El programa de Bachillerato a Distancia (B@UNAM), en Chicago

Experiencias de bachillerato a distancia

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El programa de Bachillerato a Distancia (B@UNAM), en Chicago

Irasema Zúñiga Salas,
Coordinación de Bachillerato de la Escuela de la UNAM en Chicago

Resumen

Se presentan los antecedentes del Bachillerato a Distancia de la UNAM impartido en la Escuela de Extensión de Chicago, así como información de la estructura organizativa y de sus principales resultados después de dos años de iniciada la gestión.

PALABRAS CLAVE: Escuelas de extensión de la UNAM, migrantes.

Abstract

This article presents background information on UNAM’s online high school program offered by its Extension School of Chicago, as well as information about its organizational structure and the important results after two years of operation.

Key words: UNAM Extension schools, migrants.

 

Antecedentes

La escuela de la Universidad Nacional Autónoma de México en Chicago (ESECH) inicia sus operaciones en el año 2002. La población migrante mexicana que radica en Illinois y sus alrededores ha crecido de manera continua desde años atrás, ubicando a la comunidad mexicana de esa región de los Estados Unidos de América, en el segundo lugar; únicamente después de la que radica en el estado de California. Para nosotros una demanda permanente de las organizaciones de migrantes mexicanos ha sido la de programas educativos para la comunidad.

Así, a partir del mes de junio de 2002 en la ESECH iniciamos, entre otros, el programa de bachillerato abierto del Colegio de Bachilleres en coordinación con una institución educativa mexicana. Cabe aclarar que en aquel entonces el sistema de educación abierta de la UNAM no incluía el Nivel Medio Superior. Se trataba de un programa en la modalidad del sistema abierto y a distancia, lo que permitía que los estudiantes pudieran combinar el trabajo con la preparación académica. Para inducirlos, los estudiantes cursaban un Taller de Estrategias de Estudio, para que contaran con diferentes herramientas para facilitar el estudio de los textos a los que iban a enfrentarse a lo largo del bachillerato. Adquirían los materiales didácticos, desarrollados para el estudio independiente y una vez listos presentaban exámenes de opción múltiple. Este programa sólo ofrecía asesoría bajo demanda y no era requisito entregar tareas o actividades. Los estudiantes iban estableciendo su calendario y no había periodos o fechas establecidas para presentar examen. Sin embargo, sí existía un periodo límite para terminar los estudios. En este sentido, se trataba de un programa flexible que se adaptaba al tiempo del alumno y cada uno tenía su propio calendario.

La experiencia derivada de los Talleres de Estrategias de Estudio, mostró que una gran parte de los aspirantes tenían dificultades para comprender los textos y una limitada capacidad para expresarse por escrito. Ello se debía, entre otras razones, a que habían abandonado los estudios años atrás y, por otra parte, la necesidad de expresarse en un idioma distinto al español y la falta de práctica escribiéndolo provocaba, en el mejor de los casos, que olvidaran cuestiones elementales de las reglas de ortografía.

El perfil de los estudiantes era heterogéneo: habían cursado diferentes programas de secundaria y tenían trabajos disímbolos.

La experiencia derivada del avance en los estudios del bachillerato mostró que los estudiantes aprobaban en forma “exitosa” las primeras asignaturas, pero al enfrentarse a materias de mayor complejidad se presentaba una gran deserción. Ante la imposibilidad de comprender, al no tener quién les explicara y asesorara -después de reprobar varias veces un examen- los estudiantes decidían no continuar con su preparación. Otro elemento que contribuía a que los estudiantes no concluyeran exitosamente, era la amplitud del programa: el total de asignaturas era de 48 ó 49. Finalmente, pero no por ello menos importante, era la pertinencia de los contenidos que lo integraba, también influía en su deserción. Sin embargo, algunos estudiantes lograron obtener su certificado de bachillerato. Es importante señalar que en la Escuela de Extensión recibieron atención personalizada en su desempeño escolar.

 

Bachillerato a Distancia

En 2006, la UNAM inicia el Bachillerato a Distancia (B@UNAM), dirigido a personas hispanoparlantes radicadas en Estados Unidos y Canadá. Para poder presentar el examen de admisión los candidatos deben aprobar tres Cursos Propedéuticos: Estrategias de Aprendizaje a Distancia, Lectura y Redacción y Matemáticas. El programa se cursa totalmente por Internet, sin embargo, los estudiantes deben presentar un examen de admisión, así como los exámenes finales de cada asignatura, en las escuelas que la Universidad tiene en el extranjero (tres en EUA y una en Canadá).

Descripción del programa

Consta de 24 asignaturas con un carácter integrador. Los ejes de formación considerados son las Ciencias Sociales, Humanidades, las Ciencias Naturales y Matemáticas. El perfil de egreso del estudiante incluye, además de la formación general, el desarrollo de habilidades comunicativas, cognitivas, metacogntivas, matemáticas, metodológicas e informáticas así como actitudes y valores, como la responsabilidad y la honestidad intelectual.

A continuación se mencionan y comentan de manera general algunos aspectos de B@UNAM:

• El programa ofrece a los estudiantes asesoría permanente. Los asesores en línea juegan un papel fundamental al retroalimentar a los estudiantes tanto para aclarar dudas, resolver problemas de contenido, así como para evaluar sus actividades. A lo largo de todo el programa de estudios, los estudiantes cuentan con este apoyo.

• Existe un calendario predeterminado y grupos cerrados: los alumnos inician los estudios dentro de un grupo; deben avanzar al mismo tiempo y de acuerdo a las fechas preestablecidas. Pueden y deben interactuar a través de diversas modalidades (foros, chats, emails), no sólo entre ellos sino con el asesor.

• Los estudiantes deben llevar a cabo actividades de investigación y elaborar documentos para ser evaluados por el asesor, así como responder ejercicios en cuadros de texto sobre los temas abordados. Además, hay cuestionarios que son calificados de manera automática por el sistema. A lo largo de la asignatura deben contestar exámenes por cada unidad estudiada y, además, un examen final. Los formatos varían, algunos son cuestionarios que califica automáticamente el sistema; otros son preguntas abiertas o elaboración de archivos con ensayos, los cuales serán calificados por el asesor.

• Se utilizan procesadores de texto, hoja electrónica de datos y programa para hacer presentaciones.

 

Gestión

En la Ciudad Universitaria en México se ubica la Coordinación del Bachillerato a Distancia. Dicha instancia es responsable de la organización, planeación, supervisión, control y administración del programa. Los asesores están ubicados en México.

A través de las escuelas en el extranjero los estudiantes pueden obtener informes, inscribirse, presentar evaluaciones, así como llevar a cabo otras actividades de carácter administrativo. De ser necesario, disponen de un laboratorio de cómputo para estudiar en línea.

Asimismo, en las escuelas en Estados Unidos y Canadá cuentan con un “tutor local”, lo cual es una diferencia importante en relación con otros programas a distancia. El tutor es la persona que les acompaña desde que establecen el primer contacto para solicitar información y les apoya a lo largo de los propedéuticos y del bachillerato. Funge como enlace entre los alumnos, entre éstos y el asesor; entre alumnos y las autoridades del programa, y, cuando es necesario, entre ellas y los asesores.

El tutor local monitorea diariamente el acceso, los avances y el desempeño de los estudiantes. Si alguno no avanza de acuerdo al calendario establecido, o no está llevando a cabo las actividades de acuerdo a lo programado, le contacta para ver si hay algún problema y le apoya para encontrar una solución a problemas para subir o bajar archivos, para ingresar al programa, para utilizar equipos del laboratorio de la escuela, etcétera.

Si el asesor no retroalimenta a los estudiantes o no asigna la calificación de alguna actividad ya efectuada, los alumnos deben comentarlo con el tutor local a fin de que éste verifique la situación con el asesor. Así, revisa diariamente la comunicación entre el asesor y los alumnos. Proporciona a aquél la información obtenida cuando algún estudiante no ha “entrado” al sistema; además, se cerciora que los alumnos obtengan a la brevedad las respuestas que están esperando del asesor. En caso de detectar problemas técnicos, el tutor lo reporta al área de Soporte correspondiente, a fin de que los corrijan. El tutor “monitorea” que el asesor retroalimente al alumno si el trabajo efectuado no cumple con los requerimientos solicitados, y, que en su momento, le asigne la calificación.

Una parte importante para el desarrollo de las habilidades de comunicación de los alumnos, es su participación a través de los Foros. Principalmente al inicio de los cursos, algunos estudiantes no se sienten muy confiados para interactuar con los demás integrantes del grupo. Si el tutor local detecta que alguno no ha participado, debe establecer contacto y motivarlo para que lo haga.

El tutor local está presente en las evaluaciones finales y es el responsable de la contraseña de acceso a los exámenes. Verifica que se guarden las respuestas y que el sistema haya registrado y emitido el ícono que le informa al asesor que la actividad está esperando revisión y calificación. Además, lleva a cabo las actividades administrativas propias de la operación de B@UNAM en el ámbito escolar que le corresponde.

 

Mi experiencia

He sido tutora local de tres generaciones que han concluido los cursos propedéuticos y lo soy de los estudiantes que están cursando el bachillerato. A continuación presento información sobre esta experiencia.

Los alumnos provienen de diferentes instituciones educativas, tienen años de haber abandonado los estudios, casi el 100 % labora (excepto dos amas de casa que no tienen empleo remunerado), trabajan en el sector de la construcción y el de servicios (meseros, cocineros, limpieza de hoteles, asistentes de oficina, operadores de maquinaria). Provienen de comunidades pequeñas de los diferentes estados de la República Mexicana. Todos concluyeron la secundaria con un promedio mínimo de siete y con conocimientos básicos del manejo de Internet y de computación.

En este último aspecto,  en mi experiencia, la mayor parte de los estudiantes tienen un conocimiento y manejo rudimentarios  de Internet y de la computadora, con  contadas excepciones. Ello ha requerido que se les proporcione también una capacitación práctica y sobre la marcha del estudio del primer curso (Estrategias de Aprendizaje a Distancia). Después de concluir los cursos propedéuticos, todos mejoraron en su desempeño en el manejo de la paquetería de programas y  en  su navegación por Internet. Los alumnos comentan que aplican en su trabajo lo aprendido o perfeccionado en los cursos siempre que es factible y que sus superiores les han reconocido esa labor. A las amas de casa, por su parte, les ha permitido apoyar al marido en su trabajo (por ejemplo, un cuadro en Excel para llevar un mejor control de las horas  laboradas y  saber cuánto les  deben pagar); en tanto que buscar información en Internet les permite apoyar las tareas de sus hijos.

El requisito de la calificación mínima de egreso de la secundaria, no se refleja en el nivel de conocimientos de los alumnos. Es indudable que los estándares de calificación siguen siendo muy dispares entre las entidades educativas o que el sistema de evaluación no es tan certero como se desearía. Aunque es evidente que los cursos propedéuticos de Lectura  y Redacción y el de Matemáticas no pueden suplir años de formación académica, por lo menos permiten que aquéllos que egresan exitosamente tengan una base mínima que les permitirá un mejor desempeño en los estudios de bachillerato. Después de haber cursado los propedéuticos, los chicos que presentaron el examen de admisión a la UNAM obtuvieron resultados por arriba del promedio en dicho examen en México.
El Bachillerato inicia con la asignatura Poblamiento, migraciones y multiculturalismo, que despierta gran  interés en todos los estudiantes. El foro se llena de aportaciones y pienso que es una de las que genera mayor identificación de los chicos entre sí, con la Historia Universal y con la de su país.

Como ya comenté, la forma de trabajo de los estudiantes incluye resolver  cuestionarios calificados por el sistema, pero también la elaboración de ensayos sobre diversos temas. El avance que demuestran al comparar los primeros trabajos de asignaturas como Narración y exposición o Medio ambiente y Bioética, por mencionar algunas, es indudable. Los estudiantes desarrollan la capacidad de expresar sus ideas por escrito, argumentarlas y finalmente, llegar a conclusiones personales después de una investigación en diferentes sitios y bibliotecas virtuales.

Mi papel como tutora local me ha permitido ver cuándo la respuesta de los alumnos a los asesores es más entusiasta. Es indudable que la motivación y retroalimentación son  esenciales para que el alumno permanezca estudiando. A  la fecha ningún asesor ha carecido de ellos. Sin embargo, ha habido un par de asesores que han logrado  el reconocimiento explícito por parte de los alumnos. Ellos, además de tener amplios conocimientos sobre el tema bajo su responsabilidad, han contado con un dominio de las herramientas tecnológicas (paquetería informática) para hacer de su participación una verdadera aula virtual. Esto ha permitido a los estudiantes literalmente visualizar  las explicaciones ofrecidas por el asesor y les ha facilitado la comprensión de asignaturas como Geometría Analítica o Física y su Matemática.  Además, dichos asesores han revisado detalladamente el material de estudio, los ejercicios que resolverán los estudiantes, comunicado los errores –que los ha habido-, para poder así  adelantarse a sus dudas.

En el poco tiempo de vida del B@UNAM, se ha generado información  que ha permitido mejorar algunos procedimientos, modificar los tiempos para cursar asignaturas, hacer más amigable la forma de trabajo. Ello ha sido posible gracias a las observaciones de los alumnos, de los asesores y del equipo en su conjunto. Hay otros aspectos del programa importantes, por ejemplo el fondeo, la capacidad de aumentar su universo de atención, la participación de las diferentes instituciones en su operación. Sin embargo, el espacio de esta colaboración no lo permite y seguramente serán motivo de reflexión y análisis en el futuro.

Cada uno de los programas de bachillerato comentados es susceptible de mejorarse. Las formas de trabajo son distintas, como diversas son las posibilidades de los estudiantes a los que van dirigidos.