Seguimiento al aprendizaje en el Bachillerato a Distancia de la UNAM. Caso: propedéuticos del GDF

Experiencias de bachillerato a distancia

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Seguimiento al aprendizaje en el Bachillerato a Distancia de la UNAM.
Caso: propedéuticos del GDF
Myrna Hernández Gutiérrez*

Resumen

La Coordinación de Bachillerato a Distancia de la UNAM ha desarrollado un modelo educativo innovador en el ámbito de la enseñanza media superior. En este modelo,  el seguimiento al aprendizaje de los alumnos  que realizan los tutores en colaboración con los asesores es fundamental. La estrategia de gestión de dicho dicho seguimiento que se presenta aquí, se centra en los cursos propedéuticos del proyecto del Gobierno del Distrito Federal y tiene como característica distintiva la atención a poblaciones de miles de alumnos.

Palabras clave: gestión, tutoría, seguimiento al aprendizaje, estrategia de seguimiento.

 

Introducción

Uno de los retos de los proyectos de educación a distancia es el seguimiento que la institución puede hacer del aprendizaje de los alumnos, en el caso del Bachillerato a Distancia de la UNAM (B@UNAM) la figura encargada de esta función es el tutor; para el caso de los cursos propedéuticos se construyó una estrategia acorde al modelo educativo y a la operación de estos tres cursos gestionados en la UNAM para el Gobierno del Distrito Federal (GDF), dicha estrategia es la que se explica en el  presente documento.

 

Justificación

De acuerdo con Díaz Barriga (2002), el  aprendizaje es un proceso de construcción que se realiza de forma individual y social; a partir de esta concepción —el aprendizaje como proceso y no sólo como producto— que el docente debe ser conciente de la de necesidad de realizar un seguimiento puntual de cada alumno  en cada uno de los diferentes momentos de un curso durante los cuales se lleva a cabo dicho proceso.

 

Descripción

En el modelo del B@UNAM existen dos figuras docentes que apoyan directamente el aprendizaje del alumno: el asesor, encargado principalmente de la impartición del curso en cuanto a los contenidos temáticos de cada  asignatura y el tutor, responsable del aspecto psicopedagógico. Durante cada curso, trabajan  juntos, y  en contacto cercano y directo con los alumnos. Por su parte, hay una coordinadora de los cursos propedéuticos del proyecto del GDF, quien  se encarga de que se dé seguimiento al aprendizaje de cada alumno en colaboración.

El tutor en el Bachillerato a Distancia tiene definido un perfil específico, su  formación es en el área psicopedagógica, pues —como ya se señaló—  da  orientación psicológica y seguimiento al aprendizaje de los alumnos. Su trabajo consiste en observar y apoyar de manera continua la realización de las actividades de aprendizaje, colaborar con los alumnos en la mejora de su proceso de aprendizaje y supervisar el trabajo de los asesores con el fin de detectar dificultades en la operación de la asignatura y, en colaboración con el Coordinador, tomar las medidas pertinentes, con el fin de ofrecer todo el apoyo posible al aprendizaje de cada alumno.

La misión del tutor es contribuir al efectivo aprendizaje del estudiante al promover su alta motivación, asegurar el cumplimiento de la función docente del asesor, dar seguimiento a los estudiantes para minimizar la deserción, así como detectar y facilitar la atención diferenciada tanto a estudiantes en riesgo como quienes tienen  características sobresalientes.

Las funciones del tutor pueden dividirse en el ámbito psicopedagógico y en el de gestión; entre las funciones psicopedagógicas están  apoyar a los alumnos a mejorar su propio proceso de aprendizaje para desarrollar de manera continua las habilidades que le permitan mejorar su aprendizaje autónomo. En cuanto a la gestión se encargan de dar seguimiento al desempeño del asesor y de colaborar con el coordinador respecto a la comunicación de información tanto con alumnos como con asesores, y en la elaboración de reportes de seguimiento y evaluación.

La Coordinación analizó las necesidades de seguimiento de alumnos de los propedéuticos del programa del GDF y los recursos de los que se dispone, a partir de dicho análisis desarrolló una estrategia operada por los tutores basada en la realización de actividades de aprendizaje.

En cuanto a la estructura operativa,  el asesor atiende a un máximo de 30 alumnos por curso; un tutor coordina seis  asesores, es decir que cada tutor da seguimiento a 180 alumnos en promedio, y en la operación de cada curso o asignatura hay un coordinador para los tutores. Esta organización permite dar seguimiento de poblaciones que van desde decenas hasta miles de alumnos,  como las  atendidas para los propedéuticos del GDF 1. Los tutores dedican a su función por lo menos 30 horas a la semana y asisten a reuniones de trabajo durante la operación de cada curso.

Como ya se mencionó, el seguimiento que realiza el tutor está basado en las actividades realizadas por los alumnos, ubicando en diferentes grupos a los alumnos para enfocarse a estos grupos en diferentes momentos durante la operación de un curso; esta organización permite hacer un mejor uso del tiempo de tutoría y posibilita el seguimiento de poblaciones de miles de alumnos.

 

Seguimiento

La implementación de la estrategia de seguimiento requiere considerar  que el aprendizaje es un proceso y que este proceso se realiza a lo largo de todo el curso, por lo que es necesario que tanto el tutor como el asesor, acompañen   al alumno durante todos los días que incluye el curso.

Para realizar el seguimiento se definieron momentos clave en los que se pueden hacer cortes que permitirán dar la atención más adecuada y para generar reportes que permitan a la institución conocer cómo se está desarrollando cada curso.

Este seguimiento requiere que se cumplan los siguientes requerimientos:

  • Los alumnos y asesores deberán seguir el curso a razón de una unidad por semana; es decir, concluir la unidad 1 en la primera semana del curso y así sucesivamente

  • Es importante que el alumno termine la totalidad de actividades y los asesores den la retroalimentación y calificación correspondiente para el día jueves de la última semana del curso. Este punto no sólo obedece al seguimiento sino que considera adecuado que,  antes de presentar el examen, el  alumno haya concluido  las actividades correspondientes al curso

Los reportes que permiten dar  el seguimiento son de dos tipos: detallados y sintéticos, los detallados los utiliza el tutor para llevar el seguimiento puntual de cada uno de sus grupos y los sintéticos resumen el número de alumnos en cada grupo de seguimiento, estos son los reportes que se envían a la Coordinación para dar un panorama general de la operación que lleva el curso.

El primer reporte que se solicita es el día 2 del curso, este informe permite conocer cuántos y cuáles alumnos no han ingresado, los tutores, entonces,  pueden enfocarse en ellos por medio de llamadas telefónicas para incorporarlos  al curso lo más pronto posible, idealmente en la primera semana. En este proceso también se puede saber si la razón de que no ingresen es una falla de la plataforma, desconocimiento de las claves de acceso o de la manera en que deben acceder a la plataforma o cualquier otro factor externo al alumno.

Los siguientes reportes  son los semanales,  que se generan y revisan al concluir cada semana y reflejan los datos de la semana previa al día de entrega. En los formatos semanales detallados se registran el avance en las actividades de aprendizaje, los accesos y observaciones sobre situaciones particulares de los alumnos y notas sobre el desempeño del asesor. Según   estos datos, los alumnos de cada grupo se clasifican,  de acuerdo con las  actividades realizadas, en cuatro posibles grupos de seguimiento: regulares, que son los que van en tiempo en razón de unidad–semana; retrasados, los que se mantienen trabajando en el curso y realizando actividades pero que no van en tiempo en razón de unidad–semana;  en riesgo de abandono, los que han ingresado pero no están trabajando de manera regular y/o continua o que  sólo han realizado alguna de las actividades pero no atienden retroalimentaciones; y las bajas, que incluyen alumnos que no han ingresado al curso o que han pedido su baja de manera explícita. Los alumnos asignados a cada grupo van cambiando durante cada semana y se pretende que para la semana cuatro la tutoría haya incrementado el número de  alumnos regulares, reduciendo  bajas y   alumnos en riesgo de abandono.

Los formatos semanales presentan el registro de las actividades que ha realizado cada alumno, este informe está basado en tabla de Avance de Actividades, y también se presenta el registro de los accesos promedio de la semana de los alumnos y del asesor; ambos  datos se obtienen directamente de la plataforma.

En el formato semanal sintético se registra por grupo el número de alumnos inscritos y los que están clasificados como regulares, retrasados, en riesgo de abandono y los que se consideran como bajas.

En los cursos de cuatro semanas, el tutor llevará a cabo el seguimiento de los alumnos regulares de manera continua y de los no regulares de la siguiente manera:

Semana 1. Enfoque en los alumnos que no han ingresado al curso para que se integren con tiempo
Semanas 2 y 3. Enfoque en los alumnos retrasados y en riesgo de abandono para que puedan ponerse al corriente en los tiempos programados para el curso

Semana 4. Enfoque en los alumnos retrasados para que puedan concluir las actividades del curso antes de la presentación del examen final.

Día 2

Ubicar a los alumnos sin acceso / mensajes de bienvenida

Llamadas telefónicas /  contacto con el asesor

Semana 1

Ubicación en grupos de seguimiento

Enfoque en grupo “Bajas”

Semana 2

Ubicación en grupos de seguimiento

Enfoque en grupo “Retrasados” y “Riesgo de Abandono”

Semana 3

Ubicación en grupos de seguimiento

Enfoque en grupo “Retrasados” y “Riesgo de Abandono”

Semana 4

Ubicación en grupos de seguimiento

Enfoque en grupo “Retrasados”

El seguimiento continuo requiere el trabajo diario de revisión y contacto con los alumnos para brindarles orientación psicopedagógica, motivación de alumnos en riesgo y,  para los asesores observaciones sobre su desempeño, lo que permite que también los asesores vayan formándose en el aspecto psicopedagógico.

 

Resultados

Esta estrategia ha dado buenos resultados pues al hacer este seguimiento permanente se tiene acceso a la información que permite la toma de decisiones en la operación. En cuanto a la tutoría que reciben los alumnos se ha mejorado continuamente porque permite a los tutores enfocarse a los diferentes grupos en los momentos que son más adecuados,  además de que hace eficiente el tiempo destinado a la tutoría, que,  como en todos los proyectos, siempre es escaso. La mejora se ha visto reflejada en términos cuantitativos en la disminución del índice de deserción y en términos cualitativos en la calidad de la tutoría   a los alumnos en su primer contacto con la modalidad a distancia como es el caso de los cursos propedéuticos.

 

Conclusiones

La Educación a Distancia se encuentra en plena evolución, en este proceso el desarrollo en el ámbito de la gestión es tan importante como el académico y el tecnológico porque su  integración permite ofrecer a los alumnos una educación de calidad. Las experiencias que puedan compartirse hacia dentro y hacia fuera de las instituciones facilitan  el tránsito o la consolidación de los proyectos a distancia. Es importante ofrecer a los alumnos un servicio de atención en cualquier proyecto educativo en la modalidad a distancia  pero lo es más aún en poblaciones como la del B@UNAM que requiere de una tutoría que haga sentir  la cercanía de los docentes con los alumnos para motivarlos y evitar el abandono y deserción.

Referencias

  • Coordinación del Bachillerato a Distancia (2007). Proyecto de creación del plan de estudios Bachillerato a distancia. México: UNAM.

  • Coordinación del Bachillerato a Distancia  Manual para asesores y tutores. México: UNAM.

  • Díaz B., Frida y Hernández R., Gerardo (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. México. McGraw-Hill Interamericana.

1En las generaciones atendidas hasta hoy la de menor número de alumnos es de casi mil,  y la mayor es de 5 mil 500.

*M.en C. y T.E. Myrna Hernández Gutiérrez, Coordinación del Bachillerato a Distancia, UNAM, myrnah6@unam.mx