Diseñando medios sociales para el aprendizaje

Visión internacional

Diseñando medios sociales para el aprendizaje

Jon Dron *
Terry Anderson **

Resumen

Este trabajo presenta dos modelos conceptuales que hemos desarrollado para comprender las formas en que los medios sociales pueden apoyar el aprendizaje. Un modelo se relaciona con el aspecto “social” de los medios sociales, que describe las distintas maneras en que las personas pueden aprender con otras y unas de otras en una o varias de tres formas sociales: grupos, redes y conjuntos. El otro modelo se refiere al aspecto de los “medios” en los medios sociales, y describe cómo se construyen las tecnologías y los roles que desempeña la gente en la creación y representación de los mismos, tratándolos en términos de lo blando y lo duro que pueden ser. Ambos modelos son complementarios: ninguno proporciona una imagen completa pero, de forma conjunta, ayudan a explicar cómo y por qué los distintos usos de los medios sociales tienen éxito o fracasan. Por último, se ofrecen algunas sugerencias en cuanto a cómo los medios utilizados para apoyar distintas formas sociales pueden ablandarse o endurecerse para una aplicación más efectiva.

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Sistemas sociales para el aprendizaje

Los medios sociales permiten a las personas aprender de otros y con otros de distintas maneras. Sin embargo, típicamente ni los profesores, ni los alumnos reciben mucho entrenamiento conceptual o apoyo, para comprender o tomar decisiones de diseño para que les permitan anticipar y canalizar los efectos de los medios sociales en el aprendizaje: utilizar juegos de herramientas para construir tecnologías de aprendizaje que realmente ayuden a la gente a aprender. Este trabajo tiene por objeto ayudar a cerrar esta brecha, al proporcionar algunos componentes de un marco conceptual que esperamos ayuden a aquellos que construyen o utilizan medios sociales para el aprendizaje.

Formas sociales y aprendizaje social

Antes de comenzar, es útil considerar algunas razones por las que vale la pena aprender con otros, ya que sin conocer el propósito no es posible empezar a utilizar las herramientas de manera efectiva.
Estos son algunos de los beneficios más notables del aprendizaje con otros:

  • Nuestra relación con los demás es fundamental para el sentido y significado de uno mismo. Hacer cosas con y para los demás es uno de los pilares más importantes de la motivación intrínseca (Deci y Ryan, 2008). Somos criaturas inherentemente sociales (Wilson, 2012). Otras personas brindan apoyo, ayuda, afirmación y desafío.
  • Expresar nuestras concepciones y opiniones en una forma destinada a ser comprendida por aquellos que nos rodean es una forma de enseñanza. Enseñar es una gran manera de aprender: tener que construir de manera explícita o reconstruir nuestro propio conocimiento de una manera que permita a otros entendernos y aprender, permite reforzar y hacer conexiones entre ideas, así como reflexionar sobre nuestras propias habilidades y cómo éstas se formaron, además de ensayar cosas que podemos hacer por hábito o que hemos olvidado. En la teoría de la conversación de Pask éste es el eje vital del aprendizaje, lo que él llama teachback (Pask, 1976).
  • El ver cómo otras personas comprenden las mismas ideas y problemas, así como reflexionar sobre las diferencias, nos ayuda a analizar y perfeccionar nuestra comprensión del mundo. Otras personas nos ayudan a ver las cosas de manera diferente, desde múltiples perspectivas; incluso si no estamos de acuerdo, la disonancia cognitiva resultante nos ayuda a pensar en cómo y por qué no estamos de acuerdo.
  • Un problema compartido es un problema reducido a la mitad: la gente tiene diversos y variados conocimientos y habilidades que compartir, y nos puede introducir a nuevos hechos, ideas, formas de hacer y formas de ver nuevas. Las perspectivas diversas hacen que todos en una comunidad sean más inteligentes (Page, 2011). Por otra parte, compartir la carga de aprendizaje extiende el conocimiento en una comunidad con más eficiencia de lo que un individuo podría hacer por sí mismo.
  • El debate con otros, especialmente con aquellos que desempeñan un papel docente (que a menudo pueden ser otros alumnos) nos permite buscar explicaciones cuando las cosas no están claras, informar a las personas cuando están señalando lo obvio, y tener un mayor control de nuestro propio aprendizaje. La sensación de tener control constituye otro pilar de la motivación intrínseca (Deci y Ryan, 2008).
  • En estrecha relación con el control, el último pilar de la motivación intrínseca es que las tareas de aprendizaje sean lo suficientemente desafiantes, que no estén dentro de nuestras capacidades existentes, ni tan lejanas a ellas que nos confundan o atemoricen (Deci y Moller, 2005). La negociación entre el alumno y quien desempeña un papel de enseñanza facilita asegurarse de haber llegado a este punto.
  • La motivación y las oportunidades de compromiso ofrecidas por los demás naturalmente aumentan el tiempo destinado al aprendizaje. Cuanto más nos involucramos activamente en el aprendizaje, más aprendemos.
  • Hay muchos tipos de conocimiento que no existen fuera de la cultura social en la que pueden expresarse y comprenderse.

En resumen, los sistemas sociales son de gran valor en el aprendizaje, al menos en parte, debido a que aportan motivación, diversidad y amplificación de conocimientos y, a menudo, un contexto para construirlo y expresarlo.

Conjuntos, redes, grupos y colectivos

Las aulas, grupos de tutoría, escuelas y universidades, así como pequeños y grandes empleadores, han proporcionado durante mucho tiempo procesos de apoyo y comunidades con las cuales y de las cuales aprender. Conforme se han desarrollado los nuevos medios sociales, se ha vuelto cada vez más claro que, a pesar de que la construcción de comunidad y la conexión cercana continúan siendo significativos e importantes, muchos beneficios del aprendizaje social, incluyendo la resolución distribuida de problemas, el teachback, la negociación de rutas y, sobre todo, la diversidad de perspectivas, no dependen de las comunidades o clases tradicionales. Hoy y siempre nuestro aprendizaje se ha visto apoyado por redes más amplias de la gente que conocemos. Sitios populares como Twitter y Facebook demuestran la facilidad de compartir y conectarnos, lo que hace que nuestras redes cada vez sean más valiosas como fuentes de conocimiento y ayuda. Más allá de eso, no sólo existe una gran cantidad de información disponible en la red en su conjunto, sino un enorme número de personas que no conocemos, y que sin embargo, nos enseñan, nos apoyan y nos ayudan a resolver nuestros problemas. Esto es un territorio poco explorado: sabemos mucho sobre la forma en que grupos intencionalmente formados y especialmente diseñados pueden contribuir a nuestro aprendizaje, pero sabemos mucho menos acerca de cómo sucede esto en conjuntos de personas unidas entre sí a través de medios sociales, en la red y vía aplicaciones móviles. Para ayudar a entenderlo y como un medio para dar orden conceptual hacia un uso más efectivo, hemos encontrado que es útil pensar en los medios sociales como mezclas variadas de tres formas sociales básicas de apoyo: el grupo, la red y el conjunto:

  • Los grupos son entidades con nombres que tienen estructuras, roles, normas, reglas para incorporarse o abandonarlas, propósitos y, normalmente, programas. Constituyen la forma usual en que se da la mayor parte del aprendizaje intencional, incluyendo clases, grupos de tutoría, escuelas, equipos de trabajo y comités. El hecho de que contengan procesos y estructuras significa que son fundamentalmente de naturaleza tecnológica –los grupos se forman, diseñan y mantienen intencionalmente por las personas que los dirigen y/o sus demás miembros, mediante reglas y normas formales o informales–. Las plataformas, los sistemas de gestión de contenidos y las herramientas de trabajo colaborativo, son ejemplos típicos de las herramientas en línea construidas para apoyar a los grupos, y por lo general proporcionan apoyo a los procesos que permiten que un grupo funcione y logre sus propósitos.
  • Las redes son la gente que conocemos. Son emergentes y en gran medida no planificadas, identificables en retrospectiva, pero en constante cambio. No tienen reglas intencionadas, propósito fijo, ni nombre formal, aunque podemos etiquetarlas (por ejemplo, “mis amigos”, “mis profesores”, etcétera). Como lo indica el uso de la palabra “mis”, se definen egocéntricamente (Rainie y Wellman, 2012). El correo electrónico, los sitios de redes sociales, los blogs y la mensajería instantánea son herramientas comunes que apoyan a las redes.
  • Los conjuntos son personas que probablemente no conocemos como individuos, pero que comparten atributos comunes conocidos, como intereses, habilidades o ubicación. Al igual que las redes, normalmente no tienen reglas o estructura definidas, más allá de los atributos que los definen, aunque las herramientas que los apoyan pueden implementar métodos y estructuras para sostenerlos. Llegan a ser significativos en un contexto de aprendizaje cuando, ya sea de forma deliberada o por medio de un software, las personas en un conjunto comparten un mismo espacio físico o virtual y por lo tanto pueden afectarse, influirse, ayudarse o entorpecerse unas a otras. Sitios de interés social, curadores de contenidos, herramientas de ubicación, sitios de preguntas y respuestas, y wikis públicos como Wikipedia son herramientas comunes para apoyar a los conjuntos.

Las tres formas sociales pueden mezclarse y coexistir entre las mismas personas, al mismo tiempo y más de una forma puede estar soportada por un único conjunto de herramientas. Los hashtags de Twitter, por ejemplo, apoyan a los conjuntos porque se centran únicamente en los intereses, mientras que su función de “seguir” apoya a las redes, ya que se trata de personas que conocemos o quisiéramos conocer. Las tres formas sociales son más como los colores primarios que pueden mezclarse infinitamente, que categorías discretas, pero la mayoría de las colecciones sociales de personas, especialmente en Internet, tienen mayor tendencia hacia una forma particular que a otra. Además, las formas sociales pueden mutarse una en la otra. Por ejemplo, una clase puede convertirse en una red informal después de terminado un curso, y como es natural, transformarse para ser parte de un grupo de ex alumnos.

Los colectivos surgen en cualquiera de estas formas sociales, especialmente los conjuntos y redes, y ayudan a darles forma. Un colectivo es el resultado de las acciones de muchas personas que pueden ser tratadas como si fueran una sola entidad. Por ejemplo, las recomendaciones del PageRank de Google, las de Amazon, los recuentos de votos para respuestas en un sitio de preguntas y respuestas, o nubes de etiquetas que indican temas relevantes, son todos colectivos: se trata de artefactos individuales resultantes de comportamientos individuales combinados. Los colectivos pueden desempeñar un papel importante en muchos sistemas de medios sociales al actuar como filtros, recomendaciones e incluso generadores de contenidos e ideas; así como medios para descubrir y evaluar la credibilidad, la fiabilidad o incluso facetas más vagas como la simpatía o la compatibilidad de la gente. Curiosamente, éstos pueden desempeñar algunas de las funciones de un maestro al descubrir, organizar y filtrar información que puede ayudarnos a aprender, así como permitirnos descubrir gente que puede apoyarnos en nuestras experiencias de aprendizaje. 1

Comprender las diferentes maneras en que las personas pueden interactuar entre sí a través de los medios sociales es sólo parte del problema de utilizarlos efectivamente. También debemos comprender el papel que desempeñan estos medios para moldear y dar soporte a estas formas, y entender de qué manera se ensamblan. Esto no se trata de las habilidades prácticas específicas al manipular herramientas, sino del papel y la naturaleza de las tecnologías en general.

Un modelo de tecnologías de aprendizaje estructural

Si vamos a apoyar el aprendizaje social a través de medios sociales es importante comprender la naturaleza de los juegos de herramientas que estamos utilizando. Parece que ningún juego de herramientas constituye la respuesta a todos los problemas de enseñanza y aprendizaje en línea, de lo contrario dominaría el mercado y probablemente sería tan ridículo como una navaja suiza de 30 centímetros. Si lo analizamos, sin embargo, resulta más complicado. Sí existen juegos de herramientas de bajo nivel que desempeñan exactamente ese papel para todo propósito –sistemas operativos, lenguajes de programación y, en un nivel más profundo, el hardware, los protocolos y códigos de máquina que hacen que las computadoras funcionen y sean interoperables–. Sin embargo, las habilidades necesarias para construir sistemas utilizando únicamente estas herramientas de bajo nivel están finamente dispersas y requerirían, incluso para aquellos con conocimientos suficientes, una mayor cantidad de esfuerzo y tiempo que construir sistemas con herramientas de alto nivel. Pocos soñarían con construir una herramienta de aprendizaje en línea utilizando únicamente el código de máquina. Es increíblemente flexible, pero increíblemente difícil de utilizar.

Sin embargo, no necesitamos ser programadores de sistemas para hacer frente a la necesidad de una gran gama de habilidades y decisiones en la construcción de los sistemas de aprendizaje social. Del lado del usuario, hay muchos conjuntos de herramientas muy flexibles que pueden acomodarse a una gran diversidad de propósitos. El correo electrónico, por ejemplo, podría ser utilizado para reemplazar una herramienta orientada a grupo como una plataforma, si nos empeñamos en hacerlo. El principal conjunto de características de una plataforma típicamente incluye herramientas que permiten publicar y organizar los materiales de los cursos, tener discusiones, tener control de acceso discrecional, enviar tareas y calificar. Todo esto “si podría hacerse” mediante el uso del correo electrónico. La publicación, las discusiones y la presentación de tareas son sencillos de manejar utilizando el correo electrónico, siempre y cuando se comparta una lista de destinatarios, se siga manualmente un protocolo en el uso de líneas de asunto, y se maneje cuidadosamente el correo recibido y enviado. Un control de acceso discrecional es posible al enviar mensajes de correo electrónico a personas seleccionadas. La gestión de evaluación exige más esfuerzo manual, probablemente involucrando la participación de un proceso complejo que implica carpetas de artículos enviados y la función de CCO (copia oculta), así como la necesidad de procesar manualmente la suma de calificaciones. “Puede” hacerse, pero sería muy propenso a errores, requeriría una gran cantidad de pensamiento y esfuerzo por parte de todos los interesados, y sería lento y frustrante.

Tecnologías blandas y duras

Los ejemplos de correo electrónico y código de máquina marcan una distinción crucial entre las tecnologías blandas y las duras. Las tecnologías más duras integran la orquestación de tareas complejas dentro del conjunto de herramientas, mientras que las más blandas dejan la orquestación a la gente. Las tecnologías blandas aumentan las opciones disponibles, pero, mientras más opciones existen, más difícil le resulta a la gente elegir (Schwartz, 2004). Las tecnologías duras toman decisiones por nosotros, por lo que tienden a ser más fáciles de utilizar. Sin embargo, demasiada dureza puede eliminar el potencial para la creatividad, la flexibilidad y la adaptabilidad. El equilibrio necesario varía en el desarrollo de cada tecnología: siempre hay un toma y daca entre la flexibilidad de la blanda y la eficiencia de la dura.

Debido a que todas las tecnologías son ensamblajes de otras tecnologías (Arthur, 2009), a menudo mutuamente constitutivas, y el ensamblaje contiene una mezcla de piezas blandas y duras, casi todas las tecnologías se encuentran en un continuo ensamblaje entre blandos y duros. No hay tecnologías puramente duras o puramente blandas.

Lo que puede ser blando para una persona puede ser duro para otros. Para un programador, por ejemplo, una computadora puede ser una tecnología muy suave, mientras que para un estudiante que toma un examen de tipo objetivo y con candados puede ser muy dura. Esto se debe a que las partes de la orquestación que manejan las personas difieren en cada caso: un programador es responsable de una gran cantidad de decisiones, mientras que al estudiante que toma el examen se le permitirán muy pocas. Del mismo modo, una plataforma puede resultar muy blanda para un profesor, pero muy difícil para un estudiante debido a que diferentes fenómenos están siendo orquestados para diferentes fines.

Los métodos, técnicas, procedimientos, diseños y procesos organizacionales son tecnologías, por lo que se deduce que las técnicas, métodos y procesos que utilizamos para enseñar constituyen tanto una parte del ensamblaje tecnológico como cualquier otra cosa, y pueden ser duros o blandos como cualquier tecnología.

Los sistemas duros a menudo pueden ablandarse al sumarse con otros, mientras que los sistemas blandos se pueden endurecer al sustituir procesos blandos por herramientas duras. Por ejemplo, si un sistema de envío de tareas restringe el tiempo o la extensión de la tarea, un profesor puede ablandarlo al pedir a los estudiantes que presenten sus trabajos por correo electrónico, con lo que acepta el aumento del esfuerzo y la falta de fiabilidad, lo que conlleva a una compensación por una mayor flexibilidad. Del mismo modo, si una herramienta o proceso es confuso, poco fiable o lento, se le puede añadir un componente más duro para reemplazarlo. Por ejemplo, un profesor que no está en condiciones de hacer frente a las tareas que se presentarán en cualquier momento, puede imponer plazos estrictos para sustituir este proceso blando y potencialmente automatizar esto utilizando una plataforma.2

Medios sociales blandos y duros

Una característica distintiva de todos los sistemas de software sociales para el aprendizaje es que son tecnologías inherentemente blandas. No sólo están compuestas por bytes, sino también de propósitos, epistemologías, reglas y regulaciones, normas éticas, pedagogías, motivaciones y por sistemas generales e interconectados de quienes los utilizan. Cada instancia del mismo software es una parte de una arquitectura social distinta y, por lo tanto, una tecnología social diferente, a pesar de que podría utilizar la misma maquinaria. Esto es particularmente evidente en el caso de grupos, cuyo diseño, normas, reglas y estructuras deliberados son de naturaleza tecnológica y forman una parte necesaria de la descripción de cualquier ensamblaje tecnológico al que pertenecen. Sin embargo, incluso en las redes y conjuntos que no son están ligados a reglas o que son tecnológicos por naturaleza, pueden producirse comportamientos emergentes. Algunos comportamientos pueden surgir de la demografía. El atributo de conjunto de ser un profesor, por ejemplo, tiende a ir acompañado de una serie de otros atributos – actitudes, aptitudes, intereses y comportamientos. Es probable que un conjunto de maestros tenga un rango muy diferente de intereses, actividades y comportamientos que un conjunto de estudiantes y por lo tanto, utilizará las herramientas de manera distinta y habrá diferentes patrones de compromiso. Otros comportamientos pueden surgir como resultado de las interacciones entre las personas en una red: una red de amigos, por ejemplo, puede compartir ideas, conocimientos y actitudes dentro de sí misma, incluyendo la propagación de memes y actitudes.

Endurecimiento y reblandecimiento

Al pensar en los diseños de los sistemas de software social, hay que tomar en cuenta no sólo el soporte estructural y de proceso del ambiente del software, sino los comportamientos de los individuos y los efectos de las interacciones mutuas que se superponen encima de éstos. La elección de cuándo y cómo hacer las cosas más duras o más blandas depende de muchas cosas y difiere según los sujetos cuyas necesidades se atienden: los profesores, por ejemplo, suelen necesitar que se ablanden y endurezcan cosas diferentes que los aprendices, pero también existe una enorme diversidad entre aprendices y lo que puede funcionar para una persona en un momento, podría no funcionarle para una necesidad diferente en un momento distinto. Podemos también, tener restricciones en cuanto a nuestra selección de herramientas: incluso si sabemos que nuestras necesidades podrían satisfacerse mejor mediante el uso de una herramienta distinta, puede que no podamos utilizarla por razones de conformidad con las necesidades y el acceso de los demás, el costo, la complejidad, características adicionales no deseadas, legislación sobre privacidad y así sucesivamente. Sin embargo, siempre que sea posible, el principio central más importante a seguir es que debemos endurecer lo que necesita ser endurecido, y ablandar lo que necesita ser ablandado. La principal preocupación es orquestar sabiamente: en la medida de lo posible, hay que endurecer lo que no contribuye al proceso de aprendizaje, utilizando herramientas y diseños que requieren poco pensamiento, para mantener la blandura y la flexibilidad donde el proceso de orquestación en sí mismo tiene valor en el aprendizaje, y donde se debe alentar el ejercicio de la creatividad.

Un ejemplo sencillo

En un salón de clases, por ejemplo, un maestro puede requerir que las entradas del blog se publiquen en un formato o lugar específico, de acuerdo con un horario en particular, en respuesta a determinadas entradas, y así sucesivamente. Este endurecimiento de un sistema de medios sociales blando puede ser problemático, sin embargo, en tanto que requiere que los estudiantes sigan las instrucciones con precisión. Hay al menos dos dificultades con esto. En primer lugar, la gente comete errores, así que esto puede terminar rápidamente en caos, haciendo difícil para todos los involucrados encontrar información o relacionarse con los demás. En segundo lugar, requiere un esfuerzo sustancial por parte de los estudiantes para llevar a cabo las tareas de organización que podrían no contribuir a su aprendizaje de una manera significativa. Por lo tanto, en la medida en que sea posible, la estructura de las actividades y resultados del aprendizaje deben alinearse con las herramientas disponibles. En este ejemplo, podría ser más efectivo utilizar una herramienta diferente, como una wiki, que permite al profesor crear vínculos, una estructura jerárquica y quizá una plantilla, con el propósito de ayudar a reducir la carga cognitiva de los estudiantes a fin de que tengan que hacer menos elecciones irrelevantes para la tarea de aprendizaje. Por otra parte, él o ella podría permitir a los estudiantes publicar en cualquier lugar, pero haciendo uso de un lector de RSS para superponer la estructura necesaria.

Endurecimiento y reblandecimiento en grupos

En términos generales, los sistemas construidos para apoyar las necesidades de aprendizaje de un grupo necesitan endurecimiento a lo largo de las líneas que representen la estructura, los roles, los procesos, las regulaciones y métodos utilizados por ese grupo. Las plataformas tienden a hacerlo simplemente al replicar la estructura, organización y procesos de las estructuras institucionales o empresariales típicas existentes utilizados en el aprendizaje presencial –las clases, evaluaciones, exposiciones y grupos de discusión sólo se reproducen típicamente en forma de software–. A menudo, esto sigue siendo cierto incluso cuando estos sistemas están diseñados para operar fuera de este tipo de entornos, como en el caso de los MOOC (cursos masivos abiertos en línea). Esto podría no ser el enfoque más adecuado, y sin duda no una buena idea si se quiere hacer uso de las diferentes formas sociales. Por ejemplo, una herramienta que endurece el rol de un profesor en una jerarquía de derechos y facilidades permitidos dentro de un sistema puede ser una mala combinación cuando se quiere fomentar una pedagogía generativa abierta o democrática o incluso cuando se desea permitir que el profesor desempeñe un papel más de segundo plano en una transacción de aprendizaje.

Los grupos típicamente necesitan herramientas para apoyar la colaboración – herramientas para asignar roles, programar, compartir, autenticar, autorizar, establecer flujos de trabajo, y para crear versiones y gestiones proyectos… todas tienen un lugar para ayudar a mantener un proceso de colaboración, donde las personas trabajen juntas de una manera organizada para alcanzar un fin mutuamente valioso.

Endurecimiento y reblandecimiento en redes

Por naturaleza las redes son suaves y resistentes a la mayoría de los tipos de endurecimiento. Se basan en confianza y conexión personal, no en roles y regulaciones. De hecho, este tipo de roles y regulaciones son un anatema para el crecimiento de redes saludables. Las reglas de comportamiento pueden tener poco significado o valor en los sistemas orientados a redes −si me estoy comunicando con una red de amigos, entonces sería, por ejemplo, una imposición muy grande el requerir que nunca se maldiga o se cuenten chistes, mucho menos sujetarlos a horarios, métodos de evaluaciones o procesos a seguir−. Mientras las redes en sí mismas pueden ser blandas, sus herramientas de apoyo moldean su desarrollo. El endurecimiento en redes sobre todo debe preocuparse por reforzar los vínculos de red, simplificando la comunicación y el intercambio, y por ayudar a las personas a estructurar y dar sentido a las redes, y no abrumarse por ellas. Debido a que no todo el mundo en la red de un individuo será igualmente capaz de ayudar con todas las necesidades de aprendizaje, las herramientas como círculos o colecciones se pueden utilizar para agrupar conexiones y aplicadas como controles de acceso. Los filtros pueden ayudar a asegurar que los estudiantes se involucren con las personas adecuadas en sus redes para proporcionarles ayuda en la navegación. También es útil proporcionar herramientas que simplifiquen el acto de conectarse con otra persona. En las redes más duras, el proceso para establecer amigos de forma recíproca como la que se encuentra en Facebook o LinkedIn puede ser valioso porque la reciprocidad ayuda a asegurar que las relaciones de confianza entre los individuos sean robustas. Sin embargo, un ‘seguimiento’ de conexión más débil como la que se encuentra en Twitter puede fomentar una mayor conectividad y permitir un flujo más libre de ideas. Si el aprendiz es el que está siguiendo, la implicación es que hay alguna razón para confiar en que la persona seguida proporcionará valor.

En última instancia, las redes deberían simplificar el intercambio y la construcción de conocimiento. Se necesitan herramientas duras y eficientes que hagan que compartir y comunicarse sea fácil.

Endurecimiento y reblandecimiento en conjuntos

Hay varios temas relacionados que complican el aprendizaje en conjuntos. Los conjuntos abren enormes oportunidades para beneficiarse de diversas perspectivas y de la sabiduría combinatoria de una multitud. Sin embargo, puede ser muy difícil encontrar ayuda pertinente, y aún más difícil determinar su validez o utilidad. Además, las personas en los conjuntos suelen ser desconocidos y por lo tanto puede ser más difícil confiar en ellas, sobre todo porque los conjuntos frecuentemente son zona de alimentación de los troles cibernéticos y otros usuarios malintencionados o inútiles. Incluso si son dignos de confianza pueden estar mal informados o comunicarse erróneamente. Se puede perder una gran cantidad de tiempo cuando se intenta aprender en conjuntos.

Gran parte de esto se reduce a la confianza, ya sea en las personas o en la información. Por ello, tenemos que encontrar formas ya sea para anular su necesidad o para identificar si una persona o recurso es digno de confianza. Los colectivos pueden jugar un papel importante aquí.

Insignias, puntos karma y otras mediciones de reputación pueden ser útiles para ayudar a identificar a las personas adecuadas en un conjunto, aunque deben utilizarse con cuidado, ya que en realidad pueden reducir la motivación intrínseca al sustituir los efectos de la actividad (Kohn, 1999). Pueden tener valor en los conjuntos porque pueden ayudar a identificar la experiencia o la disposición a ayudar de la gente que puede resolver nuestros problemas en el ámbito de aprendizaje.

Del mismo modo, los “me gusta” o “no me gusta” de las recomendaciones del usuario o las herramientas de calificación en sitios de preguntas y respuestas como aquellas en la familia StackExchange o Reddit pueden ayudar a llamar la atención sobre recursos útiles o menos útiles. Etiquetar, y las nubes de etiquetas asociadas, pueden ser formas muy útiles de crear estructura de un todo desorganizado y sin la necesidad de imponer un control de arriba hacia abajo.

La estigmergia (Grassé, 1959), un comportamiento colectivo que emerge a través de signos que quedan en el entorno (por ejemplo, veredas en el bosque, termiteros, los movimientos del mercado monetario), pueden desempeñar un papel muy influyente en este tipo de sistemas, lo que permite a la multitud guiar al individuo hacia personas y recursos útiles y confiables. El colectivo resultante a menudo puede actuar como un profesor: el buscador de Google, por ejemplo, desempeña un papel docente en la recomendación de páginas a visitar y es impulsado a manera de estigmergia, al igual que algunos aspectos de Wikipedia (Heylighen, 2007), que se encuentra entre los profesores más útiles en el mundo. Sin embargo, los colectivos estigmérgicos están sujetos a riesgos como el Efecto de Mateo (los ricos se hacen más ricos) (Merton, 1968), el apego preferencial (los patrones obsoletos persisten) (Kearns, Suri, y Montfort, 2006), y las burbujas de filtros (patrones de selección que cada vez limitan más la diversidad) (Pariser, 2011). Estar consciente de estos problemas puede ayudar al aprendiz a superarlos, aunque siguen siendo un problema permanente para los aprendices basados en conjuntos.

La colaboración rara vez, o nunca, se encuentra en los conjuntos. El modelo dominante de trabajar con otros es en su lugar cooperativo. En un modelo cooperativo, la gente trabaja por separado, pero su trabajo contribuye al bien común. Los ejemplos incluyen compartir trabajo, entradas y marcadores en blogs, contestar preguntas en los sitios de preguntas y respuestas, así como actividades más interdependientes, tales como hacer ediciones independientes de las páginas wiki. Endurecer el apoyo para la cooperación exige tener algunos medios para compartir resultados, y un mecanismo para organizarlos. Un buen ejemplo de esto es el de GitHub, donde conjuntos de personas con un interés común en un programa en particular o una biblioteca de código reciben apoyo para compartir la carga de trabajo a través de las herramientas de GitHub que, entre otras cosas, permite a los programadores ‘bifurcar’ los códigos unos de otros y devolverlos a la fuente a través de las pull requests, sin tener que saber nada acerca de las personas, procesos y objetivos de las otras personas involucradas. Wikipedia proporciona un enfoque similar, en el que una combinación de la estructura de arriba hacia abajo y las plantillas proporcionadas por el sitio y la seguridad blanda que resulta de muchas revisiones, así como la facilidad con la que los cambios se pueden deshacer, compensa la falta de reglas y normas del grupo.

Conclusion

Para hacer un uso efectivo de los medios sociales para el aprendizaje es útil comprender tanto la manera en que los sistemas sociales pueden apoyar el aprendizaje, como la forma en que las tecnologías encajan entre sí y soportan este tipo de sistemas. La suavidad de los sistemas sociales significa que son infinitamente maleables, aunque esto no implica que tengamos posibilidades infinitas sobre cómo implementarlos. Diferentes opciones restringen a otros, empujándonos hacia caminos distintos y en constante bifurcación. Construir sistemas sociales de aprendizaje efectivos para satisfacer las necesidades de los estudiantes y los profesores dentro de ellos implica escoger qué aspectos son más importantes para el contexto social y de aprendizaje, y dónde se renuncia a algo por otra cosa. Sin embargo, es importante recordar que el aprendizaje trata acerca del cambio, de modo que si no hay cambios, hay una buena probabilidad de que nuestro sistema no esté funcionando con la efectividad esperada. Ello significa que estas preocupaciones serán continuas y que los sistemas sociales estarán en un constante estado de flujo. Evolucionarán, sin importar el control que ejerzamos sobre ellos, y nunca debemos dejar de adaptarnos a esa evolución. Esperamos que las áreas de consideración que hemos presentado aquí puedan ser de algún valor en la negociación de este complejo panorama cambiante del diseño del sistema social para el aprendizaje.

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1 Para una discusión más detallada de las formas sociales y colectivos, véase Dron y Anderson (en prensa).

2 Para un análisis más detallado de estos conceptos de tecnología dura y blanda, véase (Dron, 2013).

References

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* Jon Dron
** Terry Anderson

Universidad de Athabasca
jond.terrya@athabascau.ca

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