Estilos de aprendizaje y formación integral: paradigma analítico del impacto en la educación a distancia

Experiencias de bachillerato a distancia

Estilos de aprendizaje y formación integral: paradigma analítico del impacto en la educación a distancia

Learning Styles and Comprehensive Training: An Analytical Paradigm of the Impact on Distance Learning

Mtro. Gaspar Manuel López Balam
Bachillerato en Línea de la Universidad Autónoma de Yucatán
manuel.lopezb@correo.uady.mx

Resumen

Favorecer procesos que permitan el desarrollo multidimensional de la formación integral en educación a distancia implica un proceso de diseño didáctico atendiendo a estrategias, herramientas y medios que permitan vincular al estudiante con procesos de interacción continua que lo acerquen a escenarios y contextos reales en los que pueda aplicar con pertinencia los aprendizajes que ha adquirido, atendiendo a procesos autorregulados, autónomos, críticos y reflexivos aplicables a diversos entornos, ya sean académicos o sociales.

Este trabajo realiza un análisis sobre los estilos de aprendizaje, el trabajo del asesor en el diseño de medios y los vínculos con la mediación educativa, mismos que posibilitan el desarrollo de la formación integral y la valoración de los aprendizajes adquiridos y brindan significatividad a la perspectiva del estudiante respecto a esta modalidad de educación.

Palabras clave: ; ; ; ;



Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page

Introducción

En los últimos años, la educación a distancia se ha convertido en uno de las opciones más recurridas para cursar algún nivel educativo. Resulta conocido que esta modalidad alberga múltiples alternativas que ofrecen la adquisición del aprendizaje a través de diversas actividades y estrategias; sin embargo, es necesario cuestionarse acerca del tipo de conocimiento que se obtiene a través de ella.

La educación a distancia es concebida como una mediación pedagógica que acompaña al estudiante durante el proceso de construcción de aprendizaje, siendo un medio que facilita la función de la educación en la actualidad ante la demanda creciente de nuestros días.

A través de la tecnología y los medios digitales es posible potencializar estrategias que faciliten el desarrollo de los estilos de aprendizaje del estudiante. En un aula virtual podremos encontrar diversas formas de analizar y comprender una temática determinada, lo que posibilita la formación integral del estudiante a través de evidencias que promuevan procesos metacognitivos partiendo de una actividad en la que no importe su grado de dificultad. Lo anterior implica que se puede valorar el conocimiento adquirido tomando en cuenta la necesidad que resuelve o la importancia de ésta en el contexto.

Podemos mencionar diversas estrategias y herramientas que facilitan la búsqueda y adquisición del conocimiento a través de las plataformas virtuales; sin embargo, también resulta necesario reconocer la importancia de la formación integral en los estudiantes, misma que cada uno de ellos podrá desarrollar a través de las evidencias y foros, parte esencial de un curso en línea. De esta forma, aplicarán los aprendizajes que surjan de una necesidad identificada, la contextualización de los mismos, así como aquéllos que produzcan una significatividad en su preparación futura, ya sea en el plano académico, social o laboral.

Se han establecido nuevos escenarios de aprendizaje para la educación a distancia, los cuales contribuyen al desarrollo de una preparación académica con calidad y que se adapta con pertinencia a las necesidades sociales e individuales. Esto no implica una disminución en el nivel de conocimientos que se ofrece, por el contrario: resulta inclusivo en la generación de alternativas que atiendan los requerimientos individuales del estudiante en esta modalidad, lo que es factible a través de los objetivos, métodos, estrategias de enseñanza y aprendizaje, así como estrategias tecnológicas que contribuyan de manera holística en el proceso de formación.

Es importante remarcar que, sin importar la modalidad, la época o el sistema, el objetivo primordial de la educación será el estudiante; por lo tanto, la modalidad a distancia requiere apertura en el desarrollo de las dimensiones de la formación integral, permitiéndole enfrentar los retos que se impone en el mundo globalizado, atendiendo a los cambios culturales, sociales, económico y educativos de nuestros días.

Esta investigación tiene como finalidad desarrollar un análisis a través de la experiencia en la educación a distancia, partiendo de los requerimientos encontrados en los estilos de aprendizaje de los estudiantes en el aula virtual, lo que permite reconocer la importancia de las dimensiones de la formación integral en el proceso de adquisición y contextualización del aprendizaje.

Fundamentos teóricos

Podemos mencionar los siguientes beneficios como propios de la educación a distancia: la agilidad, la interacción inmediata y, por supuesto, la transversalidad que brinda en cuanto a los saberes posibles a desarrollar a través de la mediación pedagógica. En el aspecto comunicativo, dicha mediación se desarrolla de manera sincrónica o asincrónica, dando lugar a la comunicación bidireccional entre los actores del proceso de aprendizaje.

En tanto que, según Damaso (2009), la educación a distancia implica un cambio en el paradigma pedagógico tradicional hacia uno autogestionado y se centra en el aprendizaje de contenidos esenciales con significado y sentido personal, de manera que se trazan objetivos directos e intenciones profesionales y sociales que condicionan el desarrollo integral del estudiante.

Partiendo de esto tenemos que los actores que intervienen en la educación a distancia deben poder reconocer la utilidad y las ventajas que ofrece esta modalidad. Por una parte, el docente al diseñar escenarios de aprendizaje que permiten desarrollar las competencias del estudiante en sus diversos ámbitos, ofrece conocimiento que puede ser contextualizado y resultar en un proceso accionado en los espacios en que se desarrolle; por parte del estudiante supondría la adquisición de habilidades, actitudes, conocimientos y valores que lo dirijan a una integración de saberes en la construcción de su propia realidad. En concreto, ambos actores estarían promoviendo el desarrollo multidimensional como parte de una formación holística e integral.

De acuerdo a Pérez (2010), la educación virtual tiene tres finalidades básicas: el suministro de información llevando conocimiento actualizado en las diversas áreas a través de la mediación del docente; de igual forma, una comunicación que posibilite la construcción del conocimiento, intercambio de experiencias, formación de valores y actitudes; y, por último, la simulación o entrenamiento: desde una perspectiva pedagógica, se suministra escenarios donde el estudiante experimente condiciones de desempeño propios del ámbito académico o laboral.

En este modelo pedagógico se da mayor importancia a la individualización, sin embargo, el proceso formativo integral debe trascender de lo exclusivamente individual y priorizar la construcción y contextualización de aprendizajes que se enfoquen en la transversalidad, la flexibilidad, la innovación, la aplicación del conocimiento y los procesos comunicativos que permitan un desarrollo integral del estudiante.

Como tendencias en el desarrollo de la formación integral, se identifican tres elementos:

  • Medios didácticos: referidos al diseño de materiales que desarrollen habilidades, no sólo en cuanto al uso de herramientas tecnológicas, sino permitiendo, además, el acceso a una gran cantidad de contenidos.
  • Enfoque pedagógico: éste debe de ser activo, constructivo y autónomo, centrado en el estudiante y en el aprendizaje de contenidos significativos y contextualizados.
  • Comunicación: permite la multidirreccionalidad, en tiempo real o diferido, con oportunidades de crear vínculos sociales y educativos entre los estudiantes y el asesor.

El desarrollo de los procesos de aprendizaje para la actualidad requiere de diversos aspectos, entre los que podemos mencionar: la intencionalidad, el sentido y el significado del proceso educativo. La educación a distancia puede desarrollar todos estos elementos a través de sus herramientas, logrando así un aprendizaje contextualizado, significativo y experiencial.

Metodología

Se señalan seis pilares fundamentales de la educación a distancia: el estudiante, el docente, los medios de comunicación, los materiales didácticos, la organización y la administración (Roquet, 2005). Cada uno de ellos cumple una función determinada en el proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que a través de la conjunción de los mismos es posible alcanzar el objetivo de la asignatura y el desarrollo de competencias que permitirá al estudiante optimizar los aprendizajes adquiridos en el aula virtual.

Ahora, es necesario cuestionarse sobre aquellos procesos que se desarrollan en un aula virtual, mismos que tienen un impacto directo en la formación integral; tal es el caso de los medios didácticos, el enfoque pedagógico y la comunicación. Éstos deben ser visualizados desde diversas perspectivas: en primer lugar, podemos indagar acerca de qué tanto influyen los estilos de aprendizaje para la formación integral del estudiante, cómo la mediación docente resulta de ayuda para el desarrollo multidimensional de la formación integral y qué tanto esa mediación es aprovechada por los estudiantes en su estadía académica en un curso a distancia.

La indagación sobre los elementos que son partícipes en la formación integral permite la apertura de espacios, insumos y medios que tiendan a la eficiencia en términos de aprendizaje y aprovechamiento académico, dando oportunidad al análisis de esquemas experienciales que expliquen una situación determinada y que resulten de utilidad para la mejora continua de la labor académica en esta modalidad educativa.

Estilos de aprendizaje desde la perspectiva del desarrollo multidimensional

Para Cabrera y Fariñas (2010), los estilos de aprendizaje pueden definirse desde una concepción holística y personológica del aprendizaje como

las formas relativamente estables de las personas para aprender, a través de las cuales se expresa el carácter único e irrepetible de la personalidad, la unidad de lo cognitivo y lo afectivo y, entre otras, sus preferencias al percibir y procesar la información, al organizar el tiempo y al orientarse en sus relaciones interpersonales durante el aprendizaje.

De acuerdo a Valenta, Therriault, Dietes y Mrtek (2001 citados en Ayala, 2010), la identificación de actitudes y estilos de aprendizaje en la educación a distancia puede ayudar a desarrollar mejores estrategias de enseñanza, dando como resultado una concreción de elementos que permitiría que el estudiante pueda desenvolverse de manera completa con ayuda de las estrategias didácticas que le permitan comprender y posteriormente aplicar el aprendizaje que adquiere.

Para poder contextualizar la información que se tiene respecto a los estilos de aprendizaje resulta necesario ajustar los requerimientos y necesidades que presentan los estudiantes en un aula virtual, tomando en cuenta que cada uno de ellos comprende, analiza y valorar de una forma particular la información que se le presenta. Con ello, no se habla de diseñar actividades individuales para el estudiante, sino de vincular estas evidencias de aprendizaje con los diversos elementos que conforman los contenidos que habrá de analizar.

Cabrera y Fariñas (2010) asumen una taxonomía respecto a los estilos de aprendizaje:

  1. Estilos de aprendizaje relacionado con las formas preferidas de los estudiantes de percibir la información: visual, verbal-auditivo.
  2. Estilos de aprendizaje relacionados con las formas preferidas de los estudiantes de procesar la información: global, analítico.
  3. Estilos de aprendizaje relacionados con las formas preferidas de los estudiantes de planificar su tiempo en el cumplimiento de sus metas como aprendiz: planificado, espontáneo.
  4. Estilos de aprendizaje relacionados con las formas preferidas de los estudiantes de orientarse hacia la comunicación y sus relaciones interpersonales en el aprendizaje: cooperativo, independiente o individual.

Por lo tanto, relacionando esta taxonomía con los aprendizajes que se ofrece en la educación a distancia, es posible reconocer la importancia de incluir elementos que puedan fomentar el desarrollo integral del estudiante tomando como marco de referencia la forma en la que éste adquiere y valora los conocimientos que obtiene, atendiendo al proceso de mediación respecto a la creación de espacios de interacción permanente, comunicación, suministro de información y aspectos lúdicos, recuperando del alumno procesos de autogestión, autorregulación, autonomía, pensamiento crítico y creativo, incluyendo de manera holística los aspectos que dan sentido al aprendizaje que adquiere.

Etapas de planeación

Para poder hacer un uso adecuado de las estrategias de aprendizaje y las herramientas tecnológicas, es necesario integrar previamente la información antes analizada en cada una de las cuatro etapas principales del diseño pedagógico en el modelo educativo a distancia:

  1. Etapa de planeación instruccional.
  2. Construcción del ambiente de aprendizaje.
  3. Selección de método de enseñanza.
  4. Evaluación del aprendizaje.

Para Liu y Ginther (1999 citados en Ayala 2010), en la etapa de la planeación de la evaluación se debe tomar en cuenta aspectos como: la adquisición de conocimientos, su comprensión, aplicación y análisis. Las herramientas de evaluación deben ser variadas para alinearse con los estilos y preferencias de los alumnos.

A través de la experiencia del trabajo en la educación a distancia es posible afirmar que los estudiantes de esta modalidad suelen ser reflexivos y analíticos, con mayor preferencia a la argumentación escrita. Resulta indispensable organizar adecuadamente cada uno de los elementos que tendrán una interacción directa con el estudiante, prever aquéllos que posiblemente causarán un impacto significativo para la construcción del aprendizaje y que, por ende, influirán en el análisis de contenidos contextualizándolo en el aspecto físico, emocional, cognitivo, social y valoral-actitudinal. Para esto puede hacerse uso de los elementos con los que cuenta la educación a distancia y la planeación didáctica.

Es necesario reconocer que el estudiante, a través de los elementos que fueron planificados para un curso a distancia, podrá desarrollar su propio conocimiento a través de la creación y construcción de su aprendizaje, adquiriendo en el proceso competencias que serán de importancia en su formación académica, que de igual forma se reflejarán en su desarrollo integral.

Líneas para un plan de formación integral en la educación a distancia

Inicialmente debemos definir a la formación integral como un proceso continuo que busca el desarrollo de todas las potencialidades del estudiante y su crecimiento personal en las cinco dimensiones que lo integran como ser humano: física, emocional, cognitiva, social y valoral-actitudinal (UADY, 2013)

La formación integral se constituye, por lo tanto, en la relación que se establece entre el espacio, la educación, los procesos, la interacción y el aprendizaje. En el contexto a distancia, las relaciones sociales son fundamentales en la interiorización de experiencias que el sujeto hace suyas con una connotación y sentido personal según la significatividad que tenga para él (Suárez, 2004).

El estudiante, por lo tanto, debe desarrollar aquellos aprendizajes que ha adquirido y transformarlos en significativos a través de acciones realizadas por los asesores, el material didáctico, los medios tecnológicos y las herramientas que son facilitadas para el logro de este objetivo de manera que se logre la sistematización en un escenario real y la comprensión de contenidos.

Retomando al análisis anterior, cabe destacar que el docente debe diseñar actividades que estimulen el logro del objetivo y las metas planeadas por las competencias designadas para cada curso que se imparta, considerando que uno de los elementos de mayor importancia en los cursos virtuales es la comunicación entre los participantes. De la relación entre ellos se deriva el intercambio de mensajes e información que hacen del acto educativo un evento rico en creación y recepción de ideas, vivencias y emociones (Ayala, 2010). Esto se logra a través de la realización de lecturas de material bibliográfico y artículos digitalizados, participación en grupos y foros de discusión, uso de chat y correo electrónico, elementos que están tan al alcance de la mano y que en ocasiones perdemos su sentido y su utilidad como herramientas necesarias para la formación integral del estudiante. El uso de estos elementos no implica un desarrollo multidimensional, por lo que es necesario trabajar en el diseño y creación de herramientas y elementos de aprendizaje que coadyuven al interés por los contenidos y la contextualización de los mismos en la realidad presente en la que el estudiante se refleja.

El objetivo de lograr la formación integral partiendo del desarrollo de sus dimensiones se centra en la práctica reflexiva que permita la valoración en la acción y ejecución de lo aprendido; es decir: antes, durante y después de las actividades de aprendizaje, de tal manera que se logre la adquisición y construcción de nuevos sentidos y significados.

Al desarrollar adecuadamente el uso de las herramientas y estrategias con los que cuenta la educación a distancia, podrá darse como resultado que el proceso metacognitivo obtenido sea realmente de utilidad para el contexto en el que pueda desenvolverse el estudiante, logrando alcanzar un aprendizaje con significado y vinculado a las dimensiones de la formación integral.

Resultados

En el contexto educativo actual se busca la formación integral de los alumnos, sin distinción de la modalidad o plan de estudios, centrándose principalmente en la intencionalidad, sentido y significado del proceso mismo, mediado por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

La educación a distancia, por lo tanto, brinda el uso de este tipo de elementos que facilitarían el logro de los objetivos que se planean para un curso virtual; probablemente existen argumentos contrarios que manifiesten la falta de interacción personal, sin embargo, se suplen por la organización y tutoría que propicia el aprendizaje independiente y flexible de los estudiantes.

Para incentivar el desarrollo multidimensional de la formación integral en los estudiantes de educación a distancia es necesario enfocarse a las acciones del asesor que, sin duda alguna, podrán favorecer este objetivo, identificando estrategias y estilos de aprendizaje que serán coadyuvantes en el proceso de adquisición de conocimientos. Al respecto de este apartado, cabe mencionar que el profesor en el ámbito de la educación virtual es la figura básica en la dirección y el mantenimiento de dicho proceso, pues participa en la orientación, seguimiento y evaluación del mismo.

Para el logro de la formación integral y partiendo de los aprendizajes del estudiante, el asesor puede:

  • Desarrollar acciones tutoriales que se centren en el alumno, permitiéndoles adaptar el ritmo y la profundidad de aprendizaje, haciéndolos conscientes de la importancia y valoración de sus objetivos.
  • Actuar como mediador entre materiales y sistemas de comunicación.
  • Desarrollar la evaluación holística, siendo clara y transparente.
  • Ser orientador en aspectos no estrictamente didácticos, haciendo hincapié en procesos administrativos y tutoriales.

Para el logro de la formación integral no basta con las acciones que el mismo estudiante pueda desarrollar, se requiere de un trabajo en conjunto de los actores que participan en la educación virtual. Por un lado, al asesor le corresponde el diseño pedagógico de los elementos con los que interactuará el estudiante y que facilitará la búsqueda de la formación integral en todas sus dimensiones; por otra parte, al estudiante le corresponde el compromiso en el desarrollo de las habilidades que favorezcan el aprendizaje autónomo, reflexivo y contextual.

Para Damaso (2009), la educación a distancia trata de favorecer los procesos de interacción para propiciar el aprendizaje significativo, donde prevalezca la reflexión y el pensamiento crítico, enmarcado en un proceso autoformativo, lográndolo a través de la preparación de materiales pedagógicamente válidos.

Impulsar las dimensiones de la formación integral en la educación a distancia requiere de un replanteamiento sobre el paradigma de la adquisición y apropiación del conocimiento, a través del desarrollo de estrategias que aseguren la validación y significatividad del mismo. A continuación, se mencionan algunos aspectos a considerar:

  • Contextualización del aprendizaje adquirido de acuerdo a los ámbitos académicos y sociales.
  • Potencialización de las habilidades cognitivas y metacognitivas del estudiante.
  • Desarrollo de un pensamiento lógico, crítico y reflexivo.
  • Valoración del aprendizaje adquirido.

Para el logro de lo antes mencionado es necesario analizar la educación a distancia desde una perspectiva más amplia que se relacione con la planeación y planificación didáctica, la interacción de los procesos comunicativos y la práctica en escenarios y ambientes reales, pudiéndolo llevar a cabo a través del trabajo colaborativo o la discusión guiada que estimule los procesos de pensamiento. Múltiples herramientas y estrategias pueden desembocar en el desarrollo de la formación integral, por lo que el logro de ésta será, sin duda, pieza necesaria para generar una nueva perspectiva sobre la educación a distancia.

Conclusión

La formación integral en la educación a distancia parte de la valoración de los procesos de diseño y creación de escenarios de aprendizaje, así como de la interacción con el estudiante, reconociendo sus necesidades y requerimientos para el desarrollo y adquisición de conocimientos; de esta forma, se amplía una perspectiva de educación crítica, reflexiva, autónoma y constructiva que permita un adecuado proceso de comunicación entre sus participantes y sustente la personalización del contenido y, por lo tanto, la autoformación del estudiante.

Aún se requieren desarrollar procesos de contextualización en el diseño pedagógico en la modalidad de estudio a distancia; es necesario la revisión de estos mismos, enfocándose en el análisis y apropiación, no sólo de aprendizajes sino de aspectos culturales, sociales y educativos.

Tomando a favor la promoción de la autorregulación y el aprendizaje autónomo es posible desarrollar elementos, medios, estrategias y herramientas que acerquen al estudiante a un contexto real, dando con esto mayor alcance a los aprendizajes que adquiere y que son parte de su desarrollo integral.

Para lograr un aprendizaje con las características analizadas, se requiere por lo tanto de:

  • Uso de recursos complementarios que estén en equilibrio con el proyecto educativo.
  • Reconocimiento de los estilos de aprendizaje y su participación en el desarrollo de la formación integral.
  • Diseño de materiales y recursos tomando en cuenta las necesidades y requerimientos que presentan los estudiantes de esta modalidad.
  • Retroalimentación continua y clara sobre los procesos de evaluación, centrándose en lo que se está aprendiendo.
  • Interacción clara y oportuna, facilitando los procesos comunicativos sincrónicos y asincrónicos.

En resumen, lograr el desarrollo multidimensional de la formación integral a través de la educación a distancia requiere un acompañamiento continuo. Asimismo, se espera del estudiante una valoración permanente sobre los aprendizajes que podrá aplicar y del docente un compromiso continuo ante las necesidades del alumnado. Reconociendo la importancia de la formación integral en la educación virtual, se permitirá generar la obtención de aprendizajes significativos y contextualizados que den respuesta a las demandas de la sociedad actual.

Referencias bibliográficas

Arias, N.et al. (2010) Educación a distancia y educación virtual: una diferencia necesaria desde la perspectiva pedagógica y la formación del ser humano. Revista de investigaciones UNAD Bogotá-Colombia, 9. Recuperado de http://academia.unad.edu.co/images/investigacion/hemeroteca/revistainvestigaciones/volumen2009num3/12.%20Educacion
%20a%20distancia%20y%20educacion%20virtual.pdf

Ascencio, B (2009) Desarrollo y evaluación de competencias en educación superior. Madrid: Narcea.

Ayala, M. (2010) Estilos de aprendizaje y comunicación en la educación a distancia. Revista estilos de aprendizaje, 5(5). Recuperado de http://learningstyles.uvu.edu/index.php/jls/article/view/122/85

Cabrera, J y Fariñas, G. (2010) El estudio de los estilos de aprendizaje desde una perspectiva vigostkiana: Una aproximación Conceptual, Revista Iberoamericana de Educación, 5(5). Recuperado de http://rieoei.org/deloslectores/1090Cabrera.pdf

Cebrián, M. (2007) Enseñanza Virtual para la innovación universitaria. Madrid: Narcea.

Damaso, M. (2009) Estrategia educativa para la formación integral de estudiantes en educación a distancia. Santiago de Cuba: Universidad de Oriente.

García, S (2010) El papel de la tutoría en la formación integral del universitario. Revista Interinstitucional de Investigación Educativa, 21 (2). Recuperado de http://www.uaa.mx/direcciones/dgdp/defaa/descargas/el_papel_de_la_tutoria.pdf

Garay, L (2010) La necesidad de una formación integral de los tutores de sistemas de educación a distancia en línea, percepciones y realidad. Virtual Educa. Recuperado de http://reposital.cuaed.unam.mx:8080/jspui/bitstream/123456789/1739/1/2005-03-18168ponenciaeduca2005garay.pdf

Pérez, R. (2010) La virtualización de la educación superior: límites y posibilidades en el contexto de la responsabilidad social. II Congreso Internacional de Investigación educativa y pedagógica.

Roquet, G. (2005) Pilares de la educación abierta y a distancia. México: UNAM. Recuperado de http://es.calameo.com/read/000604438fad5f31e8c75

Suarez, C. (2004) Enfoque integral de la formación profesional en la educación superior de cara de los desafíos del S.XXI. Cuba: Selección de Lecturas.

Comentarios

Comentarios