Influencia del nivel socio-económico de una familia para el acceso a la educación al nivel medio superior. Educación Virtual: una posibilidad

Reflexiones académicas

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page

Influencia del nivel socio-económico de una familia para el acceso a la educación al nivel medio superior. Educación Virtual: una posibilidad

Resumen

Es innegable que el factor socio-económico que pudiera tener alguna familia condiciona en gran medida las posibilidades de poder prepararse en instituciones educativas. El presente trabajo analiza  cómo la relación que existe entre el nivel socio-económico bajo de una familia imposibilita de manera importante a llevar a buen término estudios en el sistema educativo nacional. Y por otra parte, se menciona una nueva posibilidad de poder concluir los estudios en la modalidad Virtual ofrecida por varias instituciones reconocidas tanto  nacional como  internacionalmente, las cuales siguen contribuyendo de manera importante para  que la educación llegue a más mexicanos. Para estudiar el fenómeno se llevó a cabo una investigación de campo de tipo cualitativo, con un diseño de estudio de caso en un municipio del Estado de Guanajuato.

 

Palabras clave: Factor socio-económico bajo, familia, nivel medio superior, educación Virtual.

 

Abstract

Family’s socioeconomic level influences the possibilities of preparation in an educational institution. This article analyzes the impact of a low socioeconomic level in the successful graduation from the national educational system.  On the other hand, a new option to study is presented: online program offered by several institutions -recognized nationally as well as internationally- that help to attain the goal of more Mexicans receiving education. This was a qualitative field study, a case study, accomplished in a town in the State of Guanajuato.

 

Key Words: low socioeconomic level, family, high school level, online education.

 

Introducción

Las diferencias sociales existentes en nuestro país son muy notorias. Aún en nuestro tiempo no es difícil localizar espacios geográficos en donde se halla gente con oportunidades tan desiguales y como consecuencia, es gente que exterioriza una desventaja en nuestra sociedad.  De igual forma, no es tan arduo ubicar a individuos con un nivel socio-económico bajo que los condiciona para desarrollar sus capacidades intelectuales. 
En nuestro contexto se habla de la aparición de “la sociedad emergente” (Rincón & Romero, 2006) donde el conocimiento es considerado sinónimo de competitividad. Para Nora Oliveri (Oliveri, 1997: 55) se ha iniciado una nueva era: la era de la informática. Conocimiento y tecnología se revelan como los principios rectores de nuestra época en la historia. Colateralmente y al decir de Dominique Simone (Simone, 2004: 21) se desprende una creciente diversidad social que alude  a las diferencias sociales tan evidentes en nuestro entorno.

Esta referencia teórica implica asumir que la educación es el medio más importante para lograr la transformación, no sólo de un país, sino de todo el mundo. Al decir de Green, Leney & Wolf (Green et al., 2001: 17) la educación ocupa un lugar muy destacado: el conocimiento y habilidad son relevantes para la supervivencia.

Eduardo Andere (Andere, 2006b: 42) establece la siguiente pregunta para nuestro contexto ¿Está México, como sociedad y gobierno, preparado para la sociedad del conocimiento?  En este estudio se concluye que mientras no se cuente con estrategias incluyentes equilibradas para aquellos jóvenes que integran una familia con un nivel socio-económico bajo,  la respuesta es no. Ya que “a medida que avanzamos en el nivel educativo, es decir de básica a media […] el nivel de atención se reduce dramáticamente” (Andere, 2003a: 48).

Como consecuencia lógica,  para ciertos sectores de la sociedad,  la posibilidad de continuar los estudios se percibe limitada y dependiente. “En México se observa un fuerte rezago al pasar de la educación secundaria a la media superior, de 87% a 53.5%” (Andere, 2006b: 50).

Se habla entonces de  que, por alguna razón,  el 46.5% de jóvenes mexicanos en posibilidad de estudiar la educación media superior, no continúan sus estudios.

Diversas investigaciones establecen la influencia socio-económica en el proceso educativo y ésta es significativa. En primer lugar se cita a Susana Rosales (2006) la cual identifica las variables socio-económicas que explican el acceso de los niños a la primaria y su posterior continuidad en los estudios; en este trabajo Rosales cita a Beyer (1998) el cual evidencia que “mientras más bajo sea el ingreso de la familia, más alta es la probabilidad de que un joven deje de estudiar”; y cita a Betranou (2001) quien manifiesta que “las características socio-económicas determinan significativamente la educación de una persona”.

En segundo lugar se presenta el estudio de Daniel Santín (1997) relacionado con la influencia de los factores socio-económicos en el rendimiento escolar internacional,  donde establece que aquellos estudiantes con desventajas socio-económicas tendrán una alta probabilidad de obtener  malos resultados en la escuela, acarreando como consecuencia el fracaso escolar y una alta probabilidad de no poder acceder a los niveles de estudios universitarios.

Por otra parte, el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (CINTERFOR, 2008) establece por medio de un análisis comparativo del nivel socio-económico de los países del MERCOSUR, que la situación de pobreza condiciona la participación de los jóvenes en la educación.

La escasez de ingresos en los hogares más pobres los obliga a incorporarse tempranamente al mercado laboral coartando sus posibilidades de acumulación de capital humano a través de los estudios, lo que probablemente ayude a la reproducción de las condiciones de pobreza en las que transcurren sus primeros años de vida.

En nuestro país y a lo largo de distintos sexenios ha habido intentos más o menos sistematizados para resolver la problemática  planteada. Pero no ha sido suficiente. Por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo en su nota de política titulada “Un sexenio de oportunidad educativa. México 2007-2012” confirma que las condiciones socio-económicas determinan que los jóvenes no continúen con sus estudios. Por presentar un ejemplo: “En Yucatán, un 75% de personas entrevistadas manifestó la falta de recursos como el principal motivo para desertar de la escuela” (Uribe, 2006).

De esta manera,  el factor socio-económico surge como causa para que las personas con un bajo nivel dejen de estudiar, y al decir de Pedro Peñaloza (Peñaloza, 2008: 6B) esta gente es la emergencia de las mayorías que sólo poseen su fuerza de trabajo para competir en el mercado […] de una sociedad tan marcada por la desigualdad y la exclusión social.

 

Justificación

En un estudio realizado por la OCDE (OCDE, 2006: 154-160) se establece que el bajo nivel de educación se vincula con la situación de muchos jóvenes quienes, en ocasiones, son los que tienen que colaborar con el ingreso familiar y dejan de estudiar,  como efecto inmediato.

Se indica  además (Millán & Alonso, 2000: 334) que el nivel cultural que se alcanza a través de la educación básica todavía no ha sido recibido por la mayoría de la población en nuestro país: el 9.6% del total de la población de los 15 años en adelante es analfabeta, el 16% no terminó la primaria y el 26.6% no finalizó la secundaria.

Por ello, resulta importante conocer la influencia que tiene el nivel socio-económico de una familia para poder acceder al nivel medio superior ya que, actualmente, existe una gran cantidad de jóvenes que no logran seguir estudiando y no ingresan al nivel superior por motivos socio-económicos.

Aunque existen diversos programas sociales que van dirigidos a apoyar a las familias desfavorecidas (OCDE, 2006: 156-160) como: CONAFE (Consejo Nacional para la Promoción de la Educación), PROGRESA (Programa de Educación, Salud y Alimentación), IMSS-Solidaridad, programas de desayunos escolares implementados por el Sistema del Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la distribución de productos básicos a través de una cadena de tiendas en áreas rurales (DICONSA), estos grupos no siempre son beneficiados en su totalidad; por ello  es fundamental establecer nuevas estrategias que puedan abatir el problema colateral que genera el  nivel socio-económico en cuanto al acceso a la educación media superior y superior.

 

Objetivo

En este sentido, el objetivo general de este estudio es comprobar la influencia que existe entre el nivel socio-económico de una familia y el acceso a la educación al nivel medio superior en una comunidad del municipio de Juventino Rosas, Guanajuato.

 

Método

Para estudiar el fenómeno se llevó a cabo una investigación de campo de tipo cualitativo con un diseño de estudio de caso. De esta forma, la manera de aproximarse a la realidad fue particular, es decir, su carácter particularista esta señalado por una situación y un espacio geográfico concreto (Rodríguez & García, 1999: 92).

La población estuvo constituida por cinco familias, en una región cuyo  nivel socio-económico es considerado bajo en el estado de Guanajuato: el municipio de Juventino Rosas.

Se aplicó un cuestionario con preguntas de tipos dicotómicas y abiertas, el cual permitió obtener información acerca de la influencia que existe entre el nivel socio-económico de una familia y el acceso a la educación al nivel medio superior. Para verificar la confiabilidad de los datos y las interpretaciones manifestadas en el estudio, se aplico la técnica de la triangulación (Stake, 1999: 94-100) en su modalidad metodológica;  es decir, nuestro fenómeno de estudio fue contrastado con la revisión de registros anteriores.

 

Resultados

Cinco mujeres, todas ellas madres de la familia y sólo cuatro con hijos en el sistema educativo, accedieron a nuestra entrevista.  Los resultados generados se manifiestan en el siguiente cuadro:

ÍTEMS Familia 1 Familia 2 Familia 3 Familia 4 Familia 5
Número domiciliario 102 107 116 134 135
Nivel máximo de estudios Sexto de primaria Secundaria No estudió Secundaria Primaria
Motivo por el que
se quedó en ese nivel
Económico Económico No tuvo apoyo
de sus papás.
Económico
Económico Según el papá
ya no le podía
dar estudio
¿Apoya actualmente
a sus hijos a estudiar?
No
Razón por la cual no
seguiría apoyando
a sus hijos a estudiar
No
Razón por la cual no
seguiría apoyando
a sus hijos a estudiar
la falta de dinero Económico No hay dinero para
sostener los estudios
La falta de
dinero
La falta de
dinero
¿Qué propuesta hace
para que todos sus hijos
puedan estudiar
el nivel medio superior?
Solicitar una beca de estudios,
pero hacer eso es mucho trámite
Ninguna Le habría gustado que sus hijos
estudiaran,
pero no se pudo
Solicitar alguna
beca de estudios
Inculcar a los hijos a que
se superen más que los papás

 

Análisis de resultados

El nivel de escolaridad que presentaron los entrevistados fue: para el 40% con estudios de primaria, otro 40% con estudios de secundaria y un 20% no tiene estudios. Según los datos obtenidos se puede comprobar que un alto índice de la población aún no ha concluido su educación básica. En este estudio, de cinco personas entrevistadas sólo dos terminaron la  educación secundaria. El resto forma parte de los 33.4 millones de mexicanos que se encuentran en situación de rezago educativo en el nivel elemental, de acuerdo con el INEA (2007).

De nuestra población, el 60% manifiesta que ya no siguió estudiando el nivel medio superior por motivos económicos. Un 20% expreso que no obtuvo apoyo de los papás como consecuencia de la falta de recursos económicos. Por último, otro 20% dirigió el problema hacía el padre, según el cuál, ya no le podía dar estudios. Ahora bien, de la educación secundaría a la media superior se establece en este estudio que el 100% no pudo continuar al nivel medio superior. Se comprueba lo dicho por Eduardo Andere de que el 53% de mexicanos no traspasa el ámbito educativo elemental. La  población analizada forma parte de dicha  declaración.
De las cinco madres de familia entrevistadas, el 80% indica que actualmente apoyan a sus hijos a estudiar. Sólo el 20% expone no poder ofrecer dicho apoyo.

El 80% de los entrevistados señalaron que seguirán apoyando a sus hijos para seguir estudiando en el sistema educativo mexicano.

En cuanto al tipo de razones por la cuales no seguirían apoyando a sus hijos para estudiar, el 100% considera  motivos económicos.  El 20% de los entrevistados declara de forma directa que actualmente no apoya  a sus hijos a estudiar y manifiesta que el dinero es el impedimento para brindar el apoyo educativo a sus hijos.

Otro aspecto, relacionado con las propuestas que harían para que todos sus hijos pudieran seguir estudiando en el nivel medio superior, el 40% dijo que solicitar una beca de estudios; el 20% indicó que en la familia no se pudo estudiar;  el 20% reveló que influenciar a los hijos a que se superen y,  por último, el otro 20% manifestó no tener ninguna propuesta.
Los resultados reflejan que para el 20% de los entrevistados solicitar una  beca es muy complicado ya que se requieren demasiados trámites. Estas personas lo consideran  como un obstáculo.

De sus respuestas se deduce  que la influencia  existente  entre el nivel socio-económico de una familia y el acceso a la educación al nivel medio superior es significativa, pues  el 100% no alcanzó los estudios del nivel aquí establecido y, aunque el 80% apoyaría a sus hijos a estudiar el nivel medio superior,  establecen que el factor económico sería el único impedimento para cumplir con ese propósito.

En un 20% de los entrevistados se puede describir un patrón establecido que pasa de la primera generación a una segunda generación de individuos que no pudieron acceder a la educación por cuestión económica.
En cuanto a las características de las viviendas de los entrevistados en el 100% el tipo de suelo que tiene es  firme de cemento.

 

Discusión

Como resultado principal de este estudio se pudo confirmar una relación específica entre el factor socio-económico y la posibilidad de poder ingresar al nivel medio superior. El resultado del  estudio presenta una correspondencia con lo señalado por Eduardo Andere, al revelar en el territorio nacional existe un rezago significativo al pasar de la educación secundaria a la media superior. Lo dicho por Beyer, Betranou y Satín dejan ver que la característica socio-económica baja que pudiera tener una familia determina a alguno de sus miembros para que deje de estudiar. Tan sólo en este estudio, las personas consultadas no consiguieron acceder a la educación media superior.

Asimismo, se ratifica lo expresado por los organismos como el CINTERFOR y el Banco Interamericano de Desarrollo de que el factor socio-económico condiciona en gran medida las posibilidades de poder prepararse en instituciones educativas.

En otro tipo de conjeturas, el estudio infiere un problema generacional en las familias con un nivel socio-económico bajo, donde la educación se torna prohibitiva para sus miembros ya que ninguno alcanza a cursar los niveles básicos de educación. Y esto puede acontecer de generación en generación. Se advierte un enfoque de marginación que corrobora Simona Dominique (2004: 21) y es la visión de las exclusiones sociales. Es en este contexto, de un mundo complejo,  donde la educación se vuelve cada vez más determinante para todos los individuos y para las naciones.

La contribución que se ofrece  es  establecer un nuevo escenario: el de la educación virtual, en la que pueden aprovecharse  todos los recursos existentes. Por ejemplo: las bibliotecas públicas que tienen la tecnología –como computadora e Internet-, comenzar a instaurar espacios físicos-virtuales cerca de las zonas relegadas y ofrecer educación a distancia con apoyo de asesores en Informática que ayuden a los jóvenes a solucionar los problemas que vayan surgiendo con el manejo de este tipo de herramientas tecnológicas.

En la actualidad, contamos con instituciones pioneras en este rubro como la UNAM, la Universidad de Guadalajara y el Instituto Politécnico Nacional, entre otras, las cuales ofrecen el bachillerato y la licenciatura en línea, a bajo costo, becas de estudio y con profesores altamente capacitados, los cuales, asesoran al estudiante para llevar a buen fin el aprendizaje. La modalidad virtual ofrecida por estas instituciones es muy amplia, pues puede abarcar todo el territorio nacional. Además, algunos gobiernos están instalando en sus plazas públicas Internet inalámbrico,  sin ningún costo.

Se establece, como un estudio de caso, que esta modalidad de educación virtual es muy satisfactoria. Pues la educación no se condiciona, al contrario, se enriquece con estos nuevos escenarios que dan la posibilidad de poder acceder a una educación de calidad.

 

Referencias

  • ANDERE, Eduardo (2003a). La educación en México: un fracaso monumental, México, Temas de hoy.
  • ANDERE, Eduardo (2006b). México sigue en riesgo: el monumental reto de la educación, México, Temas de hoy.
  • CINTERFOR (2008). “Jóvenes, formación y empleo”, en CINTERFOR, http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/youth/doc/jov_mer/a_com/iii/index.htm [Consulta: oct.2008]
  • DOMINIQUE, Simone (2004). Definir y seleccionar las competencias fundamentales para la vida, México, FCE.
  • GREEN, Andy, LENEY, Tom. & WOLF Alison (2001). Convergencias y divergencias en los sistemas europeos de educación y formación profesional, Barcelona, Pomares.
  • Instituto Nacional de la Educación para los Adultos (2007). “Mexicanos en rezago educativo”, en INEA,  www.inea.gob.mx [Consulta: oct. 2008]
  • MILLÁN, Julio & ALONSO, Antonio (2000). México 2030. Nuevo siglo, nuevo país, México, FCE.
  • OCDE (2006). Estudios territoriales de la OCDE. México, París, OCDE.
  • OLIVERI, Nora (1997). Internet, telemática y Salud, Argentina, Panamericana.
  • PEÑALOZA, Pedro (9 de octubre de 2008). “Pedagogía de la ineficiencia”, Diario de Querétaro.
  • RINCÓN, Derlisiret & ROMERO, María Gracia (2006). “Ciencia, tecnología y educación en Venezuela: Perspectiva de una sociedad emergente”, en Scielo, file://C:/SciELO/serial/rcs/v12n1/body/art_07.htm [Consulta: oct. 2008]
  • RODRÍGUEZ, Gómez Gregorio & GARCÍA, Jiménez Eduardo (1999). Metodología de la Investigación Cualitativa, Granada, Aljibe.
  • ROSALES, Susset (2006). “Influencia de variables socio-económicas en el proceso educativo.” en Instituto Nacional de Investigaciones Económicas. Ciudad de la Habana, Cuba, http://nodo50.org/cubasigloXXI/pensamiento/susset_301106.pdf [Consulta: oct. 2008]
  • SANTÍN González, Daniel (1997). “Influencia de los factores socio-económicos en el rendimiento escolar internacional”  http://eprints.ucm.es/6725/1/0101.pdf [Consulta: sep. 2008]
  • STAKE, Robert (1999). Investigación con estudio de casos, España, Morata.
    URIBE, Claudia (2006). Un sexenio de oportunidad educativa. México 2007-2012, http://www.foropoliticaspublicas.org.mx/docs/Politica social_ proteccion social.pdf [Consulta: sep. 2008]

 

Autor

Felipe Mendoza Pescador

Maestro  en Ciencias de la Educación, Universidad del Valle de México, Campus Querétaro, fmpesc@yahoo.com.mx