¿Cómo escribir una instrucción comprensible para los alumnos? Una experiencia del Bachillerato Virtual de la UVEG

Experiencias de bachillerato a distancia

¿Cómo escribir una instrucción comprensible para los alumnos? Una experiencia del Bachillerato Virtual de la UVEG

How should an understandable instruction for students be written? An Experience of the Virtual High School Diploma of the UVEG

Lic. Alejandra Pérez Chávez
Profesor de Asignatura Virtual
Universidad Virtual del Estado de Guanajuato
alperez@uveg.edu.mx

Resumen

Comprender va más allá de las palabras. Este verbo es indispensable para alcanzar un aprendizaje auténtico en el mundo de la educación a distancia. En cualquier escenario, seguir instrucciones parecería sencillo; sin embargo, los estudiantes virtuales muestran dificultad en la comprensión de las indicaciones. Por ello, en este artículo se reflexionará acerca de los factores relacionados con la información que determina cómo elaborar evidencias de aprendizaje.

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El aprendizaje es experiencia,
todo lo demás es información.
Albert Einstein, (1879-1955).

Introducción

Los docentes, tanto virtuales como presenciales, se enfrentan a menudo con evidencias de aprendizaje incompletas o incorrectas. ¿A qué se debe esto? Las instituciones culpan a las deficiencias en la comprensión lectora de los alumnos, los docentes a los distractores a los que se exponen los estudiantes, pero ¿cuál es la realidad?

Los procesos cognitivos de la lectura son diversos, la semántica de las palabras difiere entre grupos, lo que genera que se asuma como fácil la comprensión de una palabra común, suposición que en muchas ocasiones choca con la realidad.

Eso sucede con las instrucciones: ya sean presenciales, escritas en un pizarrón o en una computadora, los estudiantes las comprenden de manera diferente. Para muestra basta un botón: cuando se solicita un mapa conceptual específico con conectores y globos para jerarquizar ideas, los estudiantes realizan entregas de diseños que difieren entre sí y muchas veces sus productos son mapas mentales y no conceptuales.

La comprensión de instrucciones debe ser la principal ocupación de los docentes antes de solicitar una entrega; algunos teóricos lo definen como estrategias de precomprensión. Parafraseando a Cassany, Luna y Saenz (citados en Maqueo, 2005), es necesario contar con “microhabilidades de selección”, es decir, para inferir información también se necesitan técnicas que permitan la discriminación de ideas, de tal modo que el interlocutor obtenga los datos necesarios para deducir un mensaje.

Si el docente solicita un mapa conceptual, deberá proporcionar los elementos indispensables de este tipo de organizador gráfico: jerarquía de ideas, integración de conceptos clave, escalones de organización, globos o recuadros y conectores.

La educación persigue promover el aprendizaje auténtico, esto es, impulsar al estudiante a que desarrolle su propia construcción del conocimiento. En este trance, los actores generan y siguen instrucciones. Éstas son el enlace entre revelación del aprendizaje obtenido y la receta propiamente diseñada para el objeto de conocimiento.

Saber interpretar instrucciones también es conocimiento, sin embargo, la contextualización de las palabras expuestas tanto en los enunciados indicativos como en la observación, es un factor que debe ser cuidadosamente expuesto para el logro exitoso de una evidencia de aprendizaje.

Por ejemplo: en el módulo Análisis de Textos o en la materia de Técnicas de Estudio pertenecientes al bachillerato de la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (UVEG), se solicita al estudiante que realice un mapa conceptual. Por tanto, en algún punto, el docente debe hacer la acotación de que dicho producto de aprendizaje difiere del mental en la integración de conceptos. Lo anterior es importante ya que el estudiante apenas está conociendo los organizadores gráficos y le puede resultar fácil desviarse del camino en el diseño de la evidencia.

Las herramientas tecnológicas pueden ser usadas con creatividad por los jóvenes de esta generación, pero en sí mismas no brindan conocimientos. Cuando el joven llegue a ellas debe saber para qué sirven, por lo que es responsabilidad del docente brindarle este preámbulo, aun y cuando no sea el tema central de la unidad.

Este ejemplo también puede considerarse para la lectura de instrucciones. Al momento de realizar un ensayo, los estudiantes de bachillerato suelen brindar un resumen textual, muchas veces por desconocimiento; algunos realizan una breve aportación en su escrito, pero su evidencia de aprendizaje se constituye mayormente por una transcripción. Por ello, será importante que los elementos básicos de esta herramienta le sean brindados desde las instrucciones, a fin de que no caiga en la vaguedad y cuente con la confianza de realizar su ensayo de forma pertinente.

En esta época en la que México apuesta a las competencias disciplinares como eje de la educación de la Educación Media Superior, el verbo comprender se convierte en protagónico, pero ¿qué es comprender?

Como lo describió Kintsch (1994 citado en Tuffanelli, 2010), en el modelo de construcción integración, comprender es reconstruir. El estudiante recibe indicaciones, su mente las organiza, las integra como si fuesen piezas de un rompecabezas, con el objetivo de darle significado a esta serie de pasos que le han sido señalados para elaborar alguna tarea.

En el tema de la psicología de la lectura, es común encontrar esta concepción de reconstrucción: un interlocutor que recibe información, leerá con puntos y comas, pero en su mente estructurará lo que le brinde significado. Por ejemplo, un estudio publicado en el programa de televisión Asombrosamente (2017), dio a conocer el método usado en algunos restaurantes de Argentina para que los meseros interpreten pedidos sin realizar anotaciones: usando la asociación exagerada relacionan cada platillo con la habitación de una gran mansión, así les resulta fácil recordar qué pidió cada comensal.

Este artículo presentará la importancia de brindar significados al estudiante, a fin de que su comprensión lectora fluya al momento de interpretar las indicaciones o instrucciones en la elaboración de evidencias de aprendizaje.

¿Cómo reconstruyen la información los estudiantes?

En un estudio realizado por la Universidad de Barcelona, se demostró que los estudiantes reconstruyen información a partir del “hacer-hacer”, es decir, al escuchar o leer instrucciones, su mente está buscando la respuesta a la pregunta: ¿qué tengo que hacer? (Fajre y Arancibia, 2000 citados en Bayés, 2012). Si en el discurso existe información que le obstruye esa respuesta, se confundirá.

En ese mismo estudio se demostró que, para que los estudiantes tengan mayor claridad, las instrucciones deben ser “efectivas, breves y claras”.

¿Qué se entiende por efectivas?

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española (RAE, 2017), el término efectivo significa “real y verdadero”.

Partiendo de este concepto, se hace necesario recurrir al feedback para darle realidad a una instrucción. En este punto, resulta pertinente preguntar: ¿qué se entiende por la instrucción dada?

Alonso (1994) expone un escenario en donde un alumno retransmite las instrucciones dadas por el docente al grupo; de ese modo, el docente captará qué se comprendió de su discurso.

¿Cómo enmarcar las indicaciones?

Partiendo del modelo por competencias de la EMS, los aprendizajes deben ser significativos y para esto debe vincularse con el contexto de vida del estudiante y las instrucciones no quedan fuera de este marco de referencia.

De acuerdo con el Marco Común de Referencia Europeo (2017), las lenguas extranjeras se han adoptado con un conocimiento efectivo, porque al enseñarlas se enlazan los aprendizajes con la cultura en la que se encuentra inmerso. Este parámetro no es exclusivo de las lenguas extranjeras, pues la educación basada en contextos genera significado para el estudiante.

Dar contextos reales en el uso de algún conocimiento permitirá captar la atención del estudiante, ampliará la percepción que éste pueda obtener de un escenario ya que lo relacionará con sus propios significados.

Sin duda, las redes sociales son un contexto real para los estudiantes. Éstas han venido a revolucionar el concepto de comunicación en la sociedad actual. Adoptar algunas estrategias de blogs y redes sociales podría propiciar una mayor interacción en el aula virtual. Resultaría interesante, dentro del campus virtual, monitorear cuántos “me gusta” recibió el tablero de avisos o con cuántos “no entendí” calificaron los alumnos a las instrucciones.

Considerando lo anterior y tomando como ejemplo el módulo de Análisis de Textos del Bachillerato Virtual de la UVEG, una actividad sencilla, como lo es la participación en un foro, podría verse de la siguiente manera:

Figura 1. Modificación del foro Compartiendo del campus UVEG (UVEG y Pérez, 2017).

De ese modo, los estudiantes se sentirían familiarizados con el entorno virtual ya que forma parte de sus esquemas naturales de comunicación en línea.

No se habla de usar Facebook o Twitter, sólo de adoptar en el contexto académico, algunos aciertos que han tenido dichas herramientas de la web 2.0 y 3.0

Esta propuesta de adopción que se comenta en los párrafos anteriores, no es un método per se para la medición de comprensión, sino que se trata una herramienta de ayuda para el docente quien contará con información de primera mano para reforzar su exposición del tema, del aviso o de las instrucciones.

Sugerencias finales

La claridad de las palabras juega un papel fundamental. En las instrucciones, nada debe darse por hecho, los verbos pueden ser engañosos. Por ejemplo:

Por décadas se ha usado la palabra “adolecer” como sinónimo de carecer, sin embargo, esta imprecisión es inadecuada a pesar de que la gente la asume como una realidad. De acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE, 2017) este verbo significa “tener algún defecto” lo cual puede interpretarse como padecer.

Al igual que en el ejemplo anterior, los docentes dan por sentado múltiples verbos y palabras que vienen inmersas en las instrucciones. El éxito de la ejecución de cualquier actividad proviene de la correcta interpretación de los pasos a seguir.

A continuación, se presentan dos instrucciones, referentes al módulo de Análisis de Textos del Bachillerato Virtual de la UVEG, una considerada confusa y otra clara.

Confusa:

En el siguiente foro coloca una redacción que sea un ejemplo del texto informativo, científico o literario. Luego comenta en las publicaciones de tus compañeros qué te han parecido sus redacciones.

Esta información es para que practiquen su identificación de los textos analizados en este bloque.

Clara:

A partir de la información analizada en el bloque actual, ya conoces qué diferencias existen entre los textos científicos, informativos y literarios. En este punto, ya sabes que un texto informativo debe revelarnos información relacionada a un suceso de impacto social, debe ser real y actual. Un texto científico es más profundo pues, a partir del método científico, desarrolla información relacionada con alguna ciencia para mostrar al mundo algún descubrimiento y los textos literarios abordan historias, personajes y emociones.

Ahora, en este foro elegirás uno de los tres tipos de texto, ¿para qué? Para practicar sus elementos, entonces:

1. Si eliges el informativo

Publicarás un extracto (dos párrafos como máximo), en el que redactarás un ejemplo del texto informativo. Este texto es de autoría propia y deberá estar relacionado con tu contexto social y dar a conocer un suceso que afecte a tu colonia; recuerda que debes redactarlo en tercera persona.

2. Si optas por el científico

Elegirás un texto ya publicado por una revista científica, deberás parafrasear la información y llenar la tabla anexa para identificar con claridad cada uno de sus elementos.

3. Y si preferiste el literario

Entonces desarrollarás una breve historia ficticia (máximo una cuartilla) que relate la vida de algún personaje imaginario; recuerda que debes incluir un narrador y al final un desenlace.

Elementos clave en la redacción de instrucciones

  1. Revise su objetivo de aprendizaje verifique que las instrucciones para la evidencia de aprendizaje estén enlazadas con dicho objetivo.
  2. Conozca el significado efectivo de los verbos.
  3. Comprenda a su lector (interlocutor). Puede obtener esta información del diagnóstico previo que realizó al comienzo del módulo.
  4. Redacte instrucciones breves.
  5. Diseñe un formato (diagrama o infografía) para acompañar la lectura.
  6. Prepare un ejemplo.

Conclusión

Los procesos de comunicación tienen grados diversos de complejidad y la educación no es ajena a ellos. Por esa razón, los actores de la enseñanza deben estar conscientes del impacto de la comunicación en sus estrategias didácticas.

Reproducir una evidencia de aprendizaje no significa que todos los estudiantes entregarán el mismo trabajo, sino que por lo menos conocerán los elementos indispensables que su documento o producto entregable debe contener. Los participantes de la educación tienen como reto profundizar en la comprensión lectora desde sus propios nichos y ambientes educativos.

Finalmente, se recomienda al docente asumir que las instrucciones han sido comprendidas una vez que haya recibido la retroalimentación de cómo la comprendieron sus estudiantes.

Referencias

Alonso, E. (1994) ¿Cómo ser profesor y querer seguir siéndolo? España: Edelsa.

Bayés, M. (2012). La formulación de instrucciones en la clase de ELE: propuesta de análisis funcional. España: Universidad de Barcelona. Recuperado de: http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/32283/1/Memoria%20m%C3%A1ster%20ELE%20%
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Maqueo, A. (2005) Lengua, aprendizaje y enseñanza. México: Limusa. Recuperado de: https://books.google.com.mx/books?id=gYndQlD-E9YC&pg=PA183&lpg=PA183&dq=estrategias+de+precomprensi%C3%B3n&source=bl&ots=x_yN9Hnn8-&sig=DO16QRNXixUTm1XTYb4vcz6AIi4&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjO_9rt5rjUAhXKZiYKHcvsAz8Q6AEIKzAB#v=onepage
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Bibliografía

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Índice de figuras

UVEG y Pérez, A. (2017). Modificación del foro compartiendo del campus UVEG [figura]. En Análisis de Textos. Guanajuato: UVEG. Recuperado de: https//campusuveg.edu.mx

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