La alfabetización informacional en los estudiantes del Bachillerato General por Competencias de la UDG

Experiencias de bachillerato a distancia

La alfabetización informacional en los estudiantes del Bachillerato General
por Competencias de la UDG

Angélica María Chávez Alatorre
Escuela Preparatoria No. 6.
Universidad de Guadalajara
annggie_gely@hotmail.com

Gloria Berenice Ornelas Pérez
Escuela Preparatoria No. 6.
Universidad de Guadalajara

Resumen

La alfabetización informacional es una competencia necesaria en el uso y manejo de los servicios que proporciona una Unidad de información en los bachilleratos de la Universidad de Guadalajara (UDG). Lo anterior para brindar empoderamiento a los alumnos en todos los espacios de su vida, con la finalidad de buscar, evaluar, usar y crear información efectiva para así alcanzar metas personales, sociales, ocupacionales y educativas. Esto se concreta a partir de la formación de usuarios en el desarrollo de habilidades de información adecuadas para un aprovechamiento de recursos, tanto documentales como tecnológicos, en los que la información cumpla su rol dentro de la formación académica y personal de los mismos. A su vez se desarrolla en los bachilleres, la autonomía y el pensamiento crítico al utilizar el acervo físico y electrónico de una biblioteca escolar, tanto como la información en diversas fuentes electrónicas mediante evaluar la información, en la propia búsqueda de ella, permitiendo un uso ético y responsable de ésta.

Palabras clave: ; ; ;



Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page

La formación de usuarios es un conjunto de actividades que se realiza para que los partícipes conozcan el manejo del acervo, la topografía de la biblioteca, los servicios que proporciona, sus talleres y recursos. Es necesario que los estudiantes conozcan todo lo referente a la biblioteca, con esto se logrará que ellos se manejen de forma independiente y autónoma, a la vez que fomentan el aprovechamiento de los recursos físicos y electrónicos de ella misma, por tanto, incide en que exista mayor eficacia en el uso del acervo a utilizar.

El manejo de recursos físicos y digitales en los acervos debe ser suficiente para garantizar al usuario bachiller la satisfacción de sus necesidades en cualquier biblioteca, coordinando con efectividad los aspectos técnicos y académicos. Todavía se tiene la idea de que cuando se acude a la biblioteca se buscar ayuda de los expertos en el uso y manejo de los materiales físicos y electrónicos, de ahí que la competencia del siglo XXI es el uso eficiente, efectivo y eficaz de la búsqueda de información en acervos físicos y materiales electrónicos con la finalidad de crear conocimiento para la vida. Por ello es el empeño en conseguir usuarios autónomos que requieren de información para su desarrollo académico y humano.

Por lo anterior y debido a las exigencias del mundo actual, el discente implicado en la educación media superior de la Universidad de Guadalajara, perteneciente al Sistema de Educación Media Superior (SEMS) en sus dos modalidades: presencial (Bachillerato General por Competencias- BGC) y semipresencial (Bachillerato General por Áreas Interdisciplinares – BGAI), se enfrenta en sus labores académicas cotidianas con la búsqueda de información y su discernimiento, para el desarrollo de sus tareas escolares. Aunado a lo anterior, el reto de estudiar de manera semipresencial hace más afrentoso su tránsito por el bachillerato. Es por tal motivo que la alfabetización informacional se determina como el desarrollo de competencias informacionales que permiten al estudiante ser un aprendiz más competitivo, preparándolo para el uso efectivo de la información. Permitiendo así el progreso de su autonomía a lo largo de sus vida académica y social, pues contará con las habilidades para el manejo de datos en diversas fuentes de investigación que le permitan alcanzar sus objetivos en todos los aspectos de su transcurrir vital, tanto en el plano personal como en el profesional, mediante utilizar documentos en diferentes formatos.

Los discípulos de ambos modelos curriculares poseen características distintas en cuanto a la edad, las historias de vida académica, así como objetivos de logro a la hora de su término; sin embargo, estas particularidades no los exime de tener en común en su actuar de aprendizaje cotidiano el manejo de la información con objetivos específicos dentro de cada Unidad de aprendizaje. Las dos situaciones necesitan el desarrollo de habilidades y técnicas informacionales, la instrucción bibliográfica y la diseminación de la información para el desarrollo de pensamiento crítico, bajo el plan de obtener por resultado una alfabetización informacional.

La finalidad de abatir la problemática antes mencionada es para desarrollar competencias que beneficien a los bachilleres en el uso y manejo autónomo de los productos y servicios de cualquier centro de información, puesto que en el nivel superior es fundamental el conocimiento de estas habilidades para el logro de su desarrollo académico y personal.

Estado del arte

El Colegio de Bibliotecarios y Profesionales de la Información (CILIP, por sus siglas en inglés Chartered Institute of Library and Information Professional) (2012) define la alfabetización informacional como el conocer cuándo y por qué se necesita la información, dónde encontrarla, cómo evaluarla, usarla y comunicarla, siguiendo los lineamientos éticos de su manejo. Ésta se enfoca en las habilidades informacionales más que en las habilidades para el uso y manejo de un acervo bibliográfico; tiene como finalidad hacer que los estudiantes desarrollen competencias informacionales que los lleven a ser mejores aprendices de forma autónoma.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en su Programa Información para Todos define la alfabetización informacional como aquella que:

faculta a la persona, cualquiera que sea la actividad que realice, a buscar, evaluar, utilizar y crear información para lograr sus objetivos personales, sociales, laborales y de educación. Las personas que dominan las bases de la información son capaces de acceder a información relativa a su salud, su entorno, su educación y su trabajo, así como de tomar decisiones críticas sobre sus vidas (UNESCO, 2009).

Si se parte de la necesidad de alfabetizar a los individuos en el uso y manejo de fuentes de información, diferentes profesores y bibliotecólogos han diseñado cursos que permiten a los usuarios de sus unidades de información ser capaces de adquirir las competencias en ese rubro debido al incremento de fuentes informacionales dentro y fuera de las escuelas.

Isabel Villaseñor (2012), de la Universidad Complutense, señala que el uso de nuevas estrategias didácticas confiere una transformación del docente, pues se encarga de fomentar la evaluación continua, así como la planificación de tareas en el desarrollo del aprendizaje autónomo, a través del uso del modelo instruccional de Svinicki y Schwartz (1988).

La metodología instruccional se basó, en primer lugar, en la exposición de contenidos a partir del análisis de cuestionarios sobre hábitos de lectura y uso de bibliotecas. En segundo lugar, los sujetos de estudio asistieron a una conferencia impartida por un bibliotecario, quien habló sobre los tipos de usuarios que acuden a él y la lectura de textos; asimismo expuso distintos estudios de usuarios de información para que éstos analicen escritos para poder extraer y recolectar datos. Por último, los usuarios trabajaron un diario en el que se da cuenta de contenidos expuestos por la docencia y actividades realizadas por la asignatura.

En 2009, la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) ofreció a alumnos de primer ingreso, el Curso de Formación de Usuarios para Bibliotecas Universitarias (Ladino y Avalos, 2009) en el que se utilizó el método Svinicki y Schwart mediante la aplicación de los modelos colectivos y/o individualizados. Se llevaron a cabo tres fases informacionales con las cuales se dieron a conocer las características de las fuentes de información no bibliográficas; se enseñó a aprender a localizar y utilizar la información en formatos y soportes diferentes (CD y videos); fue dada a conocer la importancia de la prensa como fuente informativa de actualidad y, por último, se presentaron las posibilidades de acceso a Internet, para evaluar la información.

Metodología

La alfabetización informacional es entendida como las habilidades que los usuarios deben tener para el manejo y el uso de los acervos físico y electrónico en una biblioteca. Para desarrollar dichas competencias es necesario contar con buenas técnicas de enseñanza que requieren, más que nada, la integración de conocimientos de la situación problema en cuestión. Se requiere de planear las actividades que desarrollen en los aprendices una combinación cuidadosa de habilidades. Dicho proceso se conoce como Diseño instruccional para usuarios de las bibliotecas.

En el libro Designing Instruction for Library Users: A Practical Guide (1988), se describe el proceso a seguir en el diseño instruccional:

  • Escribir los objetivos instruccionales.
  • Analizar las variables del aprendiz, el contexto donde se desarrolla, las fortalezas del personal y de los instructores.
  • Seleccionar el método de enseñanza.
  • Realizar instrucciones secuenciadas.
  • Comparar el proceso con principios de aprendizaje.
  • Evaluar el método seleccionado.
  • Revisar las instrucciones.

Svinicki y Schwartz (1988) hacen énfasis en que su método es una alternativa que cuenta con ventajas y desventajas acordes con cada situación en particular. Cada diseño instruccional es diferente, así que la planeación para un grupo puede funcionar, mientras que para otro suele ser difícil o evidenciar situaciones completamente distintas. Muchas variables deben de ser consideradas cuidadosamente en la planeación, la meta es presentar un proceso que utilice el diseño instruccional para desarrollar las habilidades requeridas en los bachilleres de la UDG. También se señala en el modelo de Diseño instruccional una categorización de tres líneas que pueden ser aplicables de forma individual o grupal: Instrucción directa, Instrucción semi-directa e Instrucción indirecta.
En la investigación actual se toman algunos aspectos de la parte de Instrucción semi-indirecta de forma grupal; en ésta, el bibliotecario-instructor asume el papel de investigador-docente y demuestra -por medio de visitas guiadas- el uso y el manejo del acervo físico y electrónico (lo que Svinicki y Schwartz indican como demostración y desempeño). El estudio de caso se da en el momento en que el bibliotecario-instructor expone situaciones cotidianas para ser resueltas por los usuarios-aprendices. Por último se trabaja la instrucción asistida por computadora, dado que los usuarios-aprendices deben tomar un curso en línea en la plataforma Moodle sobre manejo y búsqueda de información en catálogos públicos y bibliotecas virtuales, así como metabuscadores, a través del uso de operadores booleanos.
Los estudiantes de primer semestre en la Escuela Preparatoria número 6 de la UDG recibieron una instrucción semi-indirecta durante el uso de este método de enseñanza. Como primer paso se les proporcionó una visita guiada a la biblioteca escolar, con la intención que conocieran los servicios y su funcionamiento en términos físicos y administrativos. Enseguida, fue ofrecido un curso-taller sobre el manejo y uso del acervo físico, conforme con el Sistema de Clasificación Decimal Dewey (SCDD) y el estilo APA (por las siglas en inglés American Psychological Association). Una vez concluido esto, se les otorgó un curso semipresencial, mediante la utilización de la plataforma Moodle sobre manejo y búsqueda de información en fuentes electrónicas y del catálogo colectivo de la Red de Bibliotecas de la Universidad de Guadalajara (Red UDG) (2006).
El proceso se desarrolló con sesiones semanales de dos horas, durante seis semanas. A continuación se describen las actividades:

Sesión 1
Esta actividad fue presencial y se desarrolló en dos días: el primero se ofreció una visita guiada a la biblioteca, en la que se dieron a conocer los servicios y la normatividad que la rigen, el segundo día se trabajó con el uso y el manejo del acervo físico (SCDD) y el estilo APA.

Figuras 1 y 2. Ejemplo de actividades para la sesión 1

19-1

19-2

Sesión 2
Se presentaron la Biblioteca Digital de la Universidad de Guadalajara y la Biblioteca del Sistema de Educación Media Superior

Sesión 3
A partir de la tercera semana se trabajó en la plataforma Moodle. En ésta los bachilleres realizaron el llenado de una tabla mediante el uso del catálogo en línea de la Red de Bibliotecas de la Universidad de Guadalajara (Red UDG).

Materiales utilizados en la plataforma Moodle

Figura 3. Búsqueda de materiales en Red UDG

19-3

Figura 4. Búsqueda de materiales a través de operadores booleanos (base de datos y metabuscadores).

19-4

Figura 5.

14_19 FIGURA05

Figura 6.

14_19 FIGURA06

Sesión 4
Los estudiantes realizaron una actividad en la que se pusieron en práctica los operadores booleanos, con la intervención de bases de datos y metabuscadores. La información se presentó en una tabla proporcionada por el bibliotecario-instructor.

Sesión 5.
Se realizó un ejercicio en el que, con ejemplos de la vida cotidiana, los discentes dieron cuenta de cómo fueron dados los resultados de la actividad anterior. Lo anterior con la finalidad que diseñaran una actividad a través del uso de los operadores booleanos en metabuscadores específicos y que debió ser respondida por un compañero.

Sesión 6.
Se trabajó un mapa conceptual con el tema biblioteca digital, para la búsqueda y recuperación de la información.

Análisis

Existen características muy marcadas en los discentes de entrambas líneas curriculares: los alumnos del BGC se sitúan en edades entre los 15 y 17 años, mientras que los del BGAI son mayores de 18 años, trabajan y se encuentran con la necesidad de utilizar medios electrónicos que les permitan avanzar en su trayectoria académica. Por otra parte, los discípulos del BGC consideran la alfabetización informacional como una formación inútil en la gran mayoría de ellos, ya que saben que el personal que labora en la Unidad de información les resuelve cualquier necesidad informativa que se les presente. A la inversa, los que cursan el BGAI hacen uso de lo aprendido, en aras de la fuerte demanda de actividades no presenciales, lo que conlleva a la búsqueda de información de manera autónoma.

Los alumnos que tomaron el curso (visita guiada, uso y manejo del acervo físico, manejo y búsqueda de información en catálogo colectivo y operadores booleanos), absorbieron la información de forma pasiva, porque su impartición se dio en un periodo determinado, asimismo, demostraron tener más habilidades para localizar información confiable, rápida y fidedigna. La instrucción semi-indirecta, como la menciona Svinicki y Schwartz (1988), es que los alumnos en un grupo de trabajo demuestren los procedimientos a seguir por el bibliotecario-instructor que les brinda la enseñanza, con el seguimiento de los modelos de éste. Igualmente, el bibliotecario-instructor corrige y retroalimenta los productos que se hallen en el proceso de alfabetización informacional; en el presente caso, los estudiantes fueron guiados y observados en sus procesos en todo momento, porque el uso de la plataforma Moodle era nuevo para ellos. También mencionan los problemas que se pueden presentar en donde el tiempo de preparación es largo y arduo, porque se demuestra y se evalúa el producto. En este sentido, fue extenuante calificar y observar detalles específicos que brindaran datos relevantes para el estudio, como lo fue en las actividades diseñadas por los propios discentes y la retroalimentación reflexiva por parte de sus pares. Además se deben anticipar los posibles problemas y soluciones para evitar productos inadecuados o ineficientes que lleven a pérdidas de tiempo innecesarias, por eso se les proporcionaban instrucciones claras y se les demostraba lo que tenían que hacer para evitar pérdidas de tiempo y cubrir los objetivos en los tiempos estipulados. Igualmente, la paciencia por el nuevo método también es indispensable, dado que abonará a prácticas que brinden productos esperados, a imagen y semejanza de lo que sucedió con los operadores booleanos.

A su vez, quienes experimentaron el curso en la biblioteca (visita guiada, uso y manejo del acervo físico), sólo están alfabetizados y mostraron un pensamiento crítico. La autonomía se ha visto reflejada en sus búsquedas de información en acervo físico, pues no se observa a detalle el proceso que siguen en el área de cómputo, cuando buscan información para sus trabajos escolares. Cabe mencionar que después del tratamiento, los bachilleres acuden con regularidad a la biblioteca y evitan realizar preguntas en busca de ayuda.

Conclusión

Los aprendices de las dos líneas curriculares (BGC) y (BGAI) no sólo necesitan adquirir los conocimientos, habilidades y actitudes requeridas en el plan curricular, sino también inquieren desarrollar habilidades informacionales para la instrucción bibliográfica, la diseminación de información, el uso ético de ella y el manejo de la información para el cumplimiento de sus tareas escolares. El tratamiento debe ser el mismo, la diferencia es que a los estudiantes del BGC están obligados a reforzar constantemente su alfabetización informacional hasta hacerlos autónomos y críticos.

Referencias

Basulto, E. (2008). Estrategia de Alfabetización Informacional para los Estudiantes de la Carrera de Ingeniería Agrícola que Cursan el Plan de Estudios “D”. (Tesis en Opción al grado académico de máster en Ciencias en Docencia Superior Agraria) Recuperado de http://eprints.rclis.org/12986/1/TM_EmiliaBasulto.pdf

Biblioteca Digital (2006). Red de Bibliotecas de la Universidad de Guadalajara (UDG). Recuperado desde http://wdg.biblio.udg.mx/

Biblioteca Digital, (2006). Red de Bibliotecas- Universidad de Guadalajara. [sitio web]. Recuperado de http://wdg.biblio.udg.mx/

CILIP. (2012). Information Literacy Skills. [Documento PDF]. Recuperado de http://www.cilip.org.uk/sites/default/files/documents/Information%20literacy%20skills.pdf

Fister, B. (2013). The Library´s Role in Learning: Information Literacy Revisited. Library Issues. 3(4). Recuperado de http://www.libraryissues.com/pub/PDF3304Mar2013.pdf

Ladino, I. y Avalos, M. A. (2009). Curso de Formación de usuarios para bibliotecas universitarias. Guadalajara: UDG Virtual. Recuperado de http://biblioteca.udgvirtual.udg.mx/eureka/pudgvirtual/01%20Curso%20FU%20BIbliotecas%20Universitarias.pdf

Paul, R., y Elder, L. (2005). Estándares de Competencia para el pensamiento crítico. Recuperado de: http://www.criticalthinking.org/resources/PDF/SP-Comp_Standards.pdf

Pórarinsdóttir, P. (2010). Information Literacy and its importance for the information and knowledge society. Pjodarspegillinn, pp. 341-354. Localizado en http://skemman.is/stream/get/1946/6697/18665/1/342-354__ThordisThorarinsdottir_FELMANbok.pdf

Svinicki, M., y Schwartz, B. (1988). Designing Instruction for Library Users: A Practical Guide. Reino Unido: CRC Press.

UNESCO. (2009). Alfabetización Informacional. Recuperado de http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/intergovernmental-programmes/information-for-all-programme-ifap/priorities/information-literacy/

Villaseñor, I. (2012). Metodología para la enseñanza y el aprendizaje en materia de estudios de usuarios de información. En Ríos, J. y Ramírez, C. A. (coords.). Oportunidades y retos en la formación, investigación y aplicación del conocimiento bibliotecológico. México: IIBI-UNAM.

Comentarios

Comentarios