SEP-Prepárate: lecciones aprendidas con adolescentes en EMS a Distancia

Experiencias de bachillerato a distancia

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SEP-Prepárate: lecciones aprendidas con adolescentes
en EMS a Distancia
Guadalupe Vadillo Bueno y Carmen Villatoro Alvaradejo*

Resumen

Este texto presenta estrategias útiles para lograr mayores retención y aprendizajes en estudiantes adolescentes en línea, a partir de la experiencia con dos generaciones del programa SEP-Prepárate. Las estrategias incluyen el contar con una actividad presencial sistemática de carácter extracurricular; la inducción a esta modalidad, tanto a alumnos como a sus papás; la creación de un entorno que permita la libertad de expresión; el trabajo consistente del tutor para atender las problemáticas psicopedagógicas; la labor del asesor con énfasis en aprendizajes y no en calificaciones; la organización de reuniones informativas sobre el desempeño con los padres de familia y el recursamiento como opción para aprobar, más que los exámenes extraordinarios.

Palabras clave: adolescencia, SEP-Prepárate, estrategias, éxito académico.

 

Introducción

Existe poca investigación sobre adolescentes en educación media superior a distancia, a pesar de que hay un crecimiento constante de la modalidad en este nivel educativo y de que los resultados son iguales y con frecuencia  mejores que en presencial, evidenciados por ejemplo en el porcentaje de aprobación en exámenes de cursos “Advanced placement” que dan crédito universitario en high school (Smith et al, 2005). El crecimiento de la educación a distancia se puede observar en el hecho de que en Estados Unidos  se estima que un millón de estudiantes de preescolar a high school tomaron cursos en línea en el ciclo 2007-2008 (Picciano y Seaman, 2009 en Means et al., 2009). Otro ejemplo es que en China en 2007 se instituyó un proyecto para dotar a 37 mil 500 escuelas rurales de nivel medio superior de equipo e Internet de alta velocidad (McQuaide, 2009).

En general se considera que estos alumnos presentan características y necesidades específicas. Se ha encontrado, por ejemplo, que en estos niveles educativos es conveniente promover de manera activa la reflexión, auto-regulación y auto-monitoreo a través de actividades en que se prueben procesos o se generen hipótesis sin aportar respuestas directas sobre las acciones del estudiante (Means et al., 2009).

Como resultado de sus hallazgos de investigación, Murphy y Rodríguez-Manzanares (2009) recomiendan que,  al trabajar con adolescentes en modalidad a distancia,  se tomen en cuenta, entre otros puntos, los siguientes:

  1. Debe asegurarse que los estudiantes conciban el estudiar a distancia como una opción más y al mismo nivel que una escuela presencial.

  2. Debe haber una comunicación uno a uno, hacer preguntas personales, usar el sentido del humor y aportar retroalimentación de calidad e inmediata.

  3. Se sugiere que se usen actividades de aprendizaje en que el estudiante adolescente se vea compelido a hacer comentarios de los trabajos de otros compañeros y que se les presenten discusiones sobre aspectos controvertidos para facilitar su interacción.

En nuestro país el bachillerato a distancia ha atendido, fundamentalmente, a jóvenes adultos, por lo que ha sido un factor para abatir el rezago escolar. Ante esta situación varias instituciones educativas del país, convocadas por la SEP, articularon un programa exclusivo para adolescentes, con el objetivo primordial de averiguar si la educación a distancia en el nivel medio superior era adecuada para los jóvenes entre 14 y 17 años y por ende para atenuar los problemas de cobertura para este ciclo. Así se creó el programa Prepárate.  La UNAM participó con dos generaciones (2007-2010 y 2008-2011), ofreciendo los materiales educativos, asesores, tutores y seguimiento académico. El control escolar y el certificado quedaron a cargo de la SEP, por lo que el programa se llamó SEP Prepárate.

El objetivo de este texto es presentar puntos importantes que hemos aprendido al operar este programa con dos generaciones de adolescentes con promedio de 8 o superior en secundaria pero que no entraron a su primera opción en el concurso de ingreso a la educación media superior COMIPEMS. Los estudiantes contaron con una laptop, servicio de Internet y una beca mensual, otorgados por el programa Prepárate.
 
Un primer punto de reflexión que queremos compartir es el mejor aprovechamiento escolar  de los adolescentes en este programa  en relación a los de adultos,  reflejado en un mayor porcentaje de alumnos que aprobaron los tres propedéuticos iniciales y las cifras de egreso. La primera generación estuvo integrada por 229 estudiantes, 178  de los cuales lograron aprobar exitosamente los tres cursos propedéuticos (78% de éxito) para ingresar al programa, cuando en los programas para adultos,  cuyas generaciones tienen más de 100 estudiantes,  la cifra oscila  entre el 30 % y el 42%.  La segunda generación estuvo integrada por 131 estudiantes de los cuales 112 aprobaron propedéuticos, lo que representó un 85%. Hasta el momento, de la primera generación se han graduado 105 (59%) y esperamos otros 10 en uno o dos meses. Esta cifra es muy alentadora y hasta ahora no la hemos logrado en programas con adultos. Al momento, no podemos dar cifras de eficiencia terminal de la segunda generación porque se encuentra al término del tercer módulo, de cuatro que dura el programa.

 

Lecciones aprendidas

Al trabajar con ambas generaciones, hemos aprendido algunas estrategias clave para lograr una mayor retención y potenciar el aprendizaje:

a. Los adolescentes requieren una actividad presencial sistemática que los motive y actividades grupales periódicas donde se integren como grupo

Uno de los aspectos más delicados de la educación a distancia en los jóvenes es su necesidad de socializar.  Al inicio del programa nos encontramos que varios jóvenes dedicaban todo su tiempo al estudio en la computadora: sus padres manifestaron su preocupación por los hábitos poco saludables de sus hijos, tanto física como mentalmente.   También hay que mencionar la tentación de algunos padres de aprovechar la presencia  de sus hijos en casa  para hacer tareas del hogar o cuidar hermanitos.

Las tutoras se dieron cuenta de que era indispensable que los adolescentes contaran con respeto a sus tiempos de estudio en casa y espacios de socialización semanales con otros chicos de su  edad. Esto último se logra a través de actividades de enriquecimiento divertidas y bien planeadas, además de las propiciadas directamente por el programa como reuniones semestrales de todos los alumnos o su encuentro en el chat. Los encargados del programa, coordinador y tutores,  hablaron  con los padres y los orientaron a inscribir a sus hijos en programas idealmente de dos sesiones semanales de:

  • Clases de baile, como salsa o jazz,

  • Entrenamiento en deportes de equipo como fut, beis o básquet,

  • Entrenamiento en deportes de contacto como tae kwon do o karate o,

  • Servicio comunitario con proyectos supervisados que mejoren su barrio (pintar bancas del parque, rescatar espacios para jardines, etc.) o apoyen ONG’s (lectura de cuentos para niños de casas hogar, elaboración de artesanías con personas de la tercera edad, etc.).

Hemos podido comprobar que los alumnos que han acudido a estas clases extracurriculares se sienten motivados, no reportan problemas de aislamiento, se comprometen más con el estudio y tienen mejor rendimiento escolar.

b. La inducción debe incluir a papás y alumnos

Para éstos debe comprender un curso presencial de cómputo que permita asegurar un nivel de competencia mínimo para trabajar adecuadamente en línea. Esta inducción debe también incluir la creación de un horario de estudio y el compromiso de papás y demás familiares de respetarlo, sobre todo en caso de que se cuente con computadora en casa y se planee estudiar ahí.

c. Necesitan tener libertad de expresión tanto en forma de texto como en fotos y videos

Debido a la construcción activa de una identidad en este periodo, para ellos parece ser muy importante el poder personalizar sus contribuciones en la plataforma: es común ver trabajos sobre temas científicos en documentos de Word con márgenes de hadas o carros deportivos, al igual que es frecuente que suban fotos (tanto de los estudiantes como de sus parejas) en el mensajero, en la sección de presentación e incluso cuando comentan algún aspecto de la asignatura. En este sentido, la plataforma retoma aspectos de redes sociales como Facebook.

d. La labor del tutor es fundamental para articular esfuerzos entre estudiante-padres de familia y el programa

Los tutores, en el modelo B@UNAM, son pieza fundamental para lograr tanto la retención de estudiantes como su aprendizaje robusto. Son especialistas en psicopedagogía que están a cargo del seguimiento de los estudiantes, para evitar su deserción, para identificar posibles riesgos académicos y para generar intervenciones educativas en conjunto con los asesores. Ellos forman, en el caso de alumnos adolescentes, una red de apoyo emocional con los papás, de tal forma que se mantienen al tanto de la evolución de sus hijos y participan activamente en los esfuerzos por mantener e incrementar su motivación por aprender. A partir del modelo de terapia breve que se usa en nuestra  tutoría,  ha sido posible ayudar a varios chicos a punto de desertar por problemas relacionados con su edad o familiares.

e. Los asesores deben enfocarse en el aprendizaje, no en las calificaciones

Debido a que la mayor parte de los estudiantes tiene una historia escolar donde se ha priorizado la calificación sobre el aprendizaje, es particularmente importante que se enfatice el proceso de aprender, de manera consistente con el modelo educativo de nuestro Bachillerato. Ello implica abolir la negociación de puntos a partir de trabajos adicionales, por ejemplo.

f. Debe haber juntas de padres de familia periódicas donde se les entregue un informe personalizado de su hijo

Las reuniones sirven para mantener la flama de la motivación encendida en los hogares, para recordar a los papás su papel en el seguimiento de los estudios de sus hijos y para que estén al tanto de la evolución específica que tienen a lo largo del tiempo. Se entrega en cada reunión semestral un informe personalizado con las calificaciones, fortalezas, áreas de oportunidad y recomendaciones específicas para la casa. De hecho, sería deseable que las juntas fueran más frecuentes, ya que el entusiasmo de los padres reflejado en el deseo de ayudar a sus hijos suele difuminarse en pocas semanas.

g. Es más conveniente recursar una asignatura reprobada que presentar exámenes extraordinarios

En este programa a los alumnos que reprueban una asignatura han tenido oportunidad acreditarla a partir de la presentación de exámenes extraordinarios o de recursamiento. Este último nos ha brindado una sorpresa muy favorable en cuanto a  los resultados obtenidos en términos de aprendizaje La concentración por otro periodo de cuatro semanas (tiempo de duración de cada asignatura) implica una profundización mucho mayor que la que observamos en la preparación de extraordinarios, aún cuando se programaran con anticipación.

 

Conclusiones

Nuestra experiencia con SEP Prepárate indica que el trabajo con adolescentes requiere de algunas adecuaciones en todas sus etapas, como se ilustra con los puntos antes detallados. Desde la difusión, es importante incluir testimonios de papás y estudiantes ya que, al ser una modalidad nueva, aún no se ha prestigiado suficientemente: como señalan Murphy y Rodríguez-Manzanares (2009), se debe considerar simplemente una opción educativa más.

En nuestro programa, como en otros de este nivel educativo, se promueve la comunicación uno a uno que recomiendan estos autores. Hemos observado que los mensajes en el mensajero interno de la plataforma, por correo electrónico y a través de videollamadas por Skype o sistemas de mensajería instantánea generan una cercanía importante para el adecuado desempeño de esta población.

 

Referencias

  • McQuaide, S. (2009), Making education equitable in rural China through distance learning, IRRODL, 10(1), disponible en: http://www.irrodl.org/index.php/irrodl/article/view/590/1177

  • Means, B.; Y. Toyama; R. Murphy; M. Bakia y K. Jones. (2009), Evaluation of evidence-based practices in online learning: A meta-analysis and review of online learning studies, US Department of Education, disponible en www.ed.gov

  • Murphy, E. y Rodríguez-Manzanares, M.A. (2009), Teachers’ perspectives on motivation in high school distance education, The Journal of Distance Education, 23(3), 1-24.

  • Smith, R., Clark, T. y Blomeyer, R.L. (2005), A synthesis of new research on K-12 online learning, Naperville, IL: Learningpoint Associates.

*Coordinación de Bachillerato a Distancia, UNAM