Economía creativa, sostenibilidad y su relación con futuros deseables

Visión internacional

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Economía creativa, sostenibilidad y  su  relación con futuros deseables Lala  Deheinzelin*

Economía creativa: la única salida rumbo a un desarrollo sostenible

La mejor manera de prever al futuro, es crearlo.
Peter Drucker

Resumen

¿Por qué la economía creativa es la llave del desarrollo sostenible y cuáles son los beneficios de las industrias creativas? ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías para  facilitar este proceso y generar modelos innovadores? ¿Cuál es su aportación como elemento catalizador de futuros deseables? El artículo aborda estos temas a partir de la innovación, los cambios de mentalidad y hábitos así como a partir de visiones de futuro compartidas.

Palabras clave: economía creativa, sostenibilidad, futuro, nuevas tecnologías, colaborativo.

 

Mucho se ha dicho sobre el doble significado de la palabra crisis: peligro y oportunidad.  Para quienes trabajamos con estrategias de desarrollo e innovación a partir de recursos intangibles y de nuevos modelos de gestión, la crisis del sistema financiero sólo comprueba nuestra tesis y fortalece nuestro sector, el de la Economía Creativa. Imagínese a un sector cuyos recursos se renuevan y se multiplican con el uso, una actividad que tiene gran  desempeño económico,  que  actúa como factor de interacción social y ambiental, además de que fortalece los valores, diferenciales y a la credibilidad de comunidades y empresas. Tal sector es, probablemente, la única alternativa para lograr ser sostenible,  el gran tema de este nuestro siglo XXI. No es posible hablar de ser sostenible y seguir  viviendo en una sociedad y economía dependientes de recursos naturales, escasos y finitos. El futuro tiene un pie en la Economía Verde —relación más sostenible y limpia con el medio ambiente— y la otra, en la Economía Creativa,  es decir, una nueva economía que se construye a partir de lo que tenemos en abundancia: cultura, conocimiento, creatividad, experiencias, valores.

El espacio virtual y las nuevas tecnologías digitales son la llave de acceso a todo este universo potencial, en tanto también tienen como característica la abundancia, las infinitas  posibilidades que pueden generarse  a partir de nuevos modelos de formación y organización.

Pues bien, esa “gallina de los huevos de oro” —todavía no tan conocida por nuestros liderazgos—,  es, según las tendencias mundiales, el gran motor de desarrollo del siglo XXI. Para la ONU ya es un sector responsable de cerca de 10% del PIB mundial. La UNCTAD1 ha informado que entre 2000 y 2005 los productos y servicios creativos mundiales crecieron a una tasa media anual de 8,7%, lo que significa dos veces  más que el sector de manufacturas y cuatro veces más que la industria.

El concepto para designar a un sector que incluye, pero es más amplío,  a la Cultura y a las Industrias Creativas todavía está en formación. De forma simplificada podríamos decir que reúne actividades cuya materia prima está compuesta por recursos no naturales, intangibles.  

Para algunos de nosotros, principalmente en América Latina, el diferencial  está en el foco del desarrollo sostenible y humano y no sólo en el crecimiento económico. Cuando trabajamos con creatividad y cultura, actuamos simultáneamente en cuatro dimensiones: económica —en general la única que se percibe—, social, simbólica/cultural y ambiental. Eso nos lleva a una ampliación del concepto de “recursos” y a un inédito intercambio de monedas: la inversión en capital financiero, por ejemplo, puede generar capital humano, que a su vez genera capital tecnológico, que preserva el capital natural y que finalmente se convierte una vez más en capital financiero, y así sucesivamente. .

Las características arriba mencionadas permiten a la Economía Creativa promover la inclusión social y productiva de la “base  de la pirámide”,  facilitando que entre el 60 y el 70 % de la población mundial que está ausente del mercado, y por lo tanto fuera del objetivo de la Industria Creativa en su concepto original,  adquiera una ciudadanía real, conquistando  a la vez su papel como dinamizadores del sistema socio-económico.

Para comprender mejor el porqué la economía creativa es tan estratégica para el desarrollo sostenible,  hay que contextualizar al momento presente como una época a la que los historiadores del futuro considerarán probablemente tan significativa como el  Renacimiento.

Ello se debe a que vivimos el cambio de siglos o milenios, donde la economía y la política se organizan en torno a recursos materiales, tangibles, para un momento post-industrial, que se centra en los recursos inmateriales, intangibles. Podemos considerar como un ejemplo a Google (intangible…), la empresa de mayor valor. Tierra, oro y petróleo son finitos, inelásticos y por eso generan disputas. Cultura, conocimiento y creatividad son infinitos, elásticos. Son recursos que no se agotan porque se renuevan y multiplican con el uso: por lo tanto, pueden ser los caminos para los nuevos modelos basados en la cooperación. Si compartimos una manzana, tendremos cada uno una mitad. Comparto con usted mi conocimiento y tenemos el triple: el suyo, el mío y el que resultó de nuestra interacción.

Creatividad y cultura son recursos abundantes, especialmente en los países del hemisferio sur, representan un enorme patrimonio que puede provocar una revisión de los conceptos de riqueza y pobreza. Además, la economía creativa tiene una estrecha relación con las nuevas tecnologías, y los bits también son infinitos, lo que ha dado como resultado una pluralidad de opciones de colaboración  que pueden originar modelos más  sostenibles para vivir.

 

Nuevo modelo de trabajo: Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible

Se trata  de un modelo desarrollado por la autora de este artículo y que evoluciona a partir de los conceptos iniciales de Industrias Creativas, que resulta  más inclusivo todavía,  pues se ha construido a partir de las prácticas, características y necesidades de los países del hemisferio sur. Sistematizado por quien escribe a partir de experiencias tanto en el ámbito local como en  la cooperación internacional, su foco es el desarrollo sostenible y no sólo el crecimiento económico. Por lo tanto, se trabaja con proyectos y modelos innovadores de gestión que actúan simultáneamente en los cuatro ejes sustentables: económico, social, ambiental y simbólico/cultural.

La “materia-prima’ con la que se trabaja viene de la identificación del conjunto de recursos, materiales e inmateriales, que diferencian e identifican a las comunidades —su “patrimonio”—  en estas cuatro dimensiones y ese conjunto es visto de forma integrada, territorial y no sectorial. Al trabajar en una comunidad la pregunta es: “¿Qué es lo que tenemos acá que puede dar suporte a nuestros proyectos sostenibles?” Por eso la metodología con la cual se trabaja viene de la necesaria transformación de un refrán popular brasileño: “Santo de casa no hace milagros”, un reflejo de nuestra cultura colonizada, que desvaloriza lo que es propio. Así que le quitamos el “no” y  de modo afirmativo  buscamos a los “santos de casa” —el patrimonio—; quién lo “hace” —las alianzas posibles— y a los “milagros” deseados  —cambios de mentalidad y estructura aliados con la visión de futuro—.

Las premisas para que los resultados finales se den también en las cuatro dimensiones son: fortalecimiento de la autoestima, relaciones de confianza, emprendimiento e innovación. La diversidad cultural y la percepción de la interdependencia, tanto entre las comunidades, como  entre ellas  y su ambiente son valores que apoyan a todos los procesos buscando resultados no sólo cuantitativos sino sobre todo cualitativos,  evaluados por sus impactos positivos.      

En un proyecto artístico todos están al servicio de la obra y por eso el arte es tan transformador. Si hacemos una analogía,  el reto final es la comunidad, ella es el punto de partida y de llegada de los procesos de Economía Creativa y Desarrollo Sostenible. La razón para su eficacia viene de su simplicidad y del hecho de que no actuamos de forma sectorial, pero sí de forma transdisciplinaria y convergente.

Las oportunidades de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible vienen del concepto de “economía de nicho” o de la “cola larga”, donde la variedad de actores para una diversidad de públicos origina una multiplicidad de actividades segmentadas, sobre todo de pequeña y mediana envergadura y con gran colaboración.

Por tratarse de un sector extremamente ágil, multidimensional, transdisciplinario y en constante innovación, es difícil de estudiar o evaluarlo con parámetros tradicionales. Por eso creemos que lo más indicado es (1) trabajar a partir de prácticas referencia; (2) capacitar a grupos como multiplicadores, a fin de que puedan encontrar sus propios caminos.        

Los proyectos de Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible tratan más de los “cómos”  que de los “qué”. Así, un proyecto de Industria Creativa tradicional, digamos cine de animación, sería Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible si se trabajara de manera simultánea en las cuatro dimensiones de la sostenibilidad. Por ejemplo:

  • Dimensión social: teniendo una estructura horizontal que facilite el fortalecimiento del capital social, como una red, cooperativa o colectivo.

  • Dimensión económica: creando una moneda propia para facilitar la producción a través del intercambio de servicio entre los miembros, al permitir que puedan intercambiarse otros recursos más allá del monetario.

  • Dimensión simbólico/cultural: la premisa es el compromiso con valores positivos y éticos. Los temas y lenguajes artísticos están basados en el conocimiento y en la cultura que caracterizan y diferencian a la comunidad.

  • Dimensión ambiental: al optimizar recursos preexistentes —como al compartir  equipos y espacios— y dar otro significado a la idea de crecimiento y éxito —la meta no es crecer indefinidamente y a cualquier precio, pero sí tener más y mejor calidad de vida—.

 

Visión de futuros, innovación y economía creativa

Para lograr los futuros deseables que los patrimonios intangibles pueden traer, al trabajar con economía creativa para el desarrollo sostenible, buscamos proyectos y modelos de gestión innovadores que actúen simultáneamente en las cuatro dimensiones: económica, social, ambiental y simbólico/cultural. Aunque la importancia estratégica del intangible ya debería estar mucho más incorporada, todavía no es una prioridad, pues las personas, empresas y gobernantes no han comprendido que el mundo ha cambiado, por lo que tardan en cambiar al mismo ritmo.  

Es allí donde surge la liga con el Cree Futuros: a través del movimiento y sus metodologías practicamos la visión de futuro, creamos semillas de futuros deseables y preparamos terreno para que puedan fructificar. La visión de futuro  puede ser el eje para generar la innovación necesaria para que la Economía Creativa pueda cumplir su papel como elemento transformador de la sociedad y generador de renta. El pensamiento prospectivo todavía está poco desarrollado en los países emergentes, donde existen grandes problemas de planificación. La visión de futuro es también necesaria para provocar el cambio de mentalidad hacia  una situación más sostenible.

¿Por que precisamos crear futuros? Muchas de las visiones creadas y manejadas en  décadas anteriores sirvieron como la matriz de nuestro presente. Soñamos aviones, ciudades, televisión, telecomunicaciones, rayos  X, ordenadores. En las imágenes que representan lo que se ha pensado como futuro es posible reconocer muchos  objetos tecnológicos, procedimientos y procesos que tenemos disponibles hoy en día.

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué tipo de futuro estamos soñando y cómo se plasmará a partir de estos sueños actuales? Si de hecho alimentamos el futuro con nuestras visiones y creaciones resulta necesario ir más allá de las visiones negativas, pesimistas y que provocan miedo, manejadas hoy por los medios de comunicación  La idea es crear visiones de futuros positivas y deseables para inspirar ese futuro basado en nuevas mentalidades y nuevos modelos. Además, en el pasado se tenía la ilusión de que la tecnología, los “productos” serían la solución para todo. Ahora sabemos que no es así y ¿qué  ocurre?, ¿soñamos nuevos modelos de vida y relación? ¿soñamos nuevos procesos?

Para crear futuros deseables, primero, imaginamos que estamos en el futuro y no es necesario pensar en lo plausible, en lo posible. Tenemos que poder soñar y crear cualquier cosa. La primera pregunta es: si todo fuese posible, ¿cómo te gustaría que las cosas fuesen con  relación a…? Después de creado el futuro deseable, debemos preguntamos: ¿cuál es el primer paso posible para concretizar ese futuro? Así, tendremos señalados los caminos para actuar. Cuestionar nuestros deseos para el futuro nos coloca en una postura creativa y proactiva respecto a nuestras elecciones para el presente.

 

Creando futuros deseables

El futuro es fruto de los sueños del pasado y las elecciones del presente.
Lala Deheinzelin

Crea Futuros es un movimiento internacional que articula personas, comunidades e instituciones ofreciendo actividades creativas y herramientas digitales para la creación y diseminación de visiones de futuros deseables. Además, Crea Futuros permite identificar personas y experiencias existentes que ya construyen futuros deseables. Es un proceso en red, creativo y colaborativo y nace de la percepción de que en momentos de transición y crisis, como éste, siempre han existido imágenes de futuros deseables. La base del movimiento es el concepto WIKI: movilización de la inteligencia y de la creatividad de los colectivos para el “diseño” de los futuros que deseamos.

Cree Futuros/ Wikifuturos nace con cuatro objetivos principales:
(1) Motivar: pues si no hay algo qué desear,  ¿qué nos movilizará para el cambio?
(2) Orientar elecciones: necesitamos saber a dónde queremos llegar para elegir caminos;
(3) Inspirar innovación: no sólo de productos sino  innovación de procesos, formas de hacer;
(4) Identificar oportunidades: que puedan promover  a  los cambios que necesitamos.

Sus elementos básicos son:

  • El site www.criefuturos.com propone temas sirviendo como elemento para la constitución e integración de la Red Crie Futuros a partir de los siguientes elementos:

  • La Red Crie Futuros: localizados dentro y fuera de Brasil, donde se articulan asociaciones, se engendran  acciones locales y se participa de las actividades;

  • La herramienta WIKI (www.wikifuturos.com) además de ser una “Enciclopedia de Futuros Deseables” permite que los participantes creen, compartan  y perfeccionen las visiones de futuros deseables, en un proceso de movilización de la inteligencia y creatividad colectiva;

  • La metodología utilizada para estimular la creación y expresión de visiones de futuros deseables se construye de forma progresiva y acumulativa en la medida que se realizan más actividades.  

  • Las actividades del Crie  Futuros por su característica “Wiki” mezclan participaciones virtuales y presenciales  entre países y entre creadores de diferentes países.

Wikifuturos es la principal herramienta digital colaborativa del movimiento Cree Futuros. Se trata de una herramienta que recibe contenidos multimedia —texto, imagen, vídeo, audio— que se organizan en artículos, con entradas a través de etiquetas o grupos temáticos. Los contenidos pueden ser “recreados” y compuestos en forma colaborativa como el proceso wiki. También es posible anexar documentos o imágenes referentes a cada futuro, así como crear foros de discusión a partir de los comentarios.

 

Conclusión

Ser o no ser,  he ahí el dilema…
William Shakespeare

La vida no solamente Es,  ESTÁ…
Es dinámica, cambia constantemente de estado.
Se puede  estar de otra manera.
Crea Futuros es un movimiento para que el futuro “esté”  como lo deseamos colectivamente. Al final, un mundo mejor es posible…

Basado en este concepto de que el presente es fruto de lo que sembramos en el imaginario, como muestran las imágenes del que en el pasado se hicieron sobre el futuro, Crea Futuros pretende generar “semillas” de ideas e imágenes que puedan plasmar los futuros que deseamos y merecemos.

Este proceso creativo que parte del sueño para crear realidades deseables es una forma de recordar, una vez más,  que el actual momento histórico nos ofrece una oportunidad de recrear nuestros destinos colectivos. Por primera vez en la historia tenemos recursos, conocimiento y personas para hacer un mundo mejor. Lo que nos hace falta es una elección correcta. No apostar por la creatividad y la cultura como elementos centrales en las estrategias de desarrollo es como hacer una sopa con la gallina de los huevos de oro.

1
United Nations Conference on Trade and Development (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo)

*Enthusiasmo Cultural e Crie Futuros, São Paulo, lala@enthusiasmo.com.br, www.laladeheinzelin.com;  www.criefuturos.com.