¿Cómo mejorar la asesoría al estudiante en la práctica docente?

Experiencias de bachillerato a distancia

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¿Cómo mejorar la asesoría al estudiante en la práctica docente?

Resumen

Se analiza la actitud del docente en la práctica cuando los estudiantes acuden a él para una asesoría en la unidad de aprendizaje de Física. Se hace una propuesta de cómo hacer más eficiente esta práctica para que el estudiante se quede con un aprendizaje sólido y distinto al que adquiere cuando estudia sólo para aprobar la asignatura.

Palabras clave: física, profesor-asesor, asesoría.

 

Abstract

This article is an analysis of teaching practices, specifically when the student approaches the teacher for help in Physics. The author suggests ways to make this process more efficient so that the learning acquired is more concrete and different from the one students develop when they just aim at obtaining a passing grade.

Key Words: physics, teacher, tutoring.

 

Introducción

La asesoría brindada por los profesores a los estudiantes en las diversas unidades de aprendizaje o disciplinas del conocimiento en la educación a distancia, en la mayoría de los casos, es mal entendida tanto por unos como por otros. Este texto trata de dar una visión para definirla y proponer significados que la hagan más eficiente y provechosa para el estudiante y que sirva a mis compañeros docentes. Cabe mencionar que comparto esta reflexión  a partir de la experiencia que he acumulado y experimentado en mis  años como profesor del Bachillerato Tecnológico Bivalente a Distancia del IPN.

Huelga decir que el presente escrito sólo intenta compartir, y de ninguna manera imponer a otros profesores que también han vivido en la práctica, la importancia de la asesoría en la educación a distancia.

Además, aspiro a que esta reflexión muestre los beneficios que conlleva modificar los prejuicios que existen en torno a este tema y dejar la propuesta abierta para que otros docentes la enriquezcan.

El enfoque es sobre la asesoría a los estudiantes en el área de Ciencias Físicas, disciplina que imparto en el bachillerato a distancia del IPN. Cabe aclarar que antepongo la palabra “ciencias” para evitar la confusión con la actividad referida al deporte “acondicionamiento físico”. Ahora, sin más preámbulos comencemos.

 

Desarrollo

Al inicio de un curso de Física, el profesor se presenta ante el grupo al que le impartirá la asignatura. Durante esta sesión, entre otras cosas les informa cómo va a evaluar, cuestión importantísima para el estudiante, que en este momento sale del letargo en que lo ha sumido el profesor luego de haberlo bombardeado con abundante información. Entonces, pronuncia las palabras: “Y no se les olvide que existe un Departamento de Física donde ustedes pueden asistir a consultar las dudas que tengan a lo largo del semestre”.

Esta última recomendación del profesor es echada en saco roto por los estudiantes, quienes no se aparecen ni por equivocación en la Academia de Física de la escuela en donde los profesores esperamos “ansiosos que se presenten”. Como resultado, sus evaluaciones son bajas, y en vísperas del examen final, cuando ya están sumamente agobiados asisten en tumulto para que en unos cuantos minutos los profesores les aclaren todas sus dudas, circunstancia humanamente imposible.

Ahora bien, situémonos en el Bachillerato Tecnológico Bivalente a Distancia cuando el estudiante solicita al profesor-asesor una asesoría. ¿Qué pregunta formula? Comúnmente ocurre lo siguiente:

Alumno: Profesor, no entiendo nada del tema de la Ley de Gauss, ¿me la podría explicar?
¡Primer error! ¡El estudiante no sabe, o no ha entendido, qué es una asesoría!
De tal suerte, que el maestro comienza a exponerle el tema, ¡y, por si fuera poco!, le resuelve los problemas relacionados y que le habían dejado “de tarea” al alumno.
¡Segundo error! Tampoco el profesor ha entendido su papel de facilitador del aprendizaje.
Al término de este intercambio entre el profesor-asesor y el estudiante, el primero, con una sonrisa de satisfacción, le hace este comentario a su interlocutor:
Profesor: ¿Ves? esto no está tan difícil.
El educando también exclama:
—Cierto, demasiado fácil, pero ahora dígame ¿cómo se resolvería este otro problema?
¡No! En este ejemplo, el estudiante confunde al profesor con un “solucionador de problemas de Física”, y si el profesor acepta la situación, ¡qué daño le está haciendo!

Así, cuando el alumno se retira de la sesión, lo hace convencido de que ha cumplido con su estudio y de que ha aprendido. Nada más lejano a la realidad, sólo sucede que él cree que todo se resuelve fácilmente con ayuda del maestro. Se le ha impedido usar la imaginación; se le ha coartado su creatividad y su capacidad de solucionar él mismo las actividades que le generen aprendizaje y además asume que su profesor-asesor es una figura todopoderosa,  un sabelotodo.

 

Entonces ¿cómo definir qué es una asesoría?
Yo contestaría lo siguiente:

Una asesoría, por parte del profesor, consiste en crear las condiciones propicias para que el estudiante por su propio esfuerzo llegue a la solución de un problema. El profesor no debe perder de vista su papel de guía, facilitador e intermediario entre el estudiante y su aprendizaje.

Para lograrlo, cuando el estudiante pida asesorías, el docente debe cerciorarse de que, por lo menos, haya leído el tema que sustenta su pregunta, o bien, que haya intentado hacer algún desarrollo del problema o investigación de información con relación a su duda. Por su parte, el maestro le interrogará acerca de en qué punto de este esfuerzo se ha “atorado”, y con este método llevar al alumno a la aclaración de qué quiere saber.
Si el alumno  no tiene estos antecedentes, sería bueno recomendarle leer el tema que está causando la laguna en el aprendizaje para retomar nuevamente el problema en cuestión. Por último, redondear con un breve repaso lo que se ha hecho; esto completa la asesoría.
Puede afirmarse que si el estudiante que solicita una asesoría ha explorado otras posibilidades para  resolver su duda, ésta será resuelta muy rápidamente.

 

¿Cuáles son las ventajas y desventajas entre una
y otra forma de dar la asesoría?

En el primer caso se avanza muchísimo y cubre gran parte de los contenidos, pero el estudiante se va como llegó: sin haber aprendido. En el segundo, se avanza lentamente en los contenidos pero la gran ventaja es que el alumno desarrolla habilidades para estudiar de manera autónoma y aprende. De tal manera que si continúa por este camino, en breve, habrá aventajado y enriquecido sus conocimientos por sí mismo y su avance se hará más notorio.

 

Conclusión
Desde mi perspectiva y experiencia docente, recomiendo al profesor-asesor no hacerle la tarea al estudiante, no desarrollar en la asesoría la actividad que debe realizar en la plataforma educativa en los tiempos señalados; esto es, no dar clase como si fuera asesoría. Seguramente así evitará la deserción del estudiante; de lo contrario, la fomentará pues al acceder a las necesidades particulares del alumno, el maestro de la unidad de aprendizaje promueve un cierto desorden.

Finalmente, ha de reconocerse que como asesores debemos hacer la labor que nos corresponde: orientar y guiar al estudiante durante su aprendizaje.

 

Autor

Fís. Bernardo González García, Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos No. 9 “Juan de Dios Bátiz”, IPN, bgonzalez@ipn.mx