Quiénes son nuestros profesores: una mirada al proceso de certificación docente del Bachillerato a Distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México

Experiencias de bachillerato a distancia

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Quiénes son nuestros profesores: una mirada al proceso de certificación docente del Bachillerato a Distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México • Rosario González Roldan*

Resumen

Uno de los pilares de cualquier sistema educativo es una planta docente de excelencia. En la educación a distancia, apoyada en las nuevas tecnologías, se requiere que los profesores no únicamente manejen estos recursos, sino que hagan uso de ellos y cuenten con elementos pedagógicos que les permitan apoyar de manera óptima el aprendizaje de los estudiantes. En este trabajo se presenta una mirada al perfil de los profesores que se certifican con el modelo de formación del Bachillerato a Distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México, que busca contar con asesores que respondan a las necesidades de un sistema educativo actual y de excelencia.

Palabras clave: formación docente, certificación, educación a distancia


Introducción

Para la educación del siglo XXI, en particular para la modalidad a distancia, es un reto contar con docentes que además de dominar su campo de conocimiento operen las tecnologías de la información y la comunicación, y sepan aplicar elementos pedagógico didácticos adecuados para llevar a cabo su labor con un alto nivel académico, que les permita fortalecer el aprendizaje de los estudiantes.

El proyecto “Estándares de competencia en tic para docentes” desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), resalta la importancia de la formación docente para “ayudar a desarrollar las habilidades indispensables del siglo XXI, necesarias para la formación de una fuerza laboral competitiva, necesarias para la cohesión social y para el desarrollo individual” (UNESCO, 2008: 4). El nuevo siglo reclama un cambio en el ámbito de la educación y es inminente que todo programa educativo contemple la integración de su planta docente con profesionales preparados para responder a los nuevos retos, con la misión de contribuir a la adquisición de aprendizajes fortalecidos por parte de los estudiantes. En particular en la educación a distancia esto se convierte en una necesidad imperiosa, porque las tecnologías de información y comunicación (TIC) conforman el medio utilizado en esta modalidad para llevar a cabo el proceso educativo y, por tanto, requiere de su hábil empleo por parte de los docentes, para interactuar con los alumnos e involucrarlos en el mundo del conocimiento utilizando estas herramientas. Esto implica un gran reto para la institución educativa debido, entre otros factores, a la carencia de personal docente capacitado en educación a distancia, ya que los profesores que incursionan en este ámbito educativo provienen por lo regular de sistemas presenciales y no cuentan con elementos pedagógicos adecuados a la modalidad.

Los docentes necesitan estar preparados para empoderar a los estudiantes con las ventajas que les aportan las TIC. Escuelas y aulas —ya sean presenciales o virtuales— deben contar con docentes que posean las competencias y los recursos necesarios en materia de TIC; y que puedan enseñar de manera eficaz las asignaturas exigidas, integrando al mismo tiempo en su enseñanza conceptos y habilidades de éstas. Las simulaciones interactivas, los recursos educativos digitales y abiertos (rea), los instrumentos sofisticados de recolección y análisis de datos son algunos de los muchos recursos que permiten a los docentes ofrecer a sus estudiantes posibilidades, antes inimaginables, para asimilar conceptos (UNESCO, 2008: 2).

Aunado al uso de las TIC, encontramos el manejo hábil de los recursos pedagógico didácticos que ayudan a potenciar el área de conocimiento de los docentes. Conocer modelos y teorías de enseñanza aprendizaje y hacer uso de ellos se convierte en una necesidad de los docentes del nuevo siglo. Como responsables de la educación actual, requieren hacer llegar con recursos tecnológicos modernos los contenidos esenciales que permitan a los alumnos avanzar hacia el mundo del conocimiento con pasos firmes, y seguros de que pueden alcanzar sus objetivos y estar preparados para los retos que la modernidad presenta.

Conscientes de esta situación, desde la creación del Bachillerato a Distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México (B@UNAM) se pensó en establecer un modelo de certificación docente con estándares de alta calidad y acorde con las necesidades del proyecto, que se adecúe a los requerimientos vigentes y que además incorpore de manera continua las sugerencias y aportes de los docentes, producto de su experiencia al impartir los cursos y asignaturas del plan de estudios de este bachillerato. Los profesores que se certifican en este modelo cuentan con un perfil determinado del cual se hablará en este escrito y para ello es necesario conocer primero lo que implica la certificación docente del B@UNAM.

Modelo de certificación docente de B@UNAM

Mediante el modelo de certificación docente de B@UNAM se busca contar con profesores capacitados para poner en marcha este modelo específico de bachillerato a distancia. Su estructura implica seleccionar y formar a cada participante en la asignatura o curso que puede impartir de acuerdo con su perfil profesiográfico, por lo que se lleva a cabo en dos etapas: una de selección y otra de formación.

La primera inicia con la publicación de la convocatoria, en la que se publican los requisitos necesarios para participar en este proceso. Dos son imprescindibles porque tienen que ver con la práctica docente: el perfil profesiográfico —determinado por el Consejo Universitario (cbd, 2007), que exige título de licenciatura, maestría o doctorado en el área de conocimiento específico— y la comprobación de al menos dos años de experiencia docente a nivel medio superior o superior. La importancia de cumplir estos requisitos radica en que se busca garantizar que el alumno contará con profesores conocedores de su campo de conocimiento y de lo que implica la labor docente.

En esta etapa los participantes llevan a cabo un examen de cómputo básico y otro de aptitudes docentes —mediante una entrevista y un cuestionario de carácter psicométrico—, también entregan los documentos probatorios de su perfil profesiográfico, experiencia docente y otros de carácter administrativo. Los profesores que completan exitosamente el proceso de selección, se incorporan a la etapa de formación, que requiere del participante 120 horas de trabajo distribuidas en cursos y seminarios, tanto en línea como presenciales.

La formación inicia con una sesión de inducción en la que se da a conocer el modelo educativo del Bachillerato a Distancia. Después el futuro asesor realiza el curso o asignatura en línea con perfil de alumno, para familiarizarse con los contenidos, las actividades y las herramientas de las TIC a utilizar, además de conocer, a través del ejemplo de su asesor formador, las estrategias de trabajo que esta modalidad requiere. Mientras se desarrolla el curso se solicita la reflexión, mediante cuestionarios, de la labor docente a distancia, desde el punto de vista tanto de alumno como de experto en los contenidos. Al terminar el curso, se lleva a cabo un seminario de integración con la guía del formador y el acompañamiento de sus compañeros de grupo, en el que se hacen consideraciones del curso recibido y se revisan estrategias de trabajo idóneas para impartir la asignatura o curso en cuestión. En este seminario se sugiere al profesor en proceso de formación incursionar, si no lo ha hecho, en el uso de las TIC como elementos importantes de apoyo para llevar a cabo su asesoría. Al término del seminario los participantes realizan un taller de plataforma, con rol de asesor, encaminado que dominen el uso de este recurso tecnológico. Por último, tiene lugar un curso en línea de asesor a distancia, que complementa el proceso de formación y brinda estrategias específicas para esta modalidad.

Tanto el proceso de selección como el de formación son rigurosos, se lleva a cabo una evaluación integral de los participantes para determinar quienes recibirán la certificación. Entre otros aspectos, se evalúa el desempeño durante los cursos, los conocimientos y, algo muy importante, la identificación con la educación a distancia, con el proyecto y con el curso o asignatura. Esto último responde a la idea de contar con asesores comprometidos que al estar identificados con el curso que impartirán, encontrarán la mejor manera de apoyar el aprendizaje de los alumnos utilizando estrategias de trabajo dinámicas, creativas y altamente estimulantes, producto de su gusto por impartir su curso o asignatura.

Los profesores participantes que completan exitosamente la selección y formación docente obtienen la certificación y pasan a formar parte del banco1 de asesores y tutores2 certificados, y se considera que están en condiciones de impartir los cursos o asignaturas en que fueron formados o, en el caso de los tutores llevar a cabo esta labor. Con esta certificación se busca garantizar que las figuras docentes que imparten este bachillerato cuenten con los elementos necesarios y suficientes para apoyar y lograr un aprendizaje óptimo de los alumnos que atienden.

Perfil de asesores y tutores de B@UNAM

Los asesores y tutores que forman parte del banco de datos del B@UNAM cuentan con un perfil determinado, del que se presentan a continuación algunos datos relevantes. Hasta octubre de 2012, el Bachillerato a Distancia de la UNAM ha emitido 2 383 certificaciones a 1 464 profesores que cumplieron con los procesos de selección y formación adecuadamente, algunos cuentan con más de una certificación por que su perfil profesiográfico lo permite. De esta cifra, 63% son mujeres y 37% hombres, la mayoría proviene de instituciones educativas de carácter oficial, aunque también hay profesores que provienen de instituciones privadas, no educativas o trabajadores independientes, como se muestra en el cuadro 1.

Cuadro 1

Institución

Número de profesores

Porcentaje

UNAM (cch, 181 profesores, enp 97, otra dependencia 227)

505

34%

Instituciones educativas (Colegio de Bachilleres, IPN, Conalep, IEMS, UACM, UAM, UPN, ILCE, Universidad del Claustro de Sor Juana, UABJO, UVEG)

707

48%

Otra institución no educativa o no trabaja

252

17%

Se observa que casi la tercera parte de los profesores certificados son de la UNAM, lo que se atribuye a que es el espacio donde se lleva a cabo la mayor difusión de convocatorias. La suma de los profesores de otras instituciones educativas representa casi la mitad del total. También participan docentes de otras entidades del país, como Oaxaca, Estado de México y Guanajuato. En los últimos procesos de certificación se incorporaron profesores de Puebla y algunos otros que a título personal acuden desde su lugar de origen, por ejemplo, Sonora o San Luis Potosí.
En cuanto al nivel de estudios de los profesores certificados, 975 presentan título de licenciatura, 447 grado de maestría y 42 de doctorado (véase cuadro 2). Reiteramos que se busca garantizar que los asesores y tutores sean personas preparadas en su ámbito de conocimiento. En este Bachillerato los profesores se pueden certificar en 30 asignaturas y tres cursos propedéuticos organizados en dos áreas de conocimiento: ciencias y matemáticas, y humanidades y ciencias sociales. Del total de certificaciones, 1 082 corresponden a la primera y 1 301 a la segunda.

Cuadro 2

Título / grado

Asesores

Porcentaje

Licenciatura

975

67%

Maestría

447

31%

Doctorado

42

3%

Por último, del total de asesores certificados, al momento de su ingreso, sólo 33% manifiesta tener experiencia docente en la modalidad a distancia. Una reflexión que surge de este dato es que todavía no contamos con suficientes profesores preparados para incursionar en la modalidad a distancia con experiencia previa, aún cuando ésta es una manera actual, innovadora y flexible para ejercer la docencia. Muchos de nuestros asesores certificados conservan su trabajo de origen o base, sin que ello represente un obstáculo para llevar a cabo adecuadamente su labor en línea, porque esta modalidad les permite organizar sus tiempos en horarios más abiertos, con esto es posible decir que el B@UNAM apoya la profesionalización (Pagés, en Duart, 2000) y desarrollo de sus figuras docentes.

En general, el perfil de los asesores y tutores certificados en el B@UNAM es de profesionistas universitarios que ejercen la docencia a nivel medio superior o superior de manera presencial y a distancia. Conocen y manejan las nuevas tecnologías de la comunicación y la información y aplican estrategias didácticas innovadoras para apoyar el aprendizaje de sus alumnos. Están involucrados con la educación en general y con la educación a distancia, con el modelo del Bachillerato a Distancia de la UNAM y con los cursos o asignaturas en que se encuentran certificados e imparten a sus alumnos, en particular.

Conclusiones

Para dar respuesta a un sistema educativo de calidad, los docentes del momento actual deben usar de manera óptima las nuevas tecnologías, además de dominar su área de conocimiento y contar con estrategias de trabajo en el ámbito pedagógico para llevar a cabo su labor. En general, poco menos de la mitad de los docentes que se incorporan al Bachillerato a Distancia cuenta con experiencia previa en este tipo de educación, muchos de ellos la adquieren al incursionar en el programa, lo que indica la necesidad imperiosa de incrementar la formación docente con modelos que permitan la profesionalización y desarrollo de profesores para que conozcan y dominen las nuevas tendencias educativas con el uso de nuevas tecnologías.

Sobre el modelo de certificación que implementa la Coordinación del Bachillerato a Distancia de la UNAM de 2007 a la fecha, puede decirse que ha generado un modelo docente específico para la educación a distancia que ha beneficiado a cientos de profesores de educación media superior y superior, al permitirles contar con más recursos pedagógicos y tecnológicos. Proyectos como éste contribuyen a mejorar la educación del presente y del futuro.

Bibliografía

Coordinación de Bachillerato a Distancia (cbd). (2007). Manual para asesores y tutores. México: Coordinación de Bachillerato a Distancia.

Duart, J. y Sangrá, A. (2000). Aprender en la virtualidad. España: Gedisa.

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). (2008). “Estándares de competencias en TICS para docentes”. En línea: http://cst.unesco-ci.org/sites/projects/cst/default.aspx. Consultado el 13 de junio de 2010.

* Rosario González Roldan, Secretaria Auxiliar de la Coordinación del Bachillerato a Distancia de la UNAM, Responsable del Área de Formación Docente.

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1
El Banco de asesores y tutores certificados es una base de datos que contiene al total de profesores certificados por la Coordinación del B@UNAM.

2 En este modelo de bachillerato se diferencian las figuras docentes de asesor y tutor. El primero es un experto en contenidos y el segundo un experto en psicopedagogía. El proceso de formación docente del tutor incorpora, aparte de la formación como asesor, un curso en línea y un seminario específicos para este rol.