Programa de formación docente para la creación de un Bachillerato en Línea

Proyectos y programas

Programa de formación docente para la creación de un Bachillerato en Línea

Yolanda Campos Campos
Consultora para la integración de tecnología en la educación,
Universidad Autónoma de Yucatán
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Iztapalapa.
yola.campos@gmail.com

Resumen

Se presenta la síntesis de la sistematización de la experiencia del “Programa de formación docente para la creación del Bachillerato en Línea” de la Universidad Autónoma de Yucatán, con foco de atención en el diseño curricular y los contenidos, así como en el desarrollo académico, las reflexiones de fondo, las lecciones aprendidas y el impacto que tuvo el programa. Los elementos aportados se resumen a manera de propuesta para la creación de programas similares.

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Presentación de la experiencia

Con base en decreto oficial del 9 de febrero de 2012, la Educación Media Superior en México (EMS) adquirió el carácter de obligatoria (SEGOB, 2012), requiriéndose la formación de un mayor número de mexicanos que accedieran a este nivel de estudios. En respuesta a esta situación y a sus propósitos educativos humanistas, la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) abrió el programa de Bachillerato en Línea (BeL) como una opción para incrementar la equidad educativa, al atender a personas que por diferentes circunstancias requieren alternativas no convencionales para llevar a cabo sus estudios, así como ampliar la cobertura y la calidad de los procesos de aprendizaje en este nivel (Díaz, 2012).

El diseño del BeL se aprovecharía también para promover modalidades no convencionales en el contexto de la educación superior de la UADY; además, aunque no estaba previsto inicialmente, se dio la oportunidad de que fuera extendido a la creación del Bachillerato en Línea del Colegio de Bachilleres de Chihuahua. Dicho plan se inició en marzo de 2012 y se abrió a los usuarios el 8 de octubre de ese año, implicando un gran compromiso del equipo a cargo, que estuvo conformado por los siguientes núcleos de atención en interrelación continua:

Figura 1: Núcleos de atención en la creación del Bachillerato en línea de la UADY.

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La sistematización de esta experiencia, de acuerdo con lo propuesto por Óscar Jara (2012), tomó en cuenta el aspecto académico como eje de atención, mediante: a) la definición del diseño curricular y los contenidos, y b) El desarrollo académico en sus diferentes etapas, para lo cual se hizo la reconstrucción histórica y el ordenamiento de las fuentes de información, se describió el desarrollo de la experiencia, las reflexiones de fondo, las lecciones aprendidas y el impacto que tuvo el programa a partir de la etapa en la que se transita del plan y programas de estudio en papel a su paso para colocarlas en línea, con sus secuencias didácticas y la formación de tutores para su manejo. Enseguida se presenta una síntesis de esa sistematización.

Las fuentes de información

Se fueron recopilando las evidencias del desarrollo académico del BeL contenidas en documentos, proyectos integradores, productos de los participantes, multimedios, objetos de aprendizaje y rúbricas, así como el respaldo de los cursos diseñados. Esta información se organizó, para su análisis, categorizada según el momento académico: Planeación, Diseño de secuencias de tutoría en línea, Estrategias de tutoría para el Bachillerato en Línea, Actividades complementarias. Estas fuentes de información se concentraron en un sitio web Sistematización de la experiencia del Programa de formación docente para la creación del BeL (Campos, 2015), donde pueden ser consultadas.

Desarrollo de la experiencia

Del diseño curricular y de los contenidos

Para la definición del diseño curricular se tuvieron en consideración los retos que implica la creación de un programa educativo para el que se carecía de experiencias y de plataforma tecnológica para su soporte y, sobre todo, para que los cursos en línea contaran con secuencias didácticas alineadas al Modelo Educativo de Formación Integral de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY, 2012) y con la interactividad apoyada en tecnología que diera a los estudiantes la oportunidad de aprender con las herramientas propias del siglo XXI. Las preguntas generadoras llevaron a la definición de las características de los integrantes del equipo que pondría en marcha el BeL, la reformulación de las secuencias didácticas apoyadas en las actividades y recursos de Moodle o que pudieran ser enlazadas. También se tuvo en cuenta cómo asegurar estándares de calidad pedagógica en el diseño de un curso en línea, cómo formar, apoyar y dar seguimiento a los tutores, además de cómo diseñar y producir contenidos digitales de apoyo al aprendizaje, en una primera etapa.

Los supuestos

Con referencia a la creación del Bachillerato en Línea en la UADY, un adelanto se dio al concebir el diseño curricular en el marco de su Modelo Educativo de Formación Integral (MEFI) que se sustenta en seis ejes: educación basada en competencias, educación centrada en el aprendizaje, innovación, flexibilidad, responsabilidad social e internacionalización; asimismo, “se puso atención en que además, el estudiante posea herramientas y habilidades para ser funcional dentro de su contexto social a través del desarrollo de competencias genéricas, competencias disciplinares básicas y disciplinares propedéuticas, así como competencias profesionales básicas” (DÍAZ, 2014).

Si bien esta posición con la que dio inicio el BeL ya implicaba una mejora importante en la conceptualización educativa, se reconoció la necesidad de contar en lo metodológico con un enfoque que impactara directamente en el proceso de enseñar-aprender acorde con los avances y requerimientos que demanda el desarrollo humano, social, laboral, científico y tecnológico de los jóvenes y adultos del siglo XXI, en donde la informática, además de apoyar el aprendizaje en línea, es un soporte para potenciarlo a niveles más complejos, en especial cuando se pone a disposición de la población marginada que, de otra manera, continuaría con su nivel de dependencia económica y social y que, al igual que todos los seres humanos, construye conocimiento significativo en colaboración y aprende en contextos significativos presenciales, mentales y virtuales.

Los propósitos de la formación docente del programa

El programa consideró -por un lado- al equipo de trabajo que se formaría simultáneamente con los participantes, generaría lineamientos, seleccionaría personal, gestionaría la normatividad y la operación, orientaría a los creadores de cursos, tutores y estudiantes, mantendría la motivación y se responsabilizaría del Sistema de Gestión de Aprendizaje con el diseño gráfico institucional y los módulos necesarios para la creación de cursos.

Además, los docentes participantes en el programa:

Diseñarían secuencias didácticas para los contenidos de la asignatura que les correspondía en el Programa de Bachillerato en Línea y manejarían los recursos, las actividades propias de Moodle y herramientas enlazadas para su integración en esta plataforma.
Aplicarían competencias didácticas e informáticas para la tutoría del BeL.

De los contenidos

Los contenidos corresponden a los talleres fundamentales del programa de formación docente: “Diseño de secuencias didácticas en línea” y “Estrategias de tutoría para el BeL”, además de los talleres complementarios; los programas de estudio se concentraron para su consulta en la sistematización de la experiencia (Campos, 2015).

El desarrollo académico

Anécdotas que marcaron cambios

Durante el desarrollo se fueron presentando anécdotas de las cuales derivaron cambios en las rutas inicialmente establecidas, las que se fueron documentando como “quiebres”, de donde surgían nuevas propuestas. Entre ellas destacan las que tuvieron que ver con la definición de la metodología de trabajo en comunidad de aprendizaje, la reformulación de manera colegiada de la rúbrica para verificar la calidad, así como el contenido veraz y pertinente de los cursos en línea, la necesidad de una figura que asumiera la coordinación de tutores para apoyarles, darles seguimiento y orientaciones, tanto como responsabilizarse de los informes y gestiones. Surgió también la propuesta de la orientación a los estudiantes, ya sea en línea o para su atención presencial en las instalaciones que para el BeL que se abrieron en una dependencia de la UADY.

Las etapas

En el programa de formación docente para la creación del BeL se pasó por cuatro etapas:

1. Planeación general.
Con el diseño curricular en mano y de los programas de estudio por asignatura previamente acordados, se dio inicio a la planeación específica del programa de formación docente, que comprendió la selección de diseñadores de cursos por parte de la coordinadora del BeL, el acuerdo sobre la plataforma y su disponibilidad con los módulos y configuración necesarios. En el trayecto se fue generando el diseño gráfico, la plantilla para subir en línea el contenido bajo los lineamientos del Manual para el diseño de cursos con artículos sobre los fundamentos del Bel, las funciones del personal, la normativa del BeL (Díaz, 2012), el Manual para configurar los contenidos de los cursos en Moodle (Castro, 2012), así como el Manual de funciones del tutor (Díaz y Maldonado, 2012).

2. Taller: Diseño de secuencias didácticas en línea (Campos 2015).
En este taller comenzaron 20 participantes, quienes presentaron una experiencia exitosa en el campo de la Educación Media Superior, donde se destacó la motivación que tenían como docentes y sus intereses en la tarea a desarrollar. Al concluir el taller se contaba con los cursos del primero y segundo semestres en línea, así como con las habilidades necesarias para el manejo de la plataforma y los documentos básicos de apoyo.

3. Taller: Estrategias de tutoría para el Bachillerato en Línea. (Campos, 2015.)
Una vez aprobado el programa del Bachillerato en línea por el consejo universitario de la UADY, se procedió a la formación docente de quienes fungirían como tutores, para lo cual se diseñó el programa de estudios del taller y se colocó en Moodle con las actividades, recursos de apoyo y entornos. Los participantes reflexionaron en su papel como tutores, manejaron herramientas tecnológicas para la comunicación, la colaboración, la gestión y la evaluación; además, formularon su plan de intervención y quedó establecido el contacto con la coordinadora de tutores que les daría seguimiento y brindaría apoyo.

4. Actividades académicas complementarias. (Campos, 2015.)
Taller: “Herramientas didácticas enlazadas a Moodle”. Fue ofrecido como complemento para que los participantes en el programa manejaran herramientas de apoyo al aprendizaje creativo, al uso didáctico de imagen y video, así como el manejo de otras de Google que se integran con las propias de Moodle. Con este taller se rediseñaron algunas secuencias didácticas y procesos de comunicación, antes de abrirse a los usuarios.
Se prosiguió con talleres dirigidos a los participantes como diseñadores de contenido y tutores, sobre la creación de objetos de aprendizaje, uso de repositorios, herramientas diferentes para la creación de actividades y para evaluar, lo que permitió mantener la calidad de las tutorías. La coordinación de tutores y de estudiantes ha mantenido un seguimiento puntual que garantiza el buen funcionamiento del sistema.

También se diseñaron apoyos a los estudiantes: tutoriales, ayudas y cursos presenciales y en línea como el Curso de inducción al BeL, el taller sobre “Herramientas tecnológicas para el aprendizaje en el BeL”, aunado a este otro: “Mi futuro hoy y el apoyo tecnológico”, que fueron incluidos en la sistematización de la experiencia.

De las premisas y la metodología

De las premisas

Tanto la fundamentación pedagógica constructivista, la construccionista y conectivista en el marco de la educación integral, como el enfoque de educación informática, dieron origen a que en el proceso de creación del Bachillerato en Línea, se tuviera presente al estudiante, concebido como un ser integral, que desarrolla las competencias necesarias para su participación en comunidades de aprendizaje y las propias de cada asignatura, mediante el aprovechamiento de las actividades y recursos de aprendizaje en línea, que le permiten aprender con mayor profundidad contenidos más complejos, con más facilidad, en menos tiempo, en cualquier lugar, poniendo en práctica las competencias tecnológicas e informáticas propias de los entornos de aprendizaje del mundo que le corresponde vivir.

Metodología

La creación del BeL fue pensada como un proyecto de intervención que consideraba los siguientes rubros principales:

Figura 2: Metodología de la creación del BeL.

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Planteo: se realiza el diagnóstico, se plantea la problemática y la propuesta de solución en el marco de la Educación Media Superior en la Sociedad del Conocimiento y la educación integral, se considera la justificación del bachillerato en línea como una estrategia para la equidad de oportunidades, la atención a grupos vulnerables y, ya en el contexto universitario, como indispensable para la innovación de las estrategias de aprendizaje en el nivel educativo. Se aprovecha para revisar el diseño curricular del plan y programas de estudio de las asignaturas, así como la necesidad de rediseñar las secuencias didácticas para su uso en línea y la formación de los tutores.

Desarrollo: como actividades para dar respuesta a la problemática, se definió la metodología de taller, que como unidad productiva de conocimientos a partir de una realidad concreta, integradora, compleja y reflexiva, une la teoría y la práctica (Kisnerman, 1998) y en congruencia con las competencias para la creación de cursos y tutoría en línea, lleva al manejo informático y tecnológico de las herramientas necesarias para su configuración, a vivenciarlas y aplicarlas en productos de interés específico de los participantes. Se consideraron la modalidad presencial, de estudio independiente y la asesoría personalizada proporcionada por los jefes de área.

Cierre y comunicación: se dio comienzo al Programa educativo del Bachillerato en Línea para reiniciar un nuevo ciclo.

En cada uno de los talleres se siguió un diseño similar en las secuencias didácticas y en las actividades de aprendizaje:

Figura 3. Metodología de las secuencias didácticas y de las actividades de aprendizaje para la creación de cursos en línea.

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Planteo: se formula el planteo de la secuencia con la competencia a lograr, el resultado de aprendizaje y su planeación didáctica con las actividades, los recursos y los productos.

Desarrollo: a través de actividades creativas, se aprende o repasan las competencias docentes e informáticas necesarias para el diseño de secuencias en línea al manejar herramientas tecnológicas en Moodle para la creación de cursos. Los aprendizajes se aplican en el diseño de cursos y sus secuencias didácticas en línea propias de la asignatura. Se comparten los productos con la comunidad para su validación entre pares y, cuando se corrigen, se suben a la plataforma, además de prever sus estrategias de tutoría.

Cierre y comunicación: se coteja el cumplimiento de los requisitos de la secuencia o actividad, se pone a disposición y se comunican los resultados para reiniciar el ciclo.

Apoyos sustantivos

  • Sistema de gestión del aprendizaje: el Programa se desarrolló en el Moodle de UADY Virtual con la mayor parte de sus recursos y actividades propias. Se trabajaron los bloques de Participantes, Mensajería, HTML, Usuarios en línea, RSS.
  • Herramientas enlazadas al aula: se aprovechó el Drive de Google con sus documentos, formularios, hojas de cálculo y presentaciones compartidas: YouTube, Sites, Hangout, Shorterner, Traductor, Libros, Mapas, Google Earth, Google+, Screencast, Twittcam, CMap Tools, JClic, SketchUp, Scratch, simulaciones de Phet, y otros aportados por los participantes, específicamente para el aprendizaje de sus asignaturas.
  • Videos educativos en el aula: se comprometieron en el aula virtual videos con mensajes motivacionales relacionados con la cultura maya, introducción a conceptos de interés y los participantes aportaron otros en apoyo al aprendizaje de su propia asignatura.
  • Comunicación: la comunicación aprovechó los recursos de mensajería, foros y chat de Moodle, el correo electrónico y el Hangout.
  • Entorno de la comunidad de aprendizaje: el aula virtual se complementó con un sitio para el “Entorno de la Comunidad de Aprendizaje del BeL”, en el cual se fueron recopilando las creaciones colaborativas.
  • Recursos en cada taller: en cada taller se contó con recursos específicos, además de crearse un repositorio colectivo en el que cada participante aportaba sugerencias a la comunidad y para el apoyo al aprendizaje de su asignatura.

Productos de autoría y el proyecto integrador

En este programa los productos que dieron pauta al aprendizaje colaborativo durante los talleres se aglutinaron en el “Entorno de la Comunidad de Aprendizaje del BeL”, mientras que los productos de autoría, como proyecto integrador, se centraron en la creación de un curso en línea, con sus secuencias didácticas y actividades de aprendizaje, al igual que sus estrategias de tutoría.

En esta etapa de creación del BeL quedaron totalmente diseñados los cursos de los niveles 1 y 2, también los avances de cursos de otros niveles.

Cursos del Nivel 1: “Beginner 1”, “Comprensión lectora y organización de la información”, “Cultura maya”, “Desarrollo del individuo”, “Desarrollo del lenguaje algebraico”, “Desarrollo del pensamiento científico”, “Diseño gráfico”, “Estructura y organización de la naturaleza” e “Introducción a la administración”.

Cursos del Nivel 2: Beginner 2, Desarrollo de la argumentación, Desarrollo del pensamiento filosófico, Dinámica de la naturaleza, Multimedia, Planeación estratégica, Promoción del pensamiento lógico–deductivo, Responsabilidad social, Sexualidad humana, Solución de problemas con ecuaciones y Temas actuales de Psicología.

En el siguiente año fue complementada la totalidad de los cursos.

De la evaluación

Al inicio del programa se aplicó un diagnóstico que permitió identificar cuáles corrientes pedagógicas eran las más conocidas y cuáles posturas científicas asumían los participantes en la comprensión de sus asignaturas, la importancia que se le daba a la motivación y al contacto con los estudiantes, así como la realimentación que con las actitudes y trabajos realizados ofrecían los alumnos al maestro y viceversa, además de datos estadísticos sobre su experiencia como diseñadores de cursos. También se aplicó un cuestionario diagnóstico para detectar experiencias previas de tutoría, la idea que tenían acerca del papel del tutor, la tecnología con la que contaban y por qué medio se comunicaban.

La evaluación de proceso fue considerada como la realimentación que se ofrecía en cada actividad para asegurar el aprendizaje y el logro de la competencia, hasta llegar a la secuencia didáctica en la plataforma y a la estrategia de tutoría. Como evaluación final se tuvo una sesión plenaria para que cada autor pusiera a consideración su curso final, que era revisado a partir de una rúbrica para la verificación de programas en línea (Díaz y Maldonado, 2012); y para los tutores, consistió en la presentación del plan de tutorías, que se completó en una fase siguiente bajo la supervisión de la coordinación de tutores.

De las actitudes

El programa dio inicio con la reflexión y sensibilización sobre el compromiso social, que significa abrir oportunidades para que quienes se separaron de los estudios tengan la oportunidad de continuarlos con la posibilidad de vivirse como estudiantes universitarios. Durante el desarrollo destacó el tránsito por diversas actitudes, desde la incertidumbre, pasando por la sorpresa, la desesperación, el entusiasmo, la desesperación, la desilusión, la gratificación, el temor, al amor… Se dejó claro que al trabajar con proyectos que realmente son significativos y tendrán impacto, el aprendizaje unido a la actitud, arriba a resultados enriquecedores tanto en lo personal como para la comunidad, la institución y la sociedad.

La actitud de atención continua y la presencia permanente de parte de la coordinación general y el equipo del BeL durante todo el proceso no nada más permitieron que se fueran solucionando y tomando decisiones durante la marcha, sino que resultaron grandes motivadoras para la integración del grupo.

De las reflexiones de fondo, el impacto y las lecciones aprendidas

El impacto del programa BeL

Cuando terminó la primera fase del programa de formación docente, se contaba con los cursos en línea del primero y segundo semestres, tanto como con los tutores formados para dar inicio al BeL. Si bien no se tuvo el tiempo suficiente para la publicidad y difusión, ni se flexibilizaron los requisitos de edad ni el proceso de registro, lo que originó poca demanda, su apertura tuvo un fuerte impacto para los estudiantes como para los participantes en el programa de formación y en la UADY.

Además, los aprendizajes se esparcieron en las instituciones en las que laboraban los participantes fuera de la UADY, quienes lo reconocieron y agradecieron la oportunidad de contar ahora con competencias que les abrían puertas en otros espacios. El que la UADY contara con su primer programa en línea abrió la inquietud de extenderlo a la educación superior, dándose el ajuste en el quinto módulo de su Programa de Habilitación para el Modelo Educativo de Formación Integral para que se incluyera la creación de cursos en línea como apoyo a la modalidad presencial y mixta, se vislumbró, también, la creación de dos licenciaturas a distancia.

Como ocurre con este tipo de programas, se cuenta con casos especiales de alumnos cuya atención oportuna les ha permitido seguir adelante con sus estudios, pues de otra manera continuarían en la marginación, lo que ha evidenciado el impacto social. Varios participantes asumieron la responsabilidad de fungir como tutores en línea o presenciales de la especialización en el Programa de Formación Docente para la Educación Media Superior e, incluso, el equipo de coordinación del BeL realizó un excelente diseño de este programa a distancia que se instaló en la misma plataforma del BeL–UADY.

Lecciones aprendidas

Durante los procesos seguidos para la creación del Bachillerato en Línea se aprendió que lo que cuenta es:

  • El reconocimiento del valor de iniciar un proyecto de impacto social es una fuente motivadora que sostiene el compromiso institucional, del equipo de trabajo y de los participantes.
  • La corresponsabilidad. El interés y el compromiso institucional de los directivos universitarios, coordinadores del programa, los equipos de trabajo y de todas las instancias involucradas en la Universidad es fundamental para que el programa nazca y se desarrolle con calidad.
  • Un enfoque pedagógico que considere como centro la formación integral de los alumnos, que aprenden con estrategias apoyadas en las tecnologías propias de su momento histórico, abre oportunidades de mejor preparación en el mundo de hoy.
  • Un equipo de coordinación comprometido y organizado como comunidad de aprendizaje que da seguimiento, apoyo académico, tecnológico, de gestión y motivación, además de generar espacios propios para estas funciones en la plataforma.
  • Un asesor académico–tecnológico que motive y oriente no sólo en lo que se debe hacer, sino que muestre cómo hacerlo a través de talleres, puede brindar apoyo integral al equipo coordinador y a los participantes, aparte de contribuir con la sistematización de la experiencia.
  • En lo pedagógico se requiere de un diseño curricular complejo que atienda simultáneamente las competencias docentes, informáticas, tecnológicas y de creación de contenidos en línea; igualmente, prever lo necesario para que la tecnología resulte invisible a los alumnos.
  • En lo tecnológico es necesaria un área especializada en tecnologías, con una plataforma funcionando de manera eficiente, con apoyo oportuno y eficaz a la coordinación, también a los participante en el programa de formación y a los alumnos del BeL.
  • Una metodología que promueve la participación y la producción colectiva. Al crear los cursos y subirse a la plataforma de manera colaborativa se mostró que una visión como la de la Web 2.0, que realza la producción colectiva, a la vez de permitir arribar a los resultados esperados en el corto tiempo disponible y con mayor creatividad.
  • Criterios para la selección de personal. Para la selección de tutores se considera, en primera instancia: automotivación, autonomía, creatividad, colaboración en comunidad y compromiso.
  • Una gestión y administración universitaria que apoye e impulse lo académico y que sea capaz de transformar los procedimientos presenciales a los requeridos en la modalidad en línea es fundamental para no quedar con limitaciones que entorpecen el desarrollo del programa.
  • La documentación de la experiencia. La concentración de la documentación que se va produciendo, en relación con las fases de diseño, desarrollo, comunicación y cierre en un sitio web facilita su recuperación y publicación, cuando sea pertinente. Ello invita a la sistematización de la experiencia (Campos, 2015) para que lo aprendido y producido en el BeL pueda ser replicado, recuperado con facilidad e integrado a Big Data.

Propuesta de elementos a considerar en la creación de un bachillerato universitario en línea

Un reconocido impacto se tuvo al extender la experiencia obtenida en el BeL–UADY a la creación del bachillerato en línea del Colegio de Bachilleres de Chihuahua (COBACHIH), que mediante un convenio solicitó el apoyo para aplicar el programa de formación docente para abrir su modalidad en línea con el mismo plan, programas de estudios, contenidos y secuencias didácticas de su sistema de educación abierta (SEA), que en su estructura y desarrollo tenían coincidencia con el formato de las secuencias didácticas del BeL de la UADY. El foco estaría en cómo enriquecerlas con herramientas tecnológicas y subirlas a la plataforma, también para cómo dar el salto de ser tutor en el sistema abierto a ser tutor en línea. Por falta de servidores y plataforma propia en el COBACHIH, mientras se hacían las gestiones para su adquisición, se utilizaron los de la UADY. Se ofreció el taller “Diseño de secuencias didácticas en línea”; una vez que ya estaban subidos los cursos de los tres primeros semestres, se llevó a cabo el taller “Estrategias de tutoría en línea”. Para cerrar, el equipo del BeL de UADY ofreció asesoría sobre evaluación y procesos de control escolar, operativos y de mercadotecnia.

Esta experiencia, unida a que las universidades e instituciones de educación superior que aún no cuentan con su bachillerato en línea se dan a la búsqueda de algunos elementos para dar inicio o reestructurarlos. A continuación se resumen los aportados por esta experiencia, en relación con el programa de formación docente necesario para su creación en el aspecto académico:

Figura 4. Propuesta de elementos para la creación de un bachillerato en línea, desde su desarrollo académico.

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A manera de corolario

La síntesis de la experiencia aquí presentada tuvo un impacto importante en los participantes del “Programa de formación docente para la creación del BeL”, lo que se vio reflejado en la manera comprometida con la que asumieron su responsabilidad social en el diseño de los cursos y de la tutoría en línea. La metodología de las secuencias didácticas que aprovechan las tecnologías no solamente para que los recursos se localicen en línea, sino para generar actividades interactivas que potencian la posibilidad de aprendizaje más complejo y de empoderar a los estudiantes con el manejo de herramientas y competencias necesarias en estos momentos históricos, así como la metodología de creación colectiva que acorta tiempos, promueve la creatividad y deja al personal formado para que por sí mismo continúe su producción, han sido ejemplos para impulsar otros proyectos dentro de la Universidad Autónoma de Yucatán como fuera de ella.

Las condiciones para la permanencia y desarrollo del Bachillerato en Línea se darán en la medida que la administración y operación de la modalidad presencial, experimentada como única durante la existencia universitaria, se abran a las nuevas condiciones que demanda una educación personalizada, en la que se aprende en medio de la diversidad, en cualquier tiempo, lugar y contenido, con un enorme volumen de información disponible, con innovaciones continuas y en las condiciones específicas de personalidad y circunstancias de los aspirantes a esta modalidad, por lo que los sistemas de registro, control escolar, programación de tiempos, edad y condiciones para el ingreso han de ser replanteadas.

El tener presente que el alumno actual tiene posibilidades ampliadas para captar datos, procesar información, transformarla en conocimiento y estados de conciencia para su formación integral, añadido al impacto social tan importante de este tipo de programas y las tendencias educativas mundiales hacia esta modalidad, han de apuntalar que se sigan creando programas de este tipo, y que los que ya funcionan permanezcan en la continua búsqueda de mejora.

Referencias

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