El Asesor a Distancia y sus Funciones

Experiencias de bachillerato a distancia

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El Asesor a Distancia y sus Funciones

* Martha Corona Tinoco, Bachillerato a Distancia de la Secretaría de Educación del Distrito Federal
aseunam15@yahoo.com.mx

Resumen

El lector podrá conocer y sensibilizarse con las funciones integrales del asesor a distancia: Formador, Motivador, Consultor, Evaluador. Como formador de bachilleres es recomendable enviar mensajes, diariamente, sobre la unidad que se está trabajando y al momento personal del alumno, comentando o respondiéndole en forma amable, siempre recordándole al bachiller que es el principal objetivo de nuestro trabajo. Para mantener la motivación académica y personal de los alumnos hay que reforzar las actitudes y aptitudes que son fortalezas en el alumno, los puntos de mejora los podemos expresar como oportunidades de crecimiento. Su desempeño de consultor disciplinario en la asignatura implica la elaboración de materiales de apoyo que refuerzan o permitan comprender temas complejos. De entrada, antes de tomar el curso, es conveniente preparar estos archivos cuidando que sean breves, amistosos (coloridos, agradables) y muy dirigidos al tema que apoyan. Durante la evaluación disciplinaria hay que desarrollar el plan de trabajo antes de iniciar el curso y presentarlo al alumno el primer día de cada unidad, de esta manera el bachiller podrá planear su tiempo-esfuerzo (el espacio temporal en que mejor aprende) y asimismo va ejercitando su autorregulación.

PALABRAS CLAVE: Asesor, distancia, bachillerato, motivador, consultor, formador, evaluador.

 

Justificación

EA El propósito de esta colaboración es que el lector conozca y se sensibilice con las funciones integrales del asesor a distancia (formador, evaluador, motivador y consultor disciplinario) que permiten lograr aprendizajes robustos en los estudiantes.
En la experiencia obtenida durante poco más de un año en la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal, Bachillerato a Distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México (B@UNAM), la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) y la formación de profesores para CVT I y Medio Ambiente y Bioética, he aprendido que las cuatro funciones que diversos autores mencionan (Julieta Hernández, 2002; Ma. Del Carmen Gil, 2004) van de la mano y que el asesor es un docente en constante crecimiento y formación. Estas funciones básicas son:

  • Formador de bachilleres
  • Motivador   académico y personal de los alumnos
  • Consultor  disciplinario de una asignatura
  • Evaluador disciplinario de una asignatura

 

Formador de bachilleres

ASiempre que nuestro trabajo profesional involucre el aprendizaje de otras personas, es conveniente recordar que estamos participando en la formación de seres humanos. Aunque nuestra presencia en el trabajo del alumno sea temporal, el impacto puede ser determinante para el avance o tropiezo en su desarrollo.

Dado que la formación es meramente a través de la expresión escrita, resulta importante mantener un canal abierto de comunicación, de ahí que sea recomendable enviar mensajes diariamente, sobre la unidad que se está trabajando en esa semana y al momento personal del alumno, comentando o respondiéndole en forma amable, siempre recordándole al bachiller que es el principal objetivo de nuestro trabajo. Sin embargo, cuando es necesario llamar la atención hay que ser firmes en la idea y cuidar que los argumentos estén en armonía con el reglamento general y con los procedimientos que desde el inicio del curso dejamos claros, pero resaltando el beneficio que obtendrán en su formación y desempeño al reubicar su trabajo escolar.

Los alumnos aprenden mucho de nuestra actitud como asesores, seamos amables, constantes en la comunicación, expresemos ideas claras y mostremos el auto-compromiso como beneficio personal y hacia las personas que tratamos.

 

Motivador académico y personal de los alumnos

Es de suma importancia que el asesor  mantenga motivado a cada alumno  de manera personal y académica, recordemos que el reconocimiento es uno de los mayores incentivos que las personas  tenemos (Vázquez, 2005). Para lograrlo,  el asesor siempre habrá de considerar el reforzar las actitudes y aptitudes que son fortalezas en el alumno, los puntos de mejora lejos de ser coercitivos los expresaremos como oportunidades de crecimiento o retos de nuestra formación. Algunos bachilleres prefieren sentir que van mejorando académicamente mientras que otros son más inquietos y gustan de sentir retos que pueden vencer, por eso es importante reconocer estas cualidades en el alumno para saber la forma de motivarlo.

Una manera  de hacerlo es al inicio del curso,  cuando se presentan en el foro.  Para lo que resulta adecuado solicitar en un mensaje, de manera personalizada: que nos platiquen sus gustos, actividades y los sentimientos que le surgen al pensar en la decisión de continuar estudiando y el reto que asume con tal  acierto.

Por el tipo de alumno que tratamos,  enviemos mensajes personalizados donde resaltemos en la primera unidad el esfuerzo diario que realiza. Para la segunda semana es bueno recordarle que la constancia ha sido la clave de éxito en famosos personajes históricos.
Durante la tercer semana, cuando el alumno siente la carga de trabajo y el agobio antes temas de mayor dificultad, hay que enfatizarle las habilidades que posee para alcanzar las metas propuestas y, finalmente, hacia el cierre del curso habrá que agradecerles todo el proceso personal y académico que ha desarrollado, haciendo notar que en ese momento son mejores alumnos, amigos, personas, hijos, padres o parejas que al inicio del curso.

 

Consultor disciplinario de una asignatura

Con frecuencia  podría pensarse  que el asesor es un consultor alternativo,  al que nuestros alumnos pueden consultar libremente; sin embargo, muchos bachilleres no preguntan debido a su personalidad introvertida o por el temor de ser reprimidos. Por ello el asesor debe intentar adelantarse a las dudas ofreciendo materiales de apoyo que refuerzan o permitan comprender temas complejos. De entrada,  antes de tomar el curso, es conveniente  preparar estos archivos cuidando  que sean breves, amistosos (coloridos, agradables) y muy dirigidos al tema que apoyan. Una excelente estrategia es usar el foro general como “la biblioteca personalizada” pues los archivos de apoyo están disponibles en todo momento y el bachiller tiene la libertad de usarlos para su desempeño escolar.

Invitemos al grupo para enviar sus trabajos a nuestros correos (dos  veces como máximo) donde revisamos y retroalimentamos cada actividad para que el aprendizaje sea verdadero y claro,  pero que  además mejore la evaluación obtenida. En la plataforma hagamos comentarios a cada actividad sí ha sido bien elaborada, sin olvidar motivarlo; cuando es insuficiente indiquemos los puntos ya corregidos.

 

Evaluador disciplinario de una asignatura

ELa evaluación es un aspecto determinado por el tiempo, las actividades, los propósitos del curso y las habilidades que el alumno  habrá de desarrollar durante la asignatura.
En el bachillerato está ya organizada la ponderación de las actividades (el valor porcentual con respecto al curso) por lo que el asesor debe  centrarse en que la actividad cumpla los requisitos solicitados en el curso, la buena expresión escrita y ortográfica;  la calidad de los contenidos y el tiempo de entrega los cuales deben estar en armonía con las habilidades solicitadas.

Este aspecto,  como los anteriores, es  continuo y el alumno requiere que en cada actividad, en cada unidad, sea retroalimentado acerca de su desempeño. Indicarle  si el avance es adecuado o proponerle un plan de trabajo personalizado que responda a sus necesidades de tiempo y nivel académico.
 
Para mantener una evaluación continua,  el asesor puede desarrollar su plan de trabajo antes de iniciar el curso y presentarlo al alumno el primer día de cada unidad, de esta manera el bachiller podrá planear su tiempo-esfuerzo (el espacio temporal en que mejor aprende) y asimismo va ejercitando su autorregulación.
El plan de trabajo es un apartado importante para el asesor y debe estar basado en las necesidades de los alumnos y los propósitos del curso. Por ello, hay que considerar que cumpla los siguientes puntos:

  • La misión y visión institucional del bachillerato.
  • Los objetivos deberán incluir los propósitos informativos y formativos.
  • El tiempo real debe abarcar todas las acciones propuestas para lograr los objetivos y metas (actividades, habilidades, propósitos).
  • Durante el curso los alumnos serán los mejores medidores del plan ya que podrán manifestar sus experiencias al aplicarlo, explore continuamente el desempeño de los bachilleres.
  • Los contratiempos no deberán rebasar las metas propuestas ni los tiempos establecidos (considere el desarrollo del curso por día o semana).
  • La conclusión del curso realizada por la mayoría del grupo será un buen indicador de que el plan es adecuado.
  • La dinámica de trabajo no debe ser excesiva para el alumno y el asesor pues mostraría un plan ambicioso y desgastante que quizá no permita alcanzar las metas reales.
    .

 

Conclusión

En  este artículo el lector ha conocido las funciones integrales del asesor a distancia y se ha sensibilizado con el trabajo docente. Las reflexiones educativas aquí expuestas son experiencias recabadas durante poco más de un año en que he atendido grupos de diferentes perfiles, mismos que han sido asesorados integrando las diferentes funciones que tiene el asesor: Formador de bachilleres, motivador académico y personal de los alumnos, consultor y evaluador disciplinario de una asignatura.

El éxito del trabajo en línea responde a contribuir en la formación del alumno a través de mantener un canal abierto de comunicación, que permita la motivación de manera personal y académica usando frases célebres y entregando materiales de apoyo que refuercen o permitan comprender temas complejos, además de responder dudas precisas o preparar materiales personalizados  breves, amistosos (coloridos, agradables) y muy dirigidos al tema que apoyan. Trabajando estos aspectos la evaluación será el complemento continuo retroalimentando al alumno antes y después de asignar calificación. 
Para que el asesor logre todo lo anterior requiere una buena planeación del curso. Disciplina para aplicar dicho plan y verdadero compromiso para fungir como guía y motivador de alumnos. El plan de trabajo es fundamental para el desarrollo del curso pues no podemos pretender formar y guiar alumnos sí no sabemos a dónde queremos llegar y cómo hacerlo.

 

Referencias

Vázquez Hernández, Rosalía Reflexiones sobre el juego de pasiones que afectan los actores que intervienen en los ambientes de aprendizaje: el alumno, el material, el medio y el asesor/apoyo. Lo “emocionante” en la educación abierta y a distancia. 2005. Ponencia.

Foro Nacional de Educación a Distancia. México, D.F. Mayo.

Gil Rivera,  Ma. Del Carmen (2004). Conceptualización de la tutoría, CUAED-UNAM, México.

Hernández Hernández Julieta y Jaime Vázquez Díaz (2002). Formación de tutores: una experiencia en: Bibliotecadigital.conevyt.org.mx El sistema es un apoyo a la labor docente.

* Maestra en Ciencias (Biología Animal)