Las comunidades virtuales de aprendizaje: una ruta didáctica para la construcción de conocimientos en estudiantes de educación media superior

Experiencias de bachillerato a distancia

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Las comunidades virtuales de aprendizaje: una ruta didáctica para la construcción de conocimientos en estudiantes de educación media superior1 • María Guadalupe Veytia Bucheli*

Resumen

Se presenta una propuesta para incorporar las comunidades virtuales de aprendizaje (CVA) como una ruta didáctica que permita la construcción de conocimientos en estudiantes virtuales de educación media superior. El trabajo se divide en tres apartados: el primero define el término comunidad, su importancia y desarrollo histórico, posteriormente, se presenta la cva como una herramienta para trabajar en un ambiente virtual de aprendizaje desde una sociedad caracterizada por la información y el conocimiento. Por último, se plantea la propuesta didáctica basada principalmente en el modelo de Salmon y la taxonomía de Marzano y Kendall.

Palabras clave: comunidad, comunidad virtual de aprendizaje, constructivismo, trabajo colaborativo


Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo,
involúcrame y lo aprendo.

Benjamin Franklin

Introducción

A continuación se presenta una breve introducción de temas centrales que constituyen la base para trabajar las comunidades virtuales de aprendizaje (cva), e iniciar una investigación teórica que permita manifestar la necesidad de trabajar desde esta postura.

El concepto de comunidad

La palabra “comunidad” denota la agrupación u organización temporal de personas a partir de un interés común, que se relacionan por medio de la comunicación oral y/o escrita para compartir experiencias, puntos de vista, opiniones y posturas, lo que favorece la generación de conocimiento. De acuerdo con Pérez (2004: 36), “la comunidad pasa por los mismos tres estadios que el individuo, que son los grados fundamentales en la formación del conocimiento: sensibilidad, entendimiento y razón; el paso de lo concreto individual a la última unidad central y abstracta”.

Las comunidades de aprendizaje

Stigliano y Gentile (2008) mencionan que Rogoff introduce desde 1994 el concepto de “comunidad de aprendizaje”, que cuenta con las siguientes características:

  • Aprendizaje práctico: Requiere de la participación de individuos que comparten con otros una actividad culturalmente organizada, que tiene entre sus propósitos la participación de cada uno de sus miembros para realizar una tarea con una meta concreta.
  • Participación guiada: Se refiere a los procesos de implicación mutua que ocurren entre los individuos que participan en la actividad. Surge de una estructura horizontal, no necesariamente de la explicación del profesor.
  • Apropiación participativa:Describe la manera en que el individuo se transforma al comprometerse con la comunidad de aprendizaje y cómo incrementa el sentido de responsabilidad. Se fortalece una comunicación con estructura horizontal entre sus integrantes, por medio de la cual se favorece el diálogo, la escucha activa, la tolerancia y el trabajo realizado es reconocido por cada uno de los miembros, lo que fortalece la motivación.

Constructivismo

Las características que constituyen una comunidad de aprendizaje se basan en el constructivismo, el cual se orienta hacia la formación del conocimiento “situándose en el interior del sujeto, intentando reconstruir lo que sucede en él” (Delval, 2001: 355). Las cuatro posturas constructivistas que se recuperan para el desarrollo de la presente investigación son:

  • Teoría psicogenética de Piaget (1980), que se ocupa principalmente del aspecto individual del ser humano al generar procesos de asimilación, acomodación y equilibrio en sus esquemas cognitivos.
  • Enfoque histórico-cultural de Vigotsky (2004), que recupera la importancia del trabajo colaborativo a partir de trabajar desde la zona de desarrollo próximo (zdp) que se define como:

la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto, o en colaboración con otro compañero más capaz (Vigotsky, 1978, citado por Tellez, 2004: 43).

  • Pedagogía no directiva de Rogers (2000), que ubica a la persona en el centro, buscando generar en ella procesos de autonomía, responsabilidad, crecimiento personal y respeto.
  • Trabajo colaborativo recuperado de las experiencias de Lipman y Sharp (2002) con el programa de Filosofía para Niños y la aplicación de la perspectiva sociocrítica en comunidades virtuales de aprendizaje que maneja Rogoff (2003).

 Estos referentes constructivistas aportan elementos significativos a las tres dimensiones del saber: la cognitiva reflexiva —conocimientos, teorías y leyes—, la activa-creativa —habilidades y destrezas— y la afectiva comunicativa —actitudes, valores, intereses, motivos y modos de actuación—.

El lenguaje, una forma social de construir conocimiento en las comunidades de aprendizaje

Vigotsky (2004), sustentado en su teoría histórica-cultural, define al lenguaje como una herramienta psicológica que permite a cada ser humano darle sentido a la experiencia. Por su parte, Mercer (1995) asegura que el lenguaje constituye una herramienta cultural, que utilizamos para compartir experiencias y darles un sentido desde lo colectivo. El lenguaje, por tanto, considera dos funciones principales: comunicar y pensar, que no están separadas, sino que se complementan, pues cuando el ser humano se comunica tiene que pensar sobre lo que dice y lo que otros dicen. De esta manera se enriquece el significado y el sentido de los conocimientos previos y sus nuevos conocimientos, los cuales se movilizan al trabajar en comunidades de aprendizaje, que permiten la exposición, análisis y reflexión de puntos de vista sobre un tema.

Las comunidades de aprendizaje favorecen un diálogo igualitario a partir de una organización democrática en la que todos los integrantes establecen acuerdos y toman decisiones en torno a objetivos, prioridades y normas. Todos llevan a cabo aportaciones desde sus experiencias personales, académicas y/o laborales que permiten desarrollar nuevos conocimientos y crear significados a partir de la interacción con los otros (Elboj et al., 2006). Al respecto, Lipman y Sharp (2002) coinciden en que algunas herramientas fundamentales para desarrollar habilidades de pensamiento complejo son el diálogo y el trabajo colaborativo, por lo que las comunidades de aprendizaje permiten que se generen procesos de pensamiento más eficaces como resultado de un producto de reflexión y análisis de información.

Las comunidades virtuales de aprendizaje

En la sociedad del siglo xxi, caracterizada por la información y el conocimiento, surge el concepto de “comunidad virtual”, que se caracteriza por ser polisémico, amplio e innovador, lo que ha despertado el interés de docentes y estudiantes que se encuentran inmersos tanto en espacios educativos presenciales como virtuales. En opinión de Cabero (2006), las comunidades virtuales se relacionan directamente con aspectos de sociabilidad e interacción entre sus miembros a partir de un trabajo colaborativo en el que se disuelven las fronteras de tiempo y espacio. Estas comunidades virtuales se pueden clasificar en formales o informales.

Pudelko y Dillenbourg (citados por Meirinhos y Osório, 2009) clasifican las comunidades virtuales en: comunidades de interés, comunidades de práctica y comunidades de aprendizaje. Las primeras son grupos de personas con un interés común, comparten información que les permite comprender con mayor profundidad un tema. Las comunidades de práctica están formadas por profesionales de un campo de conocimiento, se orientan a resolver los problemas identificados en su campo de acción. Las últimas se forman en la institución educativa y su principal objetivo es la construcción de conocimientos de manera colaborativa, a partir de un interés común. Bajo estas consideraciones, la comunidad virtual de aprendizaje se refiere a nuevos espacios de interacción y organización mediados por la tecnología, que favorecen la comunicación en redes de un grupo de personas con intereses comunes, representa una nueva clase de lugar ciberespacial que vence las barreras temporales y geográficas (Meirinhos y Osório, 2009; Cabero, 2006; Coll, 2004).

Por su parte, García, Ruiz y Domínguez (2007) y Dillenbourg y Specht (2006) definen “comunidad virtual de aprendizaje”como un modelo educativo formado por grupos de estudiantes que comparten un tema en común que discuten, contrastan posturas y puntos de vista, intercambian información a través de internet, de manera sincrónica o diacrónica, en un periodo determinado de tiempo, y toman como base normas de participación orientadas hacia la construcción del conocimiento. De esta manera se generan formas colaborativas de aprendizaje para el logro de objetivos comunes, mediante una participación orientada principalmente en dos sentidos: hacia el aprendizaje y hacia la socialización. Se reconoce la necesidad de saber y compartir, generando la interdependencia entre sus miembros y el trabajo autónomo.

Método

Después de realizar un recorrido teórico sobre la relevancia de trabajar de manera colaborativa para construir conocimiento, surge el interés de utilizar los foros como una herramienta que permita generar comunidades virtuales de aprendizaje. La investigación se llevó a cabo en el bachillerato que ofrece la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato, que se encuentra en fase exploratoria y cuyo objetivo es identificar los asignaturas que utilizan algún foro para la realización de las actividades durante el cuatrimestre.

Análisis de resultados

Se llevó a cabo el análisis de las asignaturas que utilizan los foros. Se encontró que de un total de 28 asignaturas, 15 utilizan los foros, lo que corresponde a un 54% de las asignaturas (véase figura 1). Los foros constituyen un espacio para crear comunidades virtuales de aprendizaje entre los estudiantes, sin embargo, con base en los resultados presentados en la figura 2 se observa que existen diferentes frecuencias de uso, no se percibe un incremento y destaca con un porcentaje más elevado el tercer cuatrimestre, mientras que hay un decremento considerable en el quinto cuatrimestre.

Figura 1. Uso de Foros

Img 01

Fuente: Elaboración propia.

Figura 2. Uso de Foros por cuatrimestre

Img 02

Fuente: Elaboración propia.

De acuerdo con Piaget (1980), los estudiantes del nivel medio superior se ubican en el periodo de operaciones formales, en el que destacan el razonamiento hipotético y el uso de supuestos, lo que se fortalece al trabajar a partir de comunidades virtuales de aprendizaje por medio de los foros. Por su parte, Vigostky (2004) argumenta que existe una relación directa entre el pensamiento y el lenguaje, que es fuente de unidad de las funciones comunicativas y representativas de nuestro entorno, fortalece la dimensión afectiva comunicativa indispensable en la etapa en la que se encuentran los estudiantes de educación media superior, los procesos de aceptación, autoestima y pertenencia a un grupo. Estas dos posturas presentan argumentos sólidos que permiten justificar el uso de comunidades virtuales de aprendizaje en los estudiantes de educación media superior a partir del trabajo de las diferentes asignaturas del plan de estudios.

Ruta didáctica para la construcción de comunidades virtuales de aprendizaje

A partir de los resultados obtenidos en el diagnóstico en cuanto al uso de foros en las asignaturas del mapa curricular del Bachillerato Virtual, se genera el interés de presentar una propuesta basada en la taxonomía de Marzano y Kendall (2007) —que clasifica el sistema de cognición del ser humano en cuatro momentos: conocimiento, comprensión, análisis y utilización del conocimientos— y en el modelo las e-actividades que menciona Salmon (2004), dividido en cinco etapas: acceso y motivación, socialización en línea, intercambio de información, construcción del conocimiento y desarrollo. Estos autores forman la base para la construcción de la ruta de didáctica que permita generar comunidades de aprendizaje virtuales más sólidas. El objetivo de esta ruta didáctica es crear comunidades virtuales de aprendizaje para generar procesos de reflexión y análisis de temas disciplinarios y multidisciplinarios que permitan construir nuevos conocimientos.

La comunidad virtual de aprendizaje se llevará a cabo al inicio como una herramienta para explorar la temática o al cierre con el objetivo de sintetizar y profundizar el contenido. Se presentará a través de los foros que ofrece la plataforma Moodle, iniciando con indicaciones generales y varias preguntas detonadoras que requerirán de la lectura y del análisis de teóricos especialistas en el tema, así como de la participación de los integrantes de la comunidad virtual. La ruta didáctica para generar comunidades virtuales de aprendizaje está compuesta por los siguientes momentos:

1. Motivación o identificación de necesidad

  • Seleccionar un tema o problema que sea el punto de partida para la reflexión de la comunidad virtual de aprendizaje.
  • Presentar con claridad el propósito, normas de participación, tiempos y formas de evaluación.
  • Plantear una o varias preguntas detonadoras que para iniciar con la comunidad virtual de aprendizaje.

2. Socialización

  • Presentación de los integrantes que constituyen la comunidad virtual de aprendizaje, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia al grupo.

3. Intercambio

  • Compartir los conocimientos previos sobre el tema o problema seleccionado.
  • Leer las diferentes posturas de los compañeros.
  • Argumentar si están de acuerdo o no con la postura planteada.

4. Construcción

  • Lectura de autores, teóricos o investigadores especialistas en el tema de reflexión y análisis.
  • Plantear postura personal de acuerdo a conocimientos previos y a los elementos teóricos analizados.
  • Analizar los comentarios de los compañeros.
  • Retroalimentar las aportaciones.
  • Enriquecer la postura inicial después de la reflexión de la teoría y las opiniones de los diferentes integrantes de la comunidad virtual de aprendizaje.

5.- Trascendencia

  • Realizar actividades de síntesis sobre lo trabajado.
  • Generar procesos metacognitivos en los que se reflexione sobre el proceso de aprendizaje trabajado.
  • Reconocer y aceptar al otro como parte del grupo, del cual aprendo y también a mi vez aporto aprendizajes, lo cual fortalece la identidad.

Discusión y conclusiones

La ruta didáctica propuesta permite llevar a cabo un proceso de recuperación y construcción de conocimiento de manera individual y colaborativa. Al compartir diferentes puntos de vista y opiniones que parten de experiencias personales y sustentos teóricos el tema o problema adquiere significado y sentido para el estudiante virtual en el nivel medio superior. Al hacer uso de las tecnologías de la información y la comunicación con un sentido didáctico constructivista se entretejen nuevas redes de conocimiento que serán de utilidad para cada uno de los integrantes, esto permitirá movilizar las competencias de los estudiantes desde el saber —dimensión cognitiva reflexiva—, el saber hacer —dimensión activa creativa— y el saber ser —dimensión afectiva comunicativa—.

Referencias

Cabero, J. (2006). Comunidades virtuales para el aprendizaje. Su utilización en la enseñanza. En Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, 20, enero. En línea: http://tecnologiaedu.us.es/images/stories/jca61.pdf.

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* María Guadalupe Veytia Bucheli, Doctora en Gestión Educativa. Profesor Investigador de Postgrado de la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (UVEG).Correo electrónico: maveytia@uveg.edu.mx

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1
Trabajo presentado en el III Coloquio Nacional de Educación Media Superior a Distancia “Desafíos ante la Obligatoriedad del Bachillerato”, 14-16 de octubre de 2012, ciudad de México.