Tercer Congreso Virtual Educa México en la Universidad Autónoma de Chiapas

Reseña de libros, revistas y eventos

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Tercer Congreso Virtual Educa México en la Universidad Autónoma de Chiapas • Luis Carreón Ramírez*

Programa: La evaluación de la educación a distancia

El Tercer Congreso Virtual Educa México se realizó en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, del 16 al 18 de marzo de 2011. Los organizadores fueron la Coordinación de la Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED) de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH),  el Espacio Común de Educación Superior a Distancia (ECOESAD) y Virtual EDUCA,  la temática acordada fue la siguiente:

1. Evaluación de la pertinencia de la acreditación y certificación institucional

2. Evaluación de la docencia en la educación a distancia  y

3. Evaluación de la calidad en procesos educativos a distancia

Panorama general

En el Congreso se dio un notable intercambio de conocimientos y experiencias entre expertos representantes de instituciones y organismos nacionales e internacionales, así como de docentes, técnicos profesionales y alumnos involucrados en programas o interesados en la temática. Se contó con la presencia de más de 200 asistentes de diferentes entidades  de México y de otros países. Durante tres días, el Congreso se convirtió en un espacio de propuestas y análisis que enriquecieron la perspectiva de todos los participantes. La excelencia de la organización hizo posible el intercambio académico y la viabilidad de productivas sesiones de trabajo.

La temática en torno a la evaluación es por sí misma compleja y como tal se expresó en el Congreso desde diversas perspectivas y en tres procesos básicos: la evaluación de las instituciones y sus programas a distancia, de los docentes en tanto ejes del proceso de enseñanza y aprendizaje y de procesos específicos como el uso de plataformas  y medios tecnológicos, de materiales educativos como los objetos de aprendizaje y de experiencias institucionales concretas, a través de sus resultados.

Se publicaron 20 ponencias, de un total de 27, lo que nos permitió repasar y ponderar el alto nivel de aportaciones que sumamos a nuestra perspectiva personal. En todos los temas se expresaron pros y contras, y afloraron junto al proceso de evaluación, la enorme red de factores y otros procesos que se conjugan para su realización como la planeación, la organización, el seguimiento y la toma de decisiones en torno a sus resultados.

En lo global se expresó el compromiso que esta modalidad educativa implica  frente al desarrollo tecnológico y al atraso social. En particular se habló del trabajo de evaluación que realizan las organizaciones acreditadoras y certificadoras tanto a nivel nacional como internacional bajo modelos en permanente revisión y con datos concretos que plantean su mejoramiento.
En lo local o intermedio se postularon los avances de docencia, investigación y difusión de la educación a distancia que realizan nuestras instituciones de educación media superior y superior a través de sus experiencias y resultados.

En lo concreto o específico conocimos resultados que demandan su conexión con las perspectivas globales y locales para repensar la complejidad del proceso educativo a distancia y de las acciones alternativas que tenemos que plantearnos para resolver la problemática que vivimos.

La certeza que nos deja el Congreso es que en el país, desde la última década de ejercicio sistemático e institucional, la educación a distancia está ganando  con las nuevas tecnologías algunos logros que empiezan a trascender socialmente.

Este reconocimiento se va logrando por medio de las instituciones acreditadoras  y certificadoras nacionales -Comités lnterinstitucionales  para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, A. C. (COPAES), SINED, Conacyt-así como con el apoyo de organismos internacionales, entre otros,  la UNESCO, el Consejo Nacional de Acreditación (CNA) de Colombia,  o el Instituto ecuatoriano CALED.

En este sentido, están jugando un papel fundamental las universidades públicas  en la Red de Bachilleratos  a Distancia y de licenciaturas que ANUlES, UNAM y ECOESAD promueven mediante las universidades  estatales, con la participación destacada de la UACH, la UdeG, el IPN y muchas más que han presentado interesantes   planes de desarrollo.

En el evento no  quedaron fuera las experiencias que en materia de educación  a distancia tienen instituciones privadas como el ITAM y la empresa inglesa Pearson con sus materiales educativos y su filial Edexcel (Educación de Excelencia) en materia de certificación  de competencias y que con su participación enriquecieron la discusión.

A continuación, me permito destacar algunas de las ideas vertidas por los ponentes: En su Conferencia Magistral "Las TICS y su papel en la inclusión social y económica", el doctor Axel Didriksson Takayanagui, de la UNAM, señaló  que debe tomarse en cuenta que en el ámbito social durante las últimas cuatro décadas se ha vivido una transformación radical en todos los órdenes, nuevos descubrimientos han permitido perfilar la idea de una nueva sociedad: la sociedad del conocimiento, dentro de una sociedad en riesgo latente.

Después de revisar los múltiples desarrollos tecnológicos en los últimos 30 años y proyectarlos a 20 más, no es atrevido decir que la transformación de los componentes educativos, de aprendizaje y de conocimientos serán los ejes de construcción del escenario del futuro con inclusión y bienestar social.
De manera urgente, se hace necesario construir un paradigma de la complejidad para enfrentar el reto educativo provocado por los cambios estructurales en los conocimientos, los aprendizajes y los sistemas educativos. Una articulación dinámica entre el conocimiento de las distintas áreas de la ciencia con las sociales y las humanidades. Un nuevo modo de hacer ciencia. Desarrollar  instituciones que eviten "la modernización de la obsolescencia",  o que se reitere en el perfil de egreso tradicional. También es necesario construir un aprendizaje significativo avanzado.
La prospectiva nos demanda pasar a proyectar bases de sustentabilidad de espacios que hagan posible la multiplicación de redes, la convergencia de disciplinas y trans-disciplinas, currículums transversales, la experimentación y la  innovación académica  y la nueva gestión del conocimiento. El autor concluye que la reforma educativa en  todos sus niveles y ámbitos pasa por una reforma del Estado, orientada a la redefinición estructural de la SEP, del Conacyt y de todas las secretarías de gobierno y organismos del Estado que tengan relación con la educación  y la cultura.

Pertinencia de la evaluación, acreditación y certificación  institucional

Por su parte, Javier de la Garza Aguilar, coordinador general de los Comités lnterinstitucionales  para la Evaluación de la Educación Superior (CIESS), señaló que las principales acciones para realizar la evaluación diagnóstica  son identificar logros y deficiencias de los programas educativos y de las funciones institucionales.

En los programas de la modalidad a distancia se consideraron cuatro ejes: intencionalidad, contexto y procesos (estructura), infraestructura   y resultados e impacto, 1O categorías y 80 indicadores de evaluación. Además se realiza una valoración global del programa educativo.

Los desafíos para mejorar la evaluación en educación a distancia son: ampliar oportunidades educativas para grupos sociales e impulsar la equidad con estándares de calidad e innovación.

En cuanto a  las carencias actuales que se enuncian para la evaluación de la educación a distancia en América Latina y el Caribe, son: no contar con criterios claros para valorar la calidad, falta de estudios sistemáticos y comprehensivos sobre resultados y procesos. La existencia de una evaluación fragmentada,  donde sólo el estudiante expresa su satisfacción como usuario, al personal docente no se le garantiza una capacitación  adecuada en técnicas de la EAD; se carece de procesos que muestren la efectividad del aprendizaje, y no se conoce la flexibilidad que se otorga al manejo de la tecnología, además de que no se cuenta con  parámetros para medir el impacto social.
Entonces emergen diversos problemas que las instituciones buscan atender, entre otros: falta de financiamiento, una elevada deserción hasta de 90 %, discontinuidad en políticas de desarrollo, obsolescencia  de materiales, poca interacción entre profesores y alumnos, así como  entre  profesores y  profesores, rígidos planes de estudio, falta de capacitación de profesores en las TIC  y la existencia de una visión compensatoria o remedial de la EAD.

Para dar algunas respuestas se creó en el año 2000 el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, A. C. (COPAES) como organismo que garantizara  la operación de procesos confiables, oportunos y permanentes para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.  En su participación, el director del Consejo, ingeniero Luis Eduardo Zedillo Ponce de León,  se refirió  a los  parámetros  de gran rigor con que trabajan. Proporcionó datos sobre los programas acreditados  y el total de alumnos. Así como a tres retos que enfrentan: Modernización, Innovación  y Vinculación.
El Sistema Nacional de Educación a Distancia, A. C. (SINED), es una asociación civil de alcance nacional sin fines de lucro, constituida en febrero de 201O. Su objetivo general es  coordinar las acciones para el establecimiento y el desarrollo del sistema por medio de redes sociales educativas que utilizan tecnología, metodologías, productos y servicios innovadores  para promover la calidad, cobertura y equidad de+ la educación en México. Cuenta con un centro de autoevaluación que reúne herramientas para el autodiagnóstico y autoevaluación.

El Consejo Nacional de Acreditación (CNA) de Colombia es el organismo  con el que se están vinculando COPAES y SINED para aprovechar su experiencia en evaluación a distancia.
El Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), dependiente del Conacyt, cuenta con instrumentos  y criterios de calidad para la evaluación de Educación a Distancia. Trabaja con  Grupos de Enfoque, el doctor Luis Ponce Ramírez, su director, se refirió a la oferta nacional de posgrados a distancia y a la convocatoria.

El autor señala que frente a un Estado evaluador más fiscalizador en materia presupuestal que con criterios de mejoramiento de la calidad educativa, surgen organismos, programas y proyectos como la Red de Investigación e Innovación en Sistemas y Ambientes Educativos (RIISAE) que cuestionan el concepto mismo de evaluación, sus indicadores, sus instrumentos, la formación de evaluadores y la atención a las características de la modalidad a distancia que son diversas a la presencial.

Evaluación de la docencia en la educación a distancia

La educación a distancia transforma el modelo educativo, organizativo y tecnológico donde el estudiante es efectivamente el centro del proceso de aprendizaje de manera más integrativa, constructiva y colaborativa, que se organiza en redes, con interacciones sincrónicas y asincrónicas así como multidimensionales, sostenidas en plataformas, diversos dispositivos y tecnologías de la información y la comunicación.

El reto es lograr la Unidad en la diversidad sin modelos únicos, que históricamente se han construido diciendo no al dogma y sí al compromiso, con nuevas visiones, modelos y dimensiones desde la educación pública en un proyecto de futuro en el concierto internacional. Una educación que conjugue tres conceptos: Calidad, Equidad, Pertinencia (Compromiso social).

Hay que buscar el fortalecimiento y creación de sistemas de evaluación y acreditación como instrumentos estratégicos para garantizar su calidad, así como  la formulación e implementación de políticas públicas pertinentes.

El entorno virtual o condiciones para que se desarrolle el aprendizaje está constituido por el plan de estudios, la plataforma y las estrategias de interacción del alumno y el docente.

Al comparar los entornos presencial y virtual hay que destacar que el asesoramiento del docente se diferencia por la atención grupal contra la atención personal, que en la interacción docente con el alumno se confronta la oralidad con la expresión escrita y que al momento de evaluar, en lo presencial se da por un solo canal contra los  múltiples que tiene la modalidad a distancia.

Se habló sobre las funciones del profesor a distancia que se dan en cuatro rubros: el pedagógico, el técnico, el organizativo y el social referentes a planear, impartir y evaluar la enseñanza y el aprendizaje, a utilizar las herramientas digitales propias de la modalidad, los caminos de la integración del alumno y el esfuerzo por normar el entorno, la comunicación  y el trabajo colaborativo.

La práctica educativa es eficaz cuando se le involucra al alumno con un pensamiento crítico, se le proporciona el soporte de infraestructura  y capacitación tanto a él como al docente, con planeación y organización, interacción efectiva y evaluación continua.

En educación a distancia el docente cubre por lo menos nueve  funciones que lo comprometen, desde el diseño, la facilitación, orientación, instrucción, motivación, asesoría, hasta la experticia en el contenido, evaluación, entre otros.

El modelo de evaluación de competencias docentes debe valorar el contexto institucional donde la docencia se da en tres aspectos: la planeación curricular, la formación continua del docente y la instauración de la cultura de gestión y evaluación, para así medir el plan de curso, de clase y aplicación didáctica, así como las estrategias de enseñanza-aprendizaje y evaluación requeridas por los programas de estudio.

Dentro de las funciones del docente a distancia hay: tres dominios con sus respectivas dimensiones e indicadores, que son la parte afectiva, emocional y humana del proceso, las formas de organización de la clase con perspectiva pedagógica y la instruccional o didáctica, para lograr  los más altos objetivos.

Es fundamental la presencia de un tutor que brinde el apoyo psicopedagógico que acompaña al alumno en lo académico a partir de propiciar el autoaprendizaje,  la relación con la institución y la orientación para que se forme  integralmente.

Entre las funciones del docente se manifiestan tres presencias: como docente, como experto en su conocimiento y como persona preocupada por  hacer evidente su presencialidad en una modalidad a distancia.

Existe en la educación a distancia una enseñanza propiciada por un equipo de trabajo pero también un docente multiprofesional que debe vigilar su visión epistémica sobre su asignatura, su formación didáctica, ética y tecnológica, para ser,a la vez, mentor y experto en el conocimiento y profesor psicopedagogo y didacta para una educación personalizada  y muy afectiva.

Para evaluar nos encontramos con cuatro modelos: la evaluación que realiza el alumno, la que hacen otros profesores, la que hace el profesor de sí mismo y la que lleva a cabo la institución por medio de portafolios en línea.

Los retos que tiene ante sí la educación a distancia, desde la perspectiva de los diferentes actores que participan, es mejorar las metodologías y los instrumentos que tomen en cuenta los factores y funciones antes descritas. Se hace necesario establecer la cultura de evaluación a partir de un modelo con criterios establecidos, que diversifique fuentes e instrumentos y que esté en permanente cambio por el influjo de las nuevas TIC que están cambiando el entorno de enseñanza  y aprendizaje.

Evaluación de la calidad en procesos educativos a distancia

Bajo la perspectiva de tres grandes instituciones del país fue posible constatar las dificultades de la evaluación de los docentes que participan en la educación  virtual o en línea, pues en primer lugar son por lo bajo, más de nueve los indicadores  que se consideran para valorar su desempeño, lo que los convierte al igual que el docente presencial en un profesional saturado de responsabilidades,  quedando en juego a la falla de alguno de esos factores, los aprendizajes significativos de los alumnos.

En todas las instituciones el logro educativo es satisfactorio desde la visión del alumno, por el nivel y la forma de atención, sin embargo, los mayores énfasis están en saber si el alumno con una calificación aprobatoria realmente aprendió y logró los grandes objetivos de la educación como son pensamiento crítico, creativo y con capacidades para el planteamiento de alternativas y resolución de problemas.  El punto crítico es la retroalimentación  que ofrece el asesor o tutor, que depende de su compromiso y capacidades de desempeño en el medio virtual.

Probado fue también, que el actor principal que es el alumno debe ser evaluado desde su perfil, su actividad en el proceso educativo y el ambiente virtual con los instrumentos en que desarrolla sus estudios, para demostrar su éxito óptimo, regular o el fracaso.

La evaluación de la sustentatibilidad de proyectos educativos en las instituciones,  así como de plataformas, o materiales didácticos para el aprendizaje fueron temas presentados con fundamento en la trascendencia social de sus aportes para mejorar la educación a distancia.

Una de las soluciones  tecnológicas son las rutas de aprendizaje. Si entendemos a la evaluación como un medio de aprendizaje más y no un  proceso de incertidumbre  y descalificación de lo logrado, es factible comprender que por medio de la plataforma misma donde se desarrolla el aprendizaje, pueden  trazarse rutas, diagnósticos, seguimientos y evaluaciones de manera permanente frente al aprendizaje de cada alumno, con resultados parciales y generales.

También con la utilización de la rúbrica como instrumento para medir diversos niveles de aprendizaje  con base en resultados, y procesar por cada unidad, tema o conocimiento específico los logros alcanzados, otorgando una calificación que pondera  tiempos y alcances cognitivos, aunado a un proceso de información tecnológica que arroje compilaciones  mediante un programa de administración  de resultados académicos.

En resumen

La evaluación de la educación a distancia a nivel de sistemas internacionales, nacionales e institucionales, así como de sus procesos de instrumentación, está evolucionando con importantes avances que fueron recogidos en este Congreso.  En la educación a distancia todo está en desarrollo, pero cada vez y en mayor medida dicha modalidad educativa está cimbrando el modelo de docencia tradicional. Si las comparamos, ésta ya es cuestionada por su obsolescencia y resistencia al cambio en diversos ámbitos. Hay que decir, sin embargo, que la educación a distancia no viene a reemplazarla  sino a fortalecerla y enriquecerla superando los viejos vicios impuestos por  la cultura educativa vigente.

Es importante considerar junto al alumno, la integración de asesores, tutores, asistentes técnicos y coordinadores de docencia, organizados en redes con plataformas y diversos dispositivos, en interacciones multidimensionales sincrónicas y asincrónicas, e incluso presenciales en ciertos momentos para cumplir con todas las funciones de la docencia.

La educación a distancia,  junto a la presencial, está ya instalada con plenitud de posibilidades en nuestro quehacer cotidiano para la formación de mejores personas con capacidades sociales y productivas competitivas en búsqueda de lograr un mejor país y mundo. La educación a distancia es ya una realidad significativa en el panorama actual y futuro de México.

Finalmente, invito a leer las ideas contenidas en las presentaciones  de todos los ponentes para enriquecerlas con la propia visión y experiencia (http://www.virtualeduca.unach.mx).

*Luis Carreón Ramírez, Coordinación del Bachillerato a Distancia, UNAM. Luiscr18@gmail.com