumnos, la discusión colegiada con otros profesores, tutores y el coordinador académico de la UNAM, que visitaba semanalmente la Preparatoria. Aunado a lo anterior, el asesor atendió a los alumnos en línea, quien responder a sus dudas en un lapso máximo de 24 horas.

Es novedoso, ya que para determinar la pertinencia y viabilidad del Modelo, la primera generación se constituyó como programa piloto, por lo que estuvo sujeta a un seguimiento permanente a lo largo de su desarrollo, a una supervisión minuciosa y a una evaluación por parte de la UNAM que incluyó su metodología, funcionalidad , resultados e impacto

La experiencia

El 13 de septiembre de 2012, Marcelo Ebrard Casaubón, entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF) inauguró las instalaciones de la Preparatoria José Guadalupe Posada, donde la UNAM en coordinación con la SEDU, impartieron el bachillerato con Modelo híbrido; modalidad novedosa y de vanguardia en dicho nivel educativo.

El objetivo de crear esta preparatoria fue acercar un modelo educativo de calidad a la población joven del barrio de Tepito, en la que prevalece la condición de vulnerabilidad, como ya se señaló; por ello, la convocatoria para esta primera generación estuvo dirigida a jóvenes de entre 15 y 21 años, residentes de colonias ubicadas en dicho barrio: Morelos, Unidad habitacional Nonoalco Tlatelolco, Ex hipódromo de Peralvillo, Maza, Felipe Pescador, Guerrero y Centro Norte.

Las instalaciones tienen una capacidad instalada para atender a un máximo de 180 alumnos, para cuya selección tuvieron que cumplir con los requisitos: contar con el certificado de secundaria, entregar documentación personal y asistir a una entrevista para conocer la disposición, los intereses y las posibilidades de tiempo para el estudio; posteriormente tuvieron que acreditar el programa propedéutico, que consistió en un curso de estrategias de aprendizaje, otro de lectura y redacción y uno de matemáticas, que inició en septiembre de 2012 con una población de 213 aspirantes, en su mayoría mujeres (55%), con un promedio de edad de 17 años; 125 aspirantes que acreditaron el programa propedéutico se inscribieron al bachillerato en enero de 2013 y de éstos, 100 se mantuvieron como alumnos al término de la primera asignatura, de los cuales egresaron 61 (61%)2 a quienes les fue entregado su certificado en octubre de 2015.

El trabajo en la preparatoria fue intenso y pasó por diferentes etapas: desde la adaptación de los alumnos al modelo educativo, hasta su aceptación e identificación con la escuela; aprender a manejar la plataforma, para lo cual se les impartió un curso especial previo al inicio del Programa, a establecer comunicación con sus asesores en línea y a realizar actividades de forma presencial; fueron regidos por un Reglamento interno, que incluye, como uno de sus puntos la asistencia y puntualidad.2

Por su parte tanto asesores como tutores estuvieron sujetos a normas rigurosas de asistencia, puntualidad y, cumplimiento del programa; se mantuvo de manera permanente la supervisión académica por parte de la UNAM: se realizó un seguimiento puntual tanto en línea como presencial, se establecieron reuniones semanales con asesores y tutores y, se llevaron a cabo sesiones mensuales de evaluación al terminar cada curso, mismas que fueron de gran utilidad por contribuir a la mejora de las estrategias de intervención y de gestión del programa. Además de análisis de los escritos de los alumnos y de sus cuestionarios de opinión de cada asignatura que cursaron.

Como ya se mencionó anteriormente, los cursos tienen una duración de cuatro semanas y se imparte un curso a la vez. La operación académica se realizó en tres momentos: dos horas al día en aula, dos horas al día en laboratorio de cómputo y tres horas a la semana de enriquecimiento académico, por lo que el alumno debía asistir al plantel 23 horas a la semana para actividades académicas además de las horas dedicadas a la práctica de alguno de los tres deportes que se ofrecieron: boxeo, natación y taekwondo; así mismo se dejan actividades de reforzamiento a realizar extra clase en forma autónoma. Así las actividades educativas se desarrollaron en tres ámbitos: presenciales (aula), virtuales (laboratorio de cómputo) y autónomos (extra clase), los cuales se articulan estratégicamente. Los alumnos también realizaron visitas culturales a diversos espacios de la Ciudad, las cuales estuvieron a cargo de la dirección de la Preparatoria en coordinación con la SEDU; Las aulas estuvieron equipadas con computadora y retroproyector y las virtuales con computadoras, una por estudiante.

En el aula las actividades fueron dirigidas por el asesor, de manera presencial; en el laboratorio de cómputo, las actividades se realizaron en la Plataforma Moodle, dirigidas por el mismo asesor durante los dos primeros semestres y en los dos últimos por un especialista que apoyaba a los alumnos en problemas de carácter técnico y cuidaba de la disciplina. El asesor los atendía también en línea pero no en forma sincrónica. Las actividades de enriquecimiento académico, se manejaron a través de conferencias, ya sea virtuales o presenciales, dictadas por científicos o humanistas de reconocido prestigio, películas para su análisis vinculadas a la temática o, talleres, entre otras, conducidas por el asesor de manera presencial. La evaluación se realizó en forma integral y el registro completo se efectúa en la Plataforma, tanto de actividades presenciales como a distancia.

La función del asesor fue dirigir la sesión presencial y dar las instrucciones para las actividades a realizar en el espacio virtual ; aplicar las estrategias de intervención diseñadas para el modelo tanto en forma presencial como virtual; regular y evaluar el proceso educativo; dar seguimiento académico a cada alumno a quien retroalimentó en forma permanente; promover la creatividad y curiosidad intelectual; fomentar la edición y publicación de materiales elaborados por el alumno; identificar riesgos y talentos; propiciar un clima de respeto, solidaridad social, responsabilidad y honestidad intelectual.

Los alumnos contaron con un tutor, especialista en el área psicopedagógica, que acompañó a cada uno de ellos durante sus estudios: generó estrategias de atención para alumnos en riesgo y orientó al estudiante en la solución de dificultades de aprendizaje, se vinculó con los padres de familia, intervino para que el estudiante organizara sus tiempos y recursos, asesoró al estudiante para que construyera su plan de vida y carrera, evitó la deserción de varios alumnos, identificando oportunamente las causas, y supervisó el trabajo de asesores trabajando hombro con hombro con ellos.

Los resultados

Durante el desarrollo de esta primera generación se ha logrado consolidar el Modelo híbrido, que puede ser de gran beneficio para otros sectores de la población escolar, no sólo del Distrito Federal sino también de la República Mexicana e, incluso, del extranjero. Las principales ventajas detectadas en esta generación piloto han sido:

a) El modelo ayuda a mantener un mayor interés de los estudiantes al combinar las actividades de los cursos, a través de sus clases presenciales y de la plataforma tecnológica.
b) Los alumnos cuentan en todo momento con un asesor que les atiende de manera personalizada, tanto presencialmente como en línea, para resolver cualquier duda que se presente en cuanto al aprendizaje de los contenidos curriculares, con el apoyo adicional del tutor para desarrollar estrategias de estudio personales y los oriente para elaborar su plan de vida.
c) Las actividades deportivas que se llevan a cabo en la preparatoria, aunque no forman parte del programa de B@UNAM, han tenido un impacto positivo entre los estudiantes. Es menester mencionar que, incluso, algunos de los alumnos han participado en competencias a nivel nacional y obtenido lugares importantes en diferentes torneos.
d) También se destaca que, aun cuando a Tepito se le reconoce como “barrio bravo”, la disciplina y el compañerismo han predominado al interior de la preparatoria, pues a lo largo de estos dos años y medio de trabajo con los estudiantes, las incidencias de violencia han sido mínimas y se han solucionado de manera cordial con la intervención oportuna de tutores y autoridades de la preparatoria.
e) El impacto social que se detecta en el entorno es notorio, por una parte, los alumnos encontraron un espacio con el que se sintieron identificados y del cual estuvieron orgullosos, como lo manifestaron y demostraron ante sucesos ocurridos en el propio barrio; por otra parte, se considera el impacto, en los más de 300 registros, provenientes de padres de familia, interesados en que sus hijos estudien en esta preparatoria, en la siguiente generación.
f) La apreciación de los asesores participantes en este programa es de satisfacción a juzgar por sus comentarios en los que reconocen que, si bien su labor es ardua, los alumnos han logrado avances y, por consiguiente, es muy gratificante por su trascendencia e impacto en la comunidad. Para los asesores, la intensidad del trabajo, con este modelo, ha sido fundamental al mantenerse frente a grupo y atender a los alumnos a distancia, lo cual ha significado un gran esfuerzo pero también muchas satisfacciones.
g) El contexto en el que se realiza el modelo educativo ha sido un reto, pues el nivel académico de los estudiantes es, en general, bajo y su situación familiar y personal tiene un impacto poco favorable en su desempeño académico, ya que muchos de los alumnos trabajan, ya sea permanente o temporalmente. Con frecuencia su familia es disfuncional, viven con algún familiar o bien solos; otros son padres o madres solteras e incluso, durante su permanencia en la preparatoria tuvieron que enfrentar algún embarazo o problemas de delitos en la familia. Estas condiciones, de las cuales los asesores van teniendo noticia les hace sentir que su curso ha sido exitoso.
h) Sin duda, lo más importante ha sido mantener la motivación de los alumnos, quienes, a través de las opiniones que emiten por escrito, dan cuenta de los beneficios que han logrado con mucho esfuerzo y dedicación y se manifiestan con deseos de continuar sus estudios, algunos de ellos para mejorar su entorno social y económico y otros porque han descubierto áreas de conocimiento que les gustaría conocer y especializarse más. En un inicio sus comentarios estuvieron dirigidos a la intensa actividad académica, a la que, por cierto, no estaban acostumbrados, sin embargo, como lo señalan, posteriormente, fueron encontrando la manera de adaptarse al modelo educativo y cambiaron su percepción.
i) En el terreno académico, debe destacarse que el nivel con el que ingresaron los estudiantes era bajo y se presume que, por esta razón, algunos de ellos no continuaron en el programa. Al respecto, es necesario aclarar que, a pesar de ello, no ha sido ésta la causa de deserción más importante ―dada la atención personalizada de asesores y tutores― sino la influencia de las variables económica, social y familiar, entre las que se encuentran los embarazos tempranos, la incorporación al trabajo, el cambio de domicilio, los problemas de descomposición familiar y las enfermedades de carácter físico o psicológico. Estas causas están siendo atendidas por las autoridades de la preparatoria con apoyo de algunas instancias de salud y beneficio social a las que se canaliza a los alumnos en cuestión.
j) Un balance final, por parte de las autoridades de la SEDU-GDF y la UNAM, considera esta experiencia como un acierto, que brinda un beneficio social a una zona de la ciudad.
k) En cuanto al Modelo híbrido, se puede apreciar como riguroso e innovador, de tal modo que podría extenderse a otras poblaciones en las que se desee lograr un considerable impacto social. El beneficio que imprime en los estudiantes participantes fue notorio y de ello se dejan las evidencias en sus comentarios.

Sin embargo, y a pesar de las bondades que presenta esta experiencia, aún hay grandes retos, tendientes a superar vacíos y solucionar problemas que se presentaron durante su desarrollo, entre éstos: Contar con un mayor número de asesores especializados en la modalidad híbrida; elevar la cobertura; incrementar la eficiencia terminal; instrumentar un sistema de seguimiento de egresados; y desarrollar proyectos de investigación con relación a las características e impacto de esta modalidad así como sus tendencias tanto a nivel nacional como internacional.

Por último, se presenta un extracto del discurso de la exalumna Stephanie Alarcón, quien lo pronunció en la Ceremonia de entrega de Certificados:

“Doy realmente gracias a quienes echaron a andar este gran proyecto, pues es un orgullo para mí y para todos nosotros decir que somos la primera generación de la Preparatoria José Guadalupe Posada y que hasta el final demostramos que el que quiere puede, porque perseveramos día con día y ahora mirémonos ya alcanzamos esa gran meta que desde un principio no fue fácil…

Cuando ingresé a esta escuela, temía que las cosas se salieran de control, temía que quizá me costara trabajo comenzar a estudiar después de haberme quedado un año sin la oportunidad de un lugar en alguna escuela, de verdad temía hasta por mi seguridad, pero desde el primer momento que crucé aquella puerta e ingresé a una de las aulas y fui atendida por el docente y recibida por aquellos maestros en general, me di cuenta que el contexto en el que está rodeada nuestra escuela no tienen absolutamente nada que ver cuando cruzas esa puerta; porque independientemente de lo que está afuera tu vienes a intentar cambiarlo, a ser alguien mejor, porque estamos aquí haciendo la diferencia… porque aquí nos enseñaron, entre otras cosas, a perseguir metas y no solo a perseguirlas, sino también a conseguirlas, a perseverar y alcanzar, así como a forjar valores y enseñanzas, a salir adelante y demostrar que no importa dónde, cómo, ni cuando sino lo que realmente importa es tener los pies en la tierra y la mirada en la cima, sabiendo que estás en el camino correcto luchando por aquello que sabes que te hace bien y que te hará ser tan grande como tú lo desees, porque aquí el único que te pone límites eres tú mismo”.

_________________________
1 La UNAM a través de la Coordinación de Bachillerato a Distancia de 2012 a agosto de 214, de esa fecha en adelante a través de la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED)

2 Si se toma en cuenta a los 125 inscritos en el bachillerato la proporción baja a 56% de egresados

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