El estudiante a distancia: una mirada más allá

Experiencias de bachillerato a distancia

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El estudiante a distancia: una mirada más allá

María del Socorro Román Gaspar,
SEP, PREPÁRATE. Secretaría de Educación Pública

Resumen

El asesor de estudiantes a distancia tiene un desafío más grande que el docente de educación presencial porque no está cerca de ellos. Tiene que hacer uso de cualquier dato que lo lleve a comprender de qué manera puede ayudar a cada uno de sus diferentes discípulos porque, sin importar la edad, el nivel cultural o económico que posean, la mayoría necesita apoyo frente a la soledad a la que se enfrentan. Por este motivo, mediante el lenguaje, herramienta básica para esta modalidad, deberá evitar que se vayan, convenciéndolos de que, a pesar de los obstáculos o sinsabores que encuentren, sí están capacitados y lograrán su meta si se lo proponen.

PALABRAS CLAVE: Educación, estrategias, motivación, lenguaje.

Abstract

The online teacher confronts a greater challenge than the regular classroom teacher because he/she is not near his/her students. He/she has to use whatever data at hand to understand how he/she can help each one of his disciples because, irrespective of age, cultural or economic level of the students, most of them need support to confront isolation. Through the use of a specific kind of language, a basic tool for this modality, he/ she will be able to avoid students’ desertion and to convince the students that in spite of difficulties encountered, if they are educated, they will achieve their goals.

Key words: education, strategies, motivation, language.

 

Justificación

En cualquier nivel educativo, sin importar la modalidad en la que se imparta, el profesor tiene el desafío de ayudar a que sus estudiantes obtengan, además de conocimientos teóricos, herramientas que les ayuden a resolver los problemas de la vida cotidiana. Es muy importante que observe a fondo el comportamiento de sus alumnos a fin de poder diseñar estrategias de aprendizaje que les permitan desarrollar las habilidades, los conocimientos y las actitudes que necesitan.
 
Sin embargo, para el asesor de estudiantes a distancia, el desafío se vuelve aún más complejo porque no está en contacto con ellos. Él (o ella) tiene que utilizar cualquier dato que lo lleve a comprender de qué manera puede ayudar a cada uno de sus diferentes discípulos. Aunque pareciera que éstos sufren los mismos problemas que los de la modalidad presencial, no es así. En mi opinión, si hubiera un salón de clases virtual podríamos ver que estaría lleno de temor, silencio, duda y desesperación ocasionados principalmente por la soledad en la que se aprende.

En el tiempo que llevo en esta modalidad educativa (tres años) he podido observar que la mayor parte de los estudiantes se pregunta constantemente qué los llevó a enfrentarse a problemas que los rebasan y muestran actitudes tempranas de querer abandonar sus estudios.

De manera general, sabemos que quienes estudian en el sistema abierto o a distancia dejaron de hacerlo tiempo atrás y que, por una necesidad laboral o motivación personal, desean concluir aquello que dejaron trunco. Sin embargo, éstas son sólo algunas razones que equiparan a estos estudiantes; porque hay muchas características que los hacen diferentes. Sin importar edad, nivel cultural o económico,  la mayoría necesita apoyo frente a la soledad a la que se enfrentan.

Por ello, un buen docente debe considerar esta difícil situación para ayudarlos eficazmente.  Su mayor desafío será evitar que se vayan y convencerlos de que, a pesar de los obstáculos o sinsabores que encuentren, sí están capacitados y lograrán su meta.

La herramienta básica en esta modalidad de enseñanza es el lenguaje. A través de él podemos conocer a fondo a nuestros alumnos. Con él podemos convencerlos de que se comuniquen sin importar la forma, lo esencial será saber el contenido. Podemos descubrir en cada palabra cómo es la persona que la escribió. El segundo paso es invitarlos a que se expresen sin temor; es muy importante hacerles saber que nos interesa lo que tienen que decir. Pero no debemos lastimarlos. Nada debe cambiar si dice que “a vuscado una solusion a sus problemas” o que no entiende. Lo sustancial es que, al momento de escribir, sepa que hay alguien que puede ayudarle a encontrar lo que necesita.
 
Un interesante ejemplo de esto es el de una estudiante de Oaxaca quien nos cuenta la manera cómo  llegó al Bachillerato a Distancia:

Fue ahí cuando decidí regresar a la ciudad donde estaba y busque otro trabajo igual de cuidar niña estuve unos años ahí y me salí, busque otro trabajo  entonces encontré uno de casa. después pensé que no podía pasármela todo el tiempo trabajando en casa y me puse a estudiar la primaria abierta terminando la primaria Cuando la terminé, me puse a estudiar luego la secundaria también abierta porque no podía estudiar escolarizada  porque no tenía el tiempo disponible al fin termine la secundaria y  decidí inscribirme al bachillerato  a distancia es por eso que ahora estoy estudiando aquí.

Esta misma joven había explicado antes que “…no sabía hacer nada ni hablaba en español”. Sin embargo, ella tenía interés en aprender, por eso dice que:

Pienso que es bonito escribir, pero para escribir se necesita saber redactar bien. Si me gusta escribir! pero me cuesta trabajo sobre todo si se trata de borradores cartas etc. Porque como dice al iniciar esta actividad tiene que tener coherencia.
[Sobre lo que siente cuando escribe] Bonito porque en ello puedes expresar todo lo que sientes y lo que piensas.

A lo largo de la asignatura de Narración y Exposición sus dudas eran muchas;  sin embargo, no se daba por vencida. Preguntaba una y otra vez, para poder  aprender los contenidos de la asignatura. Al final, aunque no fue de las mejores, aprendió mucho. Pudo cumplir lo que deseaba: expresar lo que pensaba y sentía: 

Mi punto de vista sobre la contaminación del aire es, hacer lo posible para no contaminar el aire ya que nos hace mucho daño.

A pesar de que el mensaje sigue con faltas gramaticales, ella encontró el camino para poder expresarse libremente y sin miedo. Se convenció que para escribir bien se tiene que practicar constantemente, aprendió que esta actividad no es fácil y, a pesar de que sus textos siguieron con errores (cada vez eran menos), ella avanzó en el proceso de escritura porque cambió su actitud, mostró más madurez. Todo lo anterior no se hubiera logrado sin una mirada más allá de las palabras mal escritas y de un lenguaje adecuado que la motivara y convenciera de que podría superar cualquier obstáculo y alcanzar cualquier meta que se propusiera.

Seguir el proceso de esta estudiante y de otros más,  me ha permitido comprender que, además de los conocimientos que los estudiantes deben adquirir, los tutores o asesores de la modalidad a distancia tenemos la obligación de lanzar una mirada más allá del trato cotidiano para ayudarlos a vencer la soledad y el desánimo que frecuentemente padecen. De este modo nuestros alumnos lograrán aprendizajes significativos porque no tendrán temor de buscar sus propias respuestas y reflexionar en aquello que es importante.