El docente: su papel a través de una nueva modalidad en educación

Experiencias de bachillerato a distancia

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El docente: su papel a través de una nueva modalidad en educación

“Qué no te pase la vida de lado”

Resumen

Se cuenta sobre una experiencia nueva, innovadora e impactante adquirida al atender como profesora-asesora a dos grupos de alumnos que cursaron el propedéutico del bachillerato a distancia dentro del Instituto Politécnico Nacional, durante la primera y segunda generación.

 

Palabras clave: Modalidad a distancia, sistemas informáticos, construcción de conocimiento propio; habilidades metacognitivas, aprender a aprender, aprendizajes significativos.

 

Abstract

This article relates the author’s new, impressive and innovative experiences while serving as a tutor for two student groups who were enrolled in the prerequisite course for the online high school in Instituto Politécnico Nacional, during the first and second classes. 

 

Key Words: distance education, computer systems, construction of one’s own knowledge, metacognitive skills, learning to learn, significant learning.

 

Introducción

La preocupación por dar respuesta a la necesidad  de formación ha llevado  a diversificar la oferta educativa y a ampliar la cobertura, con el compromiso de brindar educación a la población que requiere cursar el Nivel Medio Superior, de ahí que un gran número de Instituciones estén proporcionando diversas alternativas, a fin de atender al mayor número de personas y ayudar a  cumplir con el principio de equidad. En el momento actual la modalidad a distancia está cobrando gran importancia.

Sin embargo, esta modalidad ha tenido que mostrar sus bondades, librar adversidades y romper con mitos creados a su alrededor. Voy a referirme a  la experiencia que viví como docente al haber fungido como asesora de dos grupos de distintas generaciones,  en el propedéutico del bachillerato virtual en el Instituto Politécnico Nacional.

 

Desarrollo

Al principio enfrentamos una serie de resistencias, por  desconocimiento de lo que este espacio de formación representaba. Recuerdo los comentarios entre nosotros sobre la idea de que atender al alumno a través de una máquina   resultaría tan frío que tal vez no podríamos establecer una buena comunicación y por lo tanto sería difícil propiciar el aprendizaje.

Hoy puedo decir: ¡qué equivocada estaba!  Nunca pensé que con medios electrónicos podría sentir las emociones de los alumnos, ni que aún sin estar físicamente frente a ellos,  percibiría  el deseo  de aprender, de ser alguien en la vida, del entusiasmo, de sentirse orgullosos de lo que estaban haciendo con el propósito de mejorar sus condiciones personales y de su familia.

Dentro de la primera generación, algunos alumnos eran jóvenes que manejaban perfectamente la tecnología, también había adultos que, a pesar de los años y de la poca oportunidad de utilizar  los sistemas informáticos, habían aceptado el reto de manejarlos. Me preguntaba: ¿Qué hace que estas personas con tantas presiones se pongan la camiseta y busquen el conocimiento?  Me quedaba claro que  los esfuerzos serían fuertes y tendría que insistir en la jerarquización de sus prioridades, los hábitos de estudio para atender el trabajo académico, la organización de sus tiempos, la familia, las necesidades personales y las de la escuela, todos estos aspectos serían fundamentales para lograr los propósitos de cada asignatura.

La motivación era un punto importante y la debía aprovechar, pues la  necesidad de aprender de los alumnos  serviría como base para incorporar en ellos la conciencia sobre la construcción de su propio conocimiento y de cómo podrían trabajar de manera más eficaz. De ahí se desprenderían reflexiones que les permitirían desarrollar ciertas habilidades metacognitivas sobre lo que estaban aprendiendo y qué utilidad tendrían en su vida. Recuerdo a un alumno quien trabajaba en un cibercafé y solicitó permiso para dormir ahí, de manera que pudiera cumplir con sus tareas cuando el negocio cerraba. A él le impulsaba el grado de satisfacción ante el propósito alcanzado.

Cuando recibí al segundo grupo para trabajar el propedéutico en línea, las características eran distintas. Se trataba de jovencitos recién salidos de la secundaria, muy diestros en el manejo de la tecnología, deseosos de  compartir un espacio con sus compañeros, con ganas de divertirse, habituados a un sistema escolar presencial y con el compromiso de acreditar, panorama distinto en los grupos en cuánto a características y habilidades; pero  ambos con el compromiso de lograr las competencias establecidas en un diseño curricular, en el que se plasman los conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes necesarias para su desarrollo.

 

Conclusión

Ante esta experiencia queda claro que la participación de los docentes en el proceso requiere  una actitud proactiva, de constante actualización, de  gran sensibilidad y  fuerte compromiso. Esto  nos lleva a asumir  la responsabilidad de ayudarles a que  “aprendan a aprender”, estableciendo el uso de estrategias que brinden los apoyos necesarios para atacar las deficiencias que caracterizan a nuestro sistema educativo.  Debemos asumir  actitudes que nos lleven a lograr aprendizajes significativos, ayudando a hacer de la vida académica del alumno una realidad cotidiana, que le permita adquirir mejores formas de apropiarse de los conocimientos, de ponerlos en práctica porque existe un nivel de comprensión  y,  por ende, el logro de un desempeño académico de calidad.

En mi experiencia, esta modalidad  propicia que el docente desarrolle su creatividad, que utilice la tecnología como recurso para la construcción del aprendizaje y genere ambientes propicios para aprender a aprender, que no pierda de vista la comunicación como elemento esencial para generar la retroalimentación y para percibir el grado de avance que se va presentando durante el proceso. En esta modalidad, el docente  desarrolla  diversas habilidades acordes con el momento histórico, social, económico y político de nuestro país, contribuyendo con la formación  y el desarrollo de los estudiantes en el nivel medio superior, Lo que da respuesta a las necesidades de nuestra sociedad en materia de educación  a través de la Unidad Politécnica para la Educación Virtual.

En lo personal, pienso que la  experiencia fue enriquecedora y contribuyó  a  un aprendizaje mutuo.

 

Autora

Rosa Ma. del Pilar Portillo R.
CECyT  No. 13 “Ricardo Flores Magón”, rmppr@yahoo.com.mx